Después de más de tres años, Marcos Ginocchio finalmente recibió el último premio por haber ganado la final de Gran Hermano: Argentina 2023: una casa. Desde las redes sociales, el salteño y la empresa que se encargó de la construcción de la vivienda, subieron fotos y videos del momento en que se entregó la propiedad, a la vez que el influencer destacó qué significa este cambio para él.
"Tengo planes porque a mí me gusta mucho la naturaleza y, bueno, siento que también necesito ese tipo de descanso en la naturaleza. Estoy muy contento de haber encontrado un lugar que me transmita esa paz y lo vamos a disfrutar mucho con unos buenos mates", manifestó Ginocchio con una sonrisa.
La elección del lugar fue, justamente, uno de los motivos por los que la concreción del premio llevó tanto tiempo. Para instalar la vivienda, Ginocchio debía contar previamente con un terreno y el ganador del reality se tomó su tiempo para encontrar uno que cumpliera con lo que buscaba en la provincia de Buenos Aires.
En las imágenes divulgadas durante el fin de semana se puede ver que la casa está ubicada en un entorno abierto, con árboles a los costados y un amplio espacio verde. El terreno todavía está en proceso de acondicionamiento: alrededor de la propiedad permanecen algunos materiales de construcción y hay sectores en los que el césped todavía no terminó de asentarse.
En cuanto a la vivienda, se trata de una construcción en seco de una sola planta y aproximadamente 50 metros cuadrados. Corresponde al modelo Cube de la empresa encargada de entregar el premio y tiene una estética minimalista, con una fachada que combina tonos grises y blancos. Los grandes ventanales ocupan buena parte del frente y permiten que los ambientes tengan una conexión directa con el jardín.
Por ahora, Ginocchio prefirió no mostrar en detalle el interior de la propiedad y las primeras publicaciones estuvieron centradas en la fachada y el terreno donde fue instalada.
La casa formaba parte del paquete de premios que recibió tras imponerse en la final de Gran Hermano, emitida en marzo de 2023. Aquella noche, Ginocchio obtuvo el 70,83% de los votos del público y derrotó a Nacho Castañares, mientras que Julieta Poggio había quedado en tercer lugar. El salteño, que entonces tenía 22 años, había vivido más de cinco meses dentro de la casa y se convirtió en uno de los participantes más populares de aquella edición.
Además de la vivienda, recibió 15 millones de pesos argentinos, cifra que terminó ascendiendo a 19,4 millones por los rendimientos generados durante el programa, y un año de cerveza gratis. Durante su participación también obtuvo una moto como parte de otra instancia del reality.
Desde entonces, Ginocchio mantuvo un perfil bastante más reservado que otros participantes del ciclo. Trabajó como modelo y realizó campañas publicitarias, pero también continuó sus estudios y recientemente se recibió de abogado en la Universidad Católica de Salta. Ahora, con el título universitario y la casa finalmente instalada, concreta dos proyectos que quedaron ligados a su vida después de Gran Hermano.
Con información de La Nación/GDA