Orlando Petinatti es una de las figuras más reconocidas y exitosas de la radio uruguaya. Con Malos Pensamientos al aire desde 1991, el comunicador construyó un fenómeno que atravesó generaciones, emisoras y cambios en los hábitos de consumo de los medios. A sus 58 años, asegura que no se siente de esa edad y que tampoco le preocupa demasiado el futuro ni el momento en que deba despedirse del micrófono.
Así lo expresó en una entrevista íntima y distendida con la periodista Claudia García, para el ciclo Voz con historia, que la conductora comparte a través de su canal de YouTube. El encuentro tuvo un componente especial: ambos se conocen desde hace décadas, cuando trabajaron juntos en Océano FM y construyeron una amistad que se mantiene hasta la actualidad.
De hecho, García contó que Petinatti había dejado de conceder entrevistas, pero aceptó participar de su ciclo como una excepción por el vínculo que los une.
La conversación permitió descubrir una faceta más personal del conductor, que habló de su infancia, sus comienzos profesionales, su familia y su filosofía de vida. También reflexionó sobre el envejecimiento y sorprendió al revelar que tiene bastante claro a qué le gustaría dedicarse cuando llegue el final de Malos Pensamientos.
"No siento que tengo 58 años", afirmó cuando García le preguntó si tenía miedo de envejecer. El comunicador explicó que, aunque es consciente del paso del tiempo, considera que la actitud frente a la vida es determinante para mantenerse activo y vital.
"Yo creo que la edad no solamente es un número. Es un número, pero no solamente. Yo siento que el humor, que la buena energía, te da vida", reflexionó.
En ese sentido, destacó que se siente agradecido por su presente y por haber podido construir una carrera alrededor de aquello que más disfruta. "Cuando uno hace lo que ama, eso suma. Cuando uno tiene un espíritu positivo, eso suma. Cuando uno tiene buena energía y la sabe repartir, eso suma", expresó.
Lejos de mostrarse preocupado por los años que vendrán, Petinatti aseguró que imagina una vejez con las mismas características que han marcado su personalidad.
"Quiero tener una vejez digna y divertida. Me imagino mi vejez divertida porque así fue mi vida siempre y así es mi vida ... Yo me divierto conmigo, me divierto con la gente, me divierto con mi hija, con mi familia, mis amigos. No tengo miedo de envejecer", dijo.
La calvicie a los 23 años y una marca registrada
En otro pasaje de la conversación, Petinatti recordó un cambio físico que experimentó cuando todavía era muy joven: la pérdida de su cabello.
El conductor contó que comenzó a quedarse calvo a los 23 años, una circunstancia que podría haber generado inseguridades, pero que, según aseguró, nunca representó un problema para él.
"Perdí el pelo a los 23 años. Nunca me sentí que estaba perdiendo... 'Wow, estoy perdiendo el pelo'. Nada", relató. Por el contrario, terminó convirtiendo aquella característica física en una de las señas de identidad de su personaje público.
"Se transformó en una marca registrada, mi pelada", resumió entre risas.
La anécdota surgió como ejemplo de su manera de afrontar los cambios personales, sin dramatizar situaciones que forman parte de la vida.
El día que termine "Malos Pensamientos" y su pasión desconocida
Uno de los momentos más reveladores de la entrevista llegó cuando García le preguntó si alguna vez pensaba retirarse de la radio.
Malos Pensamientos comenzó el 15 de abril de 1991, cuando Petinatti decidió lanzarse en solitario después de que varios colegas rechazaran su invitación para acompañarlo en el proyecto. Desde entonces, el programa se convirtió en uno de los ciclos más longevos y exitosos de la radiodifusión uruguaya.
Aunque reconoce el orgullo que siente por haber construido ese fenómeno, el comunicador aseguró que no tiene una dependencia emocional del micrófono que le impida imaginar una vida alejada de los medios.
"El micrófono y el programa es adictivo, claro, y lo disfruto, pero sé perfectamente que el día en que tenga que dejarlo, lo voy a dejar", aseguró.
Cuando la periodista le preguntó si imaginaba el final de Malos pensamientos, Petinatti comentó: ""No lo sé, no pienso en eso. Seguramente sí, pero no pienso en eso", respondió Petinatti, dejando claro que no tiene previsto un retiro inmediato ni una fecha para despedirse de su audiencia.
Lo que el "licenciado" sí tiene claro es a qué se va a dedicar luego del final de su etapa radial. Piensa recuperar su vínculo con el dibujo y la pintura, una pasión que cultivó antes de convertirse en comunicador.Petinatti recordó que estudió dibujo publicitario en la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) y que, de hecho, ese es el único diploma que obtuvo en su formación. "El único diploma que tengo es el de dibujante publicitario en la UTU", contó.
Explicó que abandonó aquella actividad artística cuando la radio comenzó a ocupar el centro de su vida, pero que nunca perdió el interés por el arte. "En algún momento me voy a poner a pintar... "Me voy a poner a pintar y me voy a dedicar a mí", complementó.
Su presente personal y una vida sin miedo a la soledad
En otro tramo de la charla, Petinatti también se refirió a su presente sentimental. Confirmó que está soltero desde hace tiempo, aunque aclaró que eso no significa que se encuentre solo.
"No le tengo miedo a la soledad", aseguró, y destacó la importancia de los amigos, la familia y los vínculos construidos a lo largo de los años.
También habló con afecto de su hija Ami, de 17 años, y aseguró que su principal deseo es que encuentre una actividad que la haga feliz, independientemente de su éxito profesional o económico.
El conductor sostuvo que atraviesa una etapa de plenitud y que se siente conforme con la persona en la que se convirtió. "Me llevo muy bien conmigo", expresó.
Incluso habló de su relación con la muerte y de su creencia en la reencarnación, a partir de una concepción espiritual según la cual la energía continúa existiendo después del final de la vida física.