Regreso por partida doble

| Con un disco y un film, la diva de 27 años vuelve a ser la número uno

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El País

THE NEW YORK TIMES | ALAN LIGHT

Beyonce, la diva del rythm and blues de 27 años, ha vuelto por partida doble. El viernes pasado se editó su disco "I am... Sasha Fierce" y el próximo estrena el film "Cadillac Records", con la que ha sorprendido a todos con su actuación.

En Cadillac Records, que cuenta la historia de la pionera discográfica de blues asentada en Chicago, Chess Records, Beyonce Knowles hace una entrada memorable. Interpretando a la cantante Etta James, Knowles es presentada al cofundador del sello Leonard Chess (Adrien Brody) en un cuarto de hotel, donde se tumba sobre una cama y dice "No me mires como si no usara calzones". Entonces ella maldice a todos y a todo lo que hay ante su vista y se esconde en el baño, donde libera una voz que ha resultado en una larga cadena de clásicos de éxitos de rythm and blues para James.

Es extraordinario ver a Knowles (una de las pocas estrellas pop que quedan con una cabal imagen de chica buena) siendo arrogante e insultando ante cámaras. Pero su madre, Tina, quien vigila todos los guiones que se le envían, marcó este como uno especial, destacando que la vida dura y emocionalmente sacudida de Etta James podría ser el mayor papel de su vida. Durante una entrevista en un hotel del lado este de Manhattan, Knowles confesó lo que le ocurrió al leer el guión: "Me dije que tenía que hacer esta película. Pero estaba asustada. ¿Realmente estaba lista?".

El papel más importante que Knowles había hecho hasta ahora era Soñadoras, en 2006, por el que ganó una nominación a los Globos de Oro. Así y todo, su estudio de la vida de Etta James para esta película no solo dio como resultado un nuevo espectro dramático, sino que también cambió la dirección de su nuevo disco, Yo soy… Sasha Fierce, que se lanzó ayer por el sello Music World de Columbia Records.

Ciertamente no había garantías de que una mujer que apareció en la portada de la revista Sports Illustrated dedicada a los trajes de baño pudiera ser convincente como una adicta a la heroína hija de una prostituta, cuya poderosa voz expresó toda una vida de tragedias y resistencia en canciones como At last y Tell mama, incorporando una actitud blusera con un amplio espectro de géneros pop.

"Me sorprendió la facilidad y alegría con la que Beyonce arrojó el glamour por la ventana y se enfocó en lo desagradable de estar siempre tensa", dijo Darnell Martin, el escritor y guionista de la película que en Estados Unidos se estrenará el próximo viernes. A pesar de que el papel fue escrito pensando en Knowles como protagonista, Martin dijo que ella misma se impresionó por la forma en que se empujó, física y emocionalmente, hacia las partes más oscuras de la vida de Etta James. "Estaba realmente entusiasmada por conseguir eso. De verdad quería cavar y que se volviera real".

El clímax de Cadillac Records (con una despeinada Etta James, salvada de una sobredosis por Leonard Chess en su vacía y fantasmal casa), plantea un impresionante contraste con la Beyonce que cruzó rápidamente por la puerta del hotel, hablando mucho y con una amplia sonrisa.

En el día siguiente a la elección presidencial, estaba usando una vestimenta "inspirada en Obama", un traje azul y una corbata con tiras blancas y rojas. Knowles, de 27 años, debía estar en Japón promocionando su nuevo disco, pero redujo su viaje para poder estar en Nueva York y seguir los conteos de las votaciones con sus amigos, en casa. Por eso decoró su apartamento con globos y banderas para la ocasión.

"Me fui a dormir, literalmente, con lágrimas en mis ojos, llorando y sonriendo al mismo tiempo" dice mientras se sienta con las piernas cruzadas en un sillón. "Casi me siento culpable por hablar del disco, porque hay cosas mucho más importantes ocurriendo ahora".

El disco marca un paso ambicioso para la carrera solista de esta chica nacida en Houston, que fue integrante del trío Destiny`s Child y que ha vendido 75 millones de discos en todo el mundo. Es un disco doble. Un CD se llama I Am... (es decir Yo soy), y se conforma por pesadas baladas y canciones introspectivas. El segundo disco se llama Sasha Fierce, y toma su nombre del alter ego que tiene sobre los escenarios, pero cambia el foco a pistas más bailables, más ágiles.

En el medio de la grabación, Knowles aceptó actuar en Cadillac Records. Para explorar en la adicción de Etta James, dedicó algún tiempo a estar junto con mujeres refugiadas en la Phoenix House en Brooklyn. Solo tuvo seis días en Jersey para filmar sus escenas, así que comenzó a ensayar con Brody antes de comenzar el rodaje. "No había anticipado que ella estuviese tan vinculada emocionalmente con su papel", dice Adrian Brody. "Estaba en su camino. Creo que esto significó mucho para ella".

