Camila Navarro, conocida artísticamente como Mía Etcheverría, reapareció públicamente luego de haber cumplido una condena de dos años y siete meses de prisión por coautoría en un delito de tráfico de drogas. La artista y expareja del exfutbolista Richard "Chengue" Morales brindó testimonio en el programa de streaming Menos es más, donde habló de su causa judicial, de su paso por la cárcel y del conflicto que mantiene con el padre de sus dos hijas.
Etcheverría fue detenida en junio de 2023 y posteriormente condenada por haber intentado salir del país con siete kilos de cocaína. Según explicó, su causa ya está cerrada y cumplió la totalidad de la pena “sin ningún tipo de beneficio”.
Relató que cumplió pena entre centros penitenciarios para mujeres de Montevideo y de Lavalleja. En medio sufrió de complicaciones de salud que derivaron en una intervención quirúrgica de urgencia por complicaciones de una cirugía estética previa, que Etcheverría se había realizado con el polémico cirujano argentino Aníbal Lotocki. "Me vino una trombosis y tuvo que ser operada", relató.
Consultada sobre su vínculo actual con Morales, dijo: "No tengo relación de ninguna índole". Etcheverría contó que previo a su detención había formulado una denuncia en contra de Morales por violencia doméstica por un episodio ocurrido —según su versión— el 1° de mayo de 2023, una causa que no tuvo mayor andamiento porque al poco tiempo se produjo la detención de ella por el delito de tráfico. "La justicia de violencia doméstica va rápido según de quién se trate", comentó picante.
Hoy el centro del conflicto radica en la posibilidad de ver a las niñas. Luego de la prisión de la madre, la tenencia quedó en manos de Morales, con un régimen de visitas para ella que, según Etcheverría, no se cumple. "El fin de semana pasado tenía que verlas y no me dejaron”, expresó. Mis hijas hoy reclaman que no me ven y piden por mí, y resulta que en la casa del padre les prohíben hablar de mí, prohíben mis llamadas mediante asistente social, sin un fundamento coherente”, añadió.
La artista también asumió responsabilidad por el delito. “Cometí un error, lo pagué carísimo. No le debo nada a nadie”, sostuvo. Explicó que atravesaba una situación económica compleja tras la separación y denuncia a Morales y que se encontraba sola a cargo de sus hijas. “Algo tenía que hacer, mis hijas de hambre no se iban a morir”, manifestó sobre los motivos que la llevaron aquel día al aeropuerto.
Etcheverría señaló que cambió recientemente de abogada y que decidió hablar públicamente porque entiende que “la presión social a veces ayuda”. Según relató, fue durante su reclusión cuando logró retomar el contacto con sus hijas tras insistentes gestiones y pericias psicológicas.
“Si mi historia le sirve a alguien para pensar dos segundos antes de cometer un error, bienvenido sea”, concluyó.