Roman Polanski, detenido hace dos meses en Suiza, será trasladado este viernes a su chalet alpino de Gstaadt, en espera de que la justicia decida si otorga su extradición a Estados Unidos, que quiere juzgarlo por haber mantenido relaciones sexuales con una menor hace 32 años. La pequeña estación de esquí de Gstaadt, habituada a la discreción y la tranquilidad, vivirá hoy momentos de agitación febril con la llegada del célebre director, prevista a partir de las 13 horas local.
El ministerio de Justicia se negó a divulgar la forma en que el cineasta será trasladado de su prisión de Winterthour (Este), a más de 200 km de su vivienda en el cantón de Berna (centro de Suiza). Por su parte, la policía del cantón no tomó "ninguna medica específica" para la llegada de Polanski, que podría ser frenética dada la atención internacional que suscita el cineasta desde que fue detenido, el 26 de septiembre en Zurich, donde debía recibir un premio en el festival de cine. Sus allegados dijeron que estaba muy afectado por esos dos meses de detención.
Su esposa, la actriz francesa Emmanuelle Seigner, y sus dos hijos Morgane y Elvis, seguramente estarán allí para recibirlo, indicó una fuente vinculada al caso. Por otra parte, uno de sus abogados franceses, Georges Kiejman, viajará en los próximos días para ver a su cliente.