Redacción El País
Radicada en La Pedrera (Rocha), Inés Pereyra está alejada de los medios desde 2018, tras renunciar a Vespertinas (Canal 4) debido a un mal clima laboral. Poco después, vivió una angustiante experiencia de salud. Se había mudado a España para estudiar un máster, pero pasó cuatro meses postrada por una dolencia en la espalda, y decidió volver.
En una entrevista que dio a El País un año atrás, recordó cómo el estrés le jugó una mala pasada: un burnout que derivó en infiltraciones, bloqueos, un coctail de pastillas, dos años sin caminar, y dos operaciones por hernia de disco y vértebras dañadas.
El alentador posteo después de la tormenta
En las últimas horas, eligió expresarse a través de las redes sociales para actualizar a su comunidad sobre su estado de salud, y conmovió con su relato. "Empecé a volver. Más golpeada y con más aprendizajes: si la vida es una mierda, no queda otra que hacer abono", escribió la periodista y comunicadora.
Aclaró que el miedo no se quita y por ese motivo vive al máximo el presente. Su mensaje, cargado de resiliencia, refleja su proceso de recuperación de su dolencia en la espalda y cómo, a pesar de los obstáculos, encontró una manera de transformar el sufrimiento en aprendizaje.
En su publicación, Inés compartió detalles de su largo periplo de salud, y reveló que estuvo más de dos años en cama. A pesar de las dificultades, expresó que, aunque todavía le cuesta, se siente mucho mejor.
"Con los vínculos más importantes más fuertes y agradecida de todas esas personas tan especiales que desde el llanto, el abrazo y la risa estuvieron. Supongo que no es fácil estar desde ese lado con la impotencia de no saber cómo ayudar pero sepan que solo tenerles sostuvo y sostiene", se sinceró la periodista, haciendo énfasis en la importancia del apoyo en su proceso de recuperación.
El posteo, que rápidamente superó los 400 me gusta y los 60 comentarios, se acompañó de una foto tomada para una nota en Sábado Show semanas atrás. Según reveló, es la primera imagen desde 2022 en la que se sintió a gusto con su apariencia. "Casi no me saqué fotos, cuando estás mal no hay espacio para poses", confesó.
Y cerró su mensaje con una reflexión que busca motivar a sus seguidores a disfrutar de los pequeños momentos de la vida: "Bailar, caminar, dormir y hasta hacer el amor ahora tienen otro sabor. ¡A vivir, que somos instantes!".