Brad Pitt volvió a beber alcohol después de haber permanecido siete años sobrio. El actor, de 62 años, hizo la revelación durante una extensa entrevista con Esquire, en la que repasó algunos de los momentos más difíciles de la última década y habló con franqueza sobre su relación con la bebida.
Durante el encuentro con el periodista Ryan D’Agostino, realizado en la casa que Pitt tiene en Los Ángeles, el actor le ofreció vino. Ante la pregunta de si la botella estaba allí únicamente para las visitas, respondió que no.
“Estuve sobrio durante siete años. Y después volví a caer”, reconoció Pitt. Según explicó, su regreso al alcohol comenzó de una manera mucho más controlada que en el pasado: actualmente puede tomar algunas copas de vino, aunque asegura que tiene muy presentes sus límites.
“Puedo tomarme unas cuantas. Pero no muchas. Tengo que tomármelo con profesionalidad”, señaló. También admitió que en un par de ocasiones volvió a confiarse demasiado y terminó bebiendo más de lo que debía. “Pensé: esto no me conviene”, contó.
Brad Pitt y los años de sobriedad
La relación de Pitt con el alcohol había llegado a un punto crítico durante los últimos años de su matrimonio con Angelina Jolie. La pareja se separó en 2016, después de 12 años de relación y dos de matrimonio, en medio de un conflicto que incluyó un incidente ocurrido durante un vuelo privado en el que viajaba toda la familia.
Jolie presentó acusaciones relacionadas con aquel episodio y sostuvo que Pitt había estado bebiendo y había arrojado cerveza sobre ella y cerveza y vino sobre sus hijos. El actor negó las acusaciones. Tras una investigación, el FBI no presentó cargos penales contra él.
Después de la separación, Pitt decidió dejar el alcohol. En 2017 contó que había llegado a beber en exceso y comenzó un proceso de recuperación que incluyó aproximadamente un año y medio de reuniones de Alcohólicos Anónimos.
En aquel momento, el actor reconoció que había llevado su consumo demasiado lejos. “Disfruto muchísimo del vino, pero lo llevé al extremo”, había dicho en una entrevista con GQ Style. También admitió que había bebido prácticamente de manera cotidiana desde su etapa universitaria.
En 2019, Pitt explicó que las reuniones de Alcohólicos Anónimos habían sido fundamentales para él porque encontró un espacio donde podía hablar de sus problemas sin sentirse juzgado. Años después, también reconoció el papel que tuvo Bradley Cooper en su proceso de recuperación. Al recibir un premio en 2020, le agradeció públicamente haberlo ayudado a mantenerse sobrio.
Por qué decidió volver a tomar
La nueva relación de Pitt con el alcohol, según explicó en Esquire, es muy diferente de la que tenía antes. El actor asegura que ahora conoce sus límites y que no quiere volver a perder el control.
Una de las cosas que más valora actualmente son las mañanas. Prefiere levantarse temprano, disfrutar de su casa, leer las noticias, hacer un sudoku o entrenar antes que despertarse con resaca después de una noche de excesos.
Pitt también explicó que durante esta nueva etapa tuvo un par de episodios en los que bebió más de lo que pretendía. Esos momentos le sirvieron para recordar que el alcohol sigue siendo un terreno delicado para él.
Una década marcada por el divorcio y las pérdidas
La confesión sobre la bebida aparece en una entrevista en la que Pitt también habló de las consecuencias personales de su separación de Jolie.
El actor evitó profundizar cuando fue consultado sobre el dolor relacionado con sus hijos y se limitó a definir la situación como “cosas de familia”. Los seis hijos que tuvo con Jolie han dejado de utilizar o iniciado procesos para dejar de utilizar el apellido Pitt.
Pitt reconoció que esa situación le provoca sufrimiento, aunque prefirió no entrar en detalles.
A ese conflicto familiar se sumó la muerte de su madre, Jane Etta Pitt, quien falleció el 10 de agosto de 2025 a los 84 años. El actor habló del duelo y de la sensación de vacío que deja la pérdida de una persona cercana.
“La pérdida es, desde luego, lo más profundo que puede soportar un ser humano”, reflexionó.
Durante la conversación también reveló que hubo un breve período de su vida en el que el dolor llegó a ser tan intenso que comprendió cómo algunas personas pueden llegar a pensar en el suicidio como una forma de encontrar alivio. Aclaró que nunca tuvo intención de llevar esas ideas a la práctica y que sus propios instintos de supervivencia terminaron imponiéndose.