Esta noche se realizará la presentación del documental uruguayo El gaucho oriental en el Centro Cultural de España. Se trata de un largometraje dirigido por Santiago Álvarez y Pedro Carzolio, que además será presentado por el antropólogo Renzo Pi y el periodista Juan Carlos López. La entrada es abierta a todo público, con el lógico límite impuesto por la capacidad de la sala ubicada en Rincón 629.
Hace unos diez años que las guionistas Magdalena Arrarte y Susana Nin comenzaron a trabajar sobre la idea, a partir de las vivencias en el medio rural uruguayo. Cuentan que una de ellas conoció a un capataz de estancia que se definía como gaucho y se sorprendió al reconocer en él rasgos que creía desaparecidos. Allí surgieron las primeras preguntas para una investigación que tiene mucho que ver con la identidad uruguaya, y la manera en que esos personajes perdidos en los campos son representados en una cultura volcada de lleno hacia las grandes ciudades.
A medida que Arrarte y Nin avanzaron en el proyecto, también se definió la manera en que pretendían concretarlo: con la incorporación de un equipo de creadores jóvenes. Y se subrayó la importancia que el paisaje tenía como co- protagonista de la historia.
El rodaje se realizó en una estancia uruguaya donde fue recreado el personaje histórico, el que empezó recorriendo la gran vaquería que fue en sus comienzos la Banda Oriental y que más tarde debio reconocer e incorporarse a los cambios que la división de las tierras impuso.
De aquel habitante de la última frontera de la Corona española, enfrentada a la portuguesa, se salta hasta el presente y a los rituales que la vida gauchesca cultiva, con un inevitable detenimiento en la Fiesta de la Patria Gaucha de Tacuarembó.
Los responsables de El gaucho oriental, definen su película "como un viaje tras las huellas del gaucho con un narrador que sale a buscar la verdad tras la leyenda". De ahí el transitar por los tiempos históricos, por el espacio geográfico (que dice mucho sobre temperamentos y formas de ser), por ese espíritu templado en los horizontes abiertos. "En el camino, el gaucho descubre otra realidad: la dificultad de un joven país para construir su nacionalidad desde lo que es", sostienen los realizadores del film.
Buena parte del esfuerzo estuvo puesto en la calidad del retrato físico. En ello, la responsabilidad principal la tuvo el director de fotografía Diego Varela y su asistente Christian Quijano. El codirector Santiago Álvarez se encargó además de la producción asumida por la empresa Membrillo Films, mientras el otro director, Pedro Carzolio, asumió también la edición. Entre los nombres que aparecen en la película está el de Carlos Da Silveira, un compositor de primera línea.