Knowles dijo que Martin y los otros actores la hicieron sentir lo suficientemente segura para involucrarse con los demonios de James, permitiéndole elevar su trabajo más allá de sus expectativas. "Por primera vez pude sentir en una película la misma experiencia fuera del cuerpo que siento sobre el escenario", dijo. Así subió de peso para ajustarse al físico de Etta James y le agregó brusquedad a sus movimientos y canta dos canciones vinculadas a Etta, con confianza y autoridad.

Cadillac Records se toma algunas libertades con respecto a la cronología y detalles de la era Chess (fundamentalmente dejando fuera a Phil Chess, hermano y socio de Leonard), pero las actuaciones fuertes (en las que Jeffre Wright se destaca como Muddy Waters) capturan el legado y las innovaciones del sello discográfico. "Es una historia muy importante. Especialmente para mi generación. No sabemos de dónde vino el rock and roll, no sabemos que los Beatles y los Rolling Stones se inspiraron en gente como Muddy Waters y Little Walter", reflexionaba Beyonce.

Knowles no habló con Etta James, quien a sus setenta aún sigue de gira, hasta que no terminó de hacer la película. "Ella es exactamente la misma, es honesta y con las ideas bien claras. Y sé que en algunas entrevistas ella se mostró insegura sobre si yo la podía interpretar bien, pero cuando la conocí me dijo que yo era una chica mala. Sé que ese es el cumplido definitivo, desde su punto de vista".

Las cosas siempre se mueven a gran velocidad con Knowles. Horas después de esta entrevista, estaba sobre un avión hacia Londres, para participar de los MTV Europe Music Awards. Para el próximo año, tras la finalización de la campaña de lanzamiento del disco, tiene agendada una gira de 110 recitales, que incluyen una semana en Las Vegas, una versión en español del disco. Y también hay más: el lanzamiento de su primer rol sin cantar en una película: Obsessed. Y luego sigue su trabajo en su línea de ropa, House of Dereon, sumado a contratos altos con empresas como L`Oreal o Pepsi. Ella agradece a su marido, el rapero Jay-Z y ejecutivo de su discográfica, toda su influencia para su imperio multimedia. "Es brillante, estoy orgullosa de él".

Una película que inspiró un disco

Tras filmar la película, cuando volvió a finalizar la grabación de su disco, Knowles reconoció que se sentía impulsada a hacer canciones que antes habían estado fuera de su alcance. "La música que hice antes y después de la película fue muy diferente. Me sentí más atrevida y temeraria luego de interpretar a Etta James, porque, por supuesto, parte del personaje permanece contigo. Ya no tenía miedo de hacer la música que antes temía. Gané agallas, más confianza como ser humano. Y creo que es por eso que amo tanto hacer películas, porque no es solo una forma de arte. Cambia mi vida y mi música, y la forma en que miro todo".

Un cambio fuerte para I am... Sasha Fierce es la relativa ausencia de embellecimiento vocal y asaltos melosos que han plagado las grabaciones de muchos cantantes desde Mariah Carey. Limpia y claramente, Knowles engancha los arreglos acústicos de canciones como Satellites y del primer simple If I were a boy. "Ella vino directo desde el set de filmación hasta el estudio conmigo", dijo Ghost, "y me sorprendió lo que quería hacer. Estaba inspirada".

Más de 70 canciones grabadas para un disco muy controlado

Knowles dijo que grabó más de 70 canciones para el nuevo disco, y decidió durante el proceso de edición que no quería reconciliar la parte melódica con la bailable en un solo ejemplar. "Por un lado está mi vida personal, mi lado sensible. Por un lado estoy yo como una actriz, sexy, enérgica y divertida. Artísticamente fue mucho más satisfactorio grabar y escribir para Yo soy. Pero creo que si fuera a ver a Tina Turner y ella interpretase solamente baladas íntimas, estaría decepcionada. Es una gran cantante con grandes músicos, pero uno tiene cierta expectativa".

El disco puede representar un esfuerzo más personal que sus grabaciones anteriores Dangerously in love (2003) y B`Day (2006), aunque siempre un disco de Beyonce es un esfuerzo épico. Knowles ayudó a escribir y producir casi todas las canciones, pero no menos de 32 compositores y 19 productores están acreditados en el disco.

En un audaz movimiento del actual pop y rythm and blues, no hay un solo invitado a cantar en todo el disco. "Estaba pronta para asumir riesgos y redefinir quién es" sostiene la compositora y productora Amanda Ghost, quien trabajó en varias pistas de la nueva grabación y agregó que Knowles quiso llegar a una audiencia bastante más amplia.

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