Roberto Fontanarrosa a ritmos de son y boleros

Diversión. Desde el sábado regresa el humor con "Boleros de Fontanarrisa"

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CARLOS REYES

El sábado los "Boleros de Fontanarrisa", un espectáculo de humor con música en vivo, volverán a convertir a la Vieja Farmacia Solís en un boliche de mala muerte, donde puede suceder todo lo que el público menos imagina.

La obra, con escenografía de Osvaldo Reyno, armó un bar de poca categoría, donde los actores hacen de mozos. "La gente asiste a nuestras conversaciones como si robara lo que estamos diciendo, porque están ahí en su mesa como escuchando algo que parece no ser dirigido como para ellos. Y esas conversaciones no son otra cosa que los cuentos de Fontanarrosa", explicó a El País Ariel Caldarelli, quien integra el elenco junto a Carlos Rodríguez, Félix Correa, Alicia Vignale, Marcelo Rocca y Mercedes Martínez.

El actor no escatima elogios para el escritor rosarino (de Argentina), quien aporta "un conocimiento de los arquetipos rioplatenses, y ese humor sobre el perfil machista de nuestra sociedad. Me parece un autor muy profundo", observa Caldarelli, explicando que sus personajes se creen unos ganadores y en el fondo son patéticos.

"Cada mozo tiene su perfil. El mío es el que un tipo bastante cobarde en cuestiones de amor. Le cuesta encarar minitas, hace tiempo que no tiene un vínculo amoroso, y está tratando de liar con una chica. Pero se enreda en el `me dijo, le dije`. Creo que de los cuatro mozos es el más popular: un tipo con grandes dificultades lingüísticas, digamos. Yo soy un gran estudioso del lunfardo, y creo que a veces hemos forzado un poquito el texto de Fontanarrosa hacia una cosa más arrabalera. Me gusta mucho, me parece que me sale bien: me divierte mucho el perfil de hombre de barrio, o de pueblo, con una cabeza necia en su tontería. Es muy reidero", afirma.

El juego de contraste entre las personalidades de los mozos es otra de las apuestas del espectáculo, que cuenta con la participación del maestro Gonzalo Gravina en el teclado. "Fontanarrosa sabía de amistad, sabía que los amores pasan y los amigos quedan. Y hay una hermandad entre los cuatro mazos, en la cual no puede entrar ninguna mujer. Es ese machismo patético, del que el autor se ríe, a la vez que pinta esa amistad indisoluble. Eso no significa que no nos hagamos críticas, que no nos desubiquemos. En fin, lo que pasa en cualquier boliche. Uno es como más intelectual, otro más inocente y tierno, y un tercero más ubicado, con algo más de nivel, menos extravagante. "Pero en el fondo son todos unos terrajas, como todos los uruguayos de cualquier barrio", comenta con humor el intérprete.

Boleros de Fontanarrisa, que entra ahora en una nueva temporada, es la segunda parte de Fontanarrisa de boliche, que tenía la misma estructura pero otros relatos. "Se supone que en esta segunda parte la dueña del boliche busca darle otro perfil, y apuesta al bolero. Ella obliga a los mozos a cantar, a bailar, a hacer recitados y los hace disfrazar con mangas abuchonadas y floreados. Es que hay espectadores que la primera parte la vieron tres, cuatro veces, y entendimos que eso exigía hacer lo mismo cambiando y conservando el formato".

Caldarelli: "Me divierte mucho hacer el perfil de hombre de barrio, de cabeza necia".

Improvisar en igual dirección

"Me gusta improvisar y en esta obra lo hago, pero siempre en la dirección del autor, para fortalecer su línea de pensamiento, sin separarme del centro de texto. Porque el objetivo es provocar risa, y algo de reflexión, porque son arquetipos rioplatenses cuadrados, pero también sutiles", explica Ariel Caldarelli.

"Boleros de Fontanarrisa" va los sábados a las 21.30 horas en Vieja Farmacia Solís, en Agraciada entre General Luna y Santa Fe. Las localidades valen $ 350 e incluyen una consumición.

"Fontanarrisa de boliche" se repondrá en abril, entrando en su quinta temporada.

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