Russell vs. Denzel

Enfrentamiento con vuelo épico

Héroe. Crowe es Richie Roberts, el modesto oficial de Nueva York que se levantó contra el narcotráfico en gran escala y la corrupción de la propia policía. 300x300
Héroe. Crowe es Richie Roberts, el modesto oficial de Nueva York que se levantó contra el narcotráfico en gran escala y la corrupción de la propia policía.

GUILLERMO ZAPIOLA

Denzel Washington y Russell Crowe se enfrentan en "American gangster", policial dirigido por Ridley Scott que se estrena mañana (de hecho ha tenido ya alguna circulación limitada) en pantallas montevideanas.

En esta nueva película del director de Alien, Blade Runner y Gladiador, Washington aceptó una apuesta infrecuente: es el segundo villano que encarna en su carrera, luego del que le valió un Oscar en Día de entrenamiento.

American Gangster se inspira en hechos reales: el ascenso y caída de Frank Lucas, quien comenzó siendo el chofer de uno de los mafiosos negros más peligrosos de Harlem y tras la muerte del "capo" ocupó su lugar, creando su propio imperio del narcotráfico. Sus actividades empezarán pasando droga oculta en los ataúdes de soldados muertos en Vietnam.

Por su parte Crowe interpreta al detective Richie Roberts, el policía que se obsesionó con la captura de Lucas y al mismo tiempo debió enfrentar la corrupción de sus colegas. Roberts recibió el encargo de terminar con las actividades de Lucas, formó un pequeño equipo de policías insobornables (algo así como la versión moderna de Los Intocables) y llevó adelante una paciente labor de investigación con resultados sorprendentes. No sólo desmanteló la organización de Lucas sino que terminó con el envío a prisión por corrupción de las tres cuartas partes del Departamento Antinarcóticos de la policía de Nueva York. Una de las ironías de la historia es que Roberts, quien estudió leyes al tiempo que trabajaba en la policía, terminó convertido en el abogado defensor de Lucas.

CONTRACARAS. Algún observador ha señalado ya que tanto el agente de la ley como el criminal representan las dos caras de una misma moneda, guiados por un férreo código ético y unos métodos muy personales. La amplitud narrativa y el tiempo que el film se toma para presentar personajes y ambientes ha hecho pensar incluso en El padrino (con Washington como la versión al carbónico de don Vito Corleone), pero acaso la comparación más exacta sea la que se ha hecho al recordar a Fuego contra fuego de Michael Mann, con la oposición de policía y delincuente repitiendo la de Al Pacino y Bobby De Niro en ese antecedente.

No es la primera vez que Washington y Crowe coinciden en una película: ya habían actuado juntos, o más bien el uno contra el otro, en el policial con elementos fantásticos Asesino virtual (1995), un film menor dirigido por Brett Leonard.

Esta vez no se trata, empero, de una película "menor". Se trata de un relato de considerable aliento, ciento cincuenta y siete minutos de duración y dos intérpretes principales ganadores del Oscar (Washington por Día de entrenamiento, Crowe por Gladiador). Y hay otros nombres a tener en cuenta en los créditos del film: el ascendente Chiwetel Ejiofor, Josh Brolin, Carla Gugino, Cuba Gooding Jr. y hasta (en un breve papel) la veteranísima Ruby Dee. Entre los libretistas figura Steven Zaillian, también ganador del Oscar por La lista de Schindler (1993) y que ha escrito igualmente Despertares (1990), Peligro inminente (1994), Misión imposible (1996), Pandillas de Nueva York (2002) y Hannibal (2001), además de dirigir Una acción civil (1998) y Todos los hombres del rey (2006).

RECUPERACIÓN. El dato más importante a retener puede ser empero el relanzamiento de Russell Crowe, ese neocelandés de ascendencia galesa, noruega y maorí, dos de cuyos tíos son antiguos capitanes de la selección de cricket de su país. Tras algunas vacilaciones en su imagen pública, quizás provocadas por su ya legendario mal humor pero también por el relativo fracaso de público de sus films anteriores, El luchador de Ron Howard y Un buen año, también de Scott, Crowe parece estar pasando un buen momento.

El actor, que también ha recibido elogios por su labor en la reciente "remake" de El tren de las 3.10 a Yuma, donde tuvo que competir con el encanto para la villanía desplegado por Glenn Ford en la formidable versión original de Delmer Daves (1957), ha declarado que se siente particularmente cómodo trabajando con Ridley Scott: "Practicamos a la perfección el arte de discutir sin palabras. Así ahorramos un montón de tiempo".

La historia puesta en el contexto

Ridley Scott ha dicho que, para él, cada película implica "un nuevo género", y se declara particularmente satisfecho con tres de ellas: Alien, Blade Runner y Leyenda. En el caso de American Gangster le parece bueno el hilo narrativo escogido: centrarse en los personajes sin descuidar la contextualización. Por ejemplo, la guerra de Vietnam (que juega un papel decisivo en la trama) no se comenta, pero aparece como fondo en los noticieros de televisión. Es la forma que Scott encontró para ubicar la acción sin dispersarse en lo superfluo.

EL APACIBLE CREPÚSCULO DE UN EMPERADOR DEL CRIMEN ORGANIZADO

El verdadero Frank Lucas, que obtuvo una reducción de su condena gracias a su colaboración con las autoridades en el desmantela- miento de la red de corrupción de la policía neoyorkina, vive hoy modestamente, inmovilizado en una silla de ruedas y percibiendo una suma mensual de la asistencia social norteamericana. Mucha gente se pregunta sin embargo si es realmente tan pobre como aparenta.

Al ser arrestado se le decomisaron doscientos cincuenta millones de dólares, pero algunos cálculos llevan a la conclusión de que su fortuna real en ese momento se aproximaba a los quinientos millones. Es posible que cuando Lucas no logra llegar a fin de mes con su pensión, alguien apele a alguna cuenta cifrada en un banco suizo para obtener el dinero requerido para cubrir la diferencia.

Lucas estuvo presente durante el rodaje del film y operó como "consejero técnico", lo que probablemente le valió algunos dólares extras. Denzel Washington siguió sus instrucciones al componer su personaje, y otros intérpretes también lo escucharon. Russell Crowe ha comentado al respecto: "Es increíble cuando tienes delante a la fuente de la historia, viva, erudita y con ganas de discutir".

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