GUILLERMO ZAPIOLA
Woody Allen hizo los chistes durante la presentación de "Vicky Cristina Barcelona" en Los Angeles; Penélope Cruz y Javier Bardem se mantuvieron alejados para que nadie les hiciera preguntas pero Scarlett Johan-sson no paró de hablar.
De esa manera la más reciente película de Woody Allen filmada en España tuvo su lanzamiento internacional. Allí también estuvo Salma Hayek, quien no solamente es muy amiga de Penélope sino que padece también sus propios dolores de cabeza sentimentales. Acaba de romper con su pareja Francois-Henri Pinault y tampoco quiso hablar de ello.
Con la seriedad que caracteriza a los periodistas que suelen cubrir este tipo de acontecimientos, una de las primeras preguntas que le hicieron a Scarlett Johansson fue la de "quién besaba mejor": si Javier Bardem o Penélope Cruz (ambos la besan en Vicky Cristina Barcelona). Con considerable sentido común, Scarlett respondió que, al fin y al cabo, Penélope no tiene barba y no pincha. Dato al parecer imprescindible para el futuro de la Civilización Occidental: hace unos meses Penélope generó otro escándalo al besar también a su hermana en un video musical, lo cual al parecer la convierte en una experta en la materia.
Woody estaba muy ocupado dedicado a menesteres no menos trascendentes. Mientras desfilaba por la alfombra roja del californiano teatro Mann Village, se apresuró a aclarar que no quería hablar mucho porque estaba muy apurado por "ir a meter mano a Penélope y Scarlett", pero se ignora qué suerte tuvo en su intento.
Antes de eso, de todos modos, habló más en serio acerca de su película y su relación con Johansson, a quien los medios siguen empeñados en definir como "su musa". En realidad, volvió a explicar Allen (ya lo había dicho antes, aunque los cables insistan en que se trató de "una revelación"), que todo había ocurrido de una manera casi accidental.
De hecho, Allen quería a Kate Winslet para Match Point, pero la actriz rechazó el papel porque quería estar más tiempo con sus hijos, y Woody la entendió. En ese momento alguien llamó su atención sobre Johansson, que acababa de cumplir 19 años, y Allen reconoce que al principio no estuvo muy seguro de que fuera lo que él quería. Sin embargo, tras conocerla un poco quedó cautivado por ella. Ahora el director afirma: "Simplemente puede hacerlo todo. No es sólo bella, sino también brillante, divertida, encantadora y dotada".
De hecho, Allen dijo algo más. Habitualmente no piensa en términos de "escribir algo para alguien", pero no descarta de seguir haciéndolo teniendo en cuenta a Johansson y que "le encantaría que siempre estuviera disponible para sus papeles". Según él, Scarlett "es capaz de todo".
VIRTUDES. "Si necesitas drama, es dramática, si necesitas risas, puede darte una risa. Puede cantar si lo requieres, es sexy, es inteligente. Es un gran as, y hay muchas cosas que puede hacer. Y es fotogénica", dice Allen.
Por su parte, Scarlett insiste en que no es la musa de nadie. "Simplemente, soy lo suficientemente afortunada como para ser la joven de la historia".
De hecho, la historia de Vicky Cristina Barcelona ha sido definida como "una de las más sensuales" que Woody Allen haya rodado nunca. Johansson es una turista norteamericana en la ciudad española, que se involucra en un triángulo amoroso con Cruz y Bardem. Ante ciertos comentarios un tanto escandalizados por la franqueza de algunas situaciones eróticas del film, Johansson opina que "la gente es demasiado conservadora". Según ella, todo es muy sencillo: "Estos personajes se enamoran y es eso, sabes, la gente se enamora e intima".
Con considerable sentido común, Johansson se ve a sí misma como "una trabajadora del cine" y no como la musa de nadie. "Siempre me siento afortunada de tener empleo y que un director me celebre, que me vea para cualquier papel; como actriz ése es el mejor halago".
PROYECTOS. Sin embargo, Johansson no tiene la menor intención de permanecer atada a Allen. Actualmente está trabajando a las órdenes de Frank Miller en una adaptación del clásico cómic `noir` de Eisner The Spirit, acaba de terminar la comedia de Ken Kwapis He`s Just Not That Into You (junto a Jennifer Aniston, Jennifer Connelly, Drew Barrymore y Ben Affleck) y va a debutar como directora en un segmento del film colectivo New York, I Love You.
La actriz se hizo presente en la función de lanzamiento de Vicky Cristina Barcelona luciendo el tatuaje de una puesta de sol en un brazo, y un anillo de compromiso que fingió ocultar pero no mucho. Reconoció empero que está comprometida con el actor Ryan Reynolds, aunque no adelantó fecha de casamiento.
Si Woody y Scarlett hablaron mucho, Penélope Cruz se mantuvo más reservada. Ya se dijo que prefirió llegar separada de su novio Javier Bardem, y cada vez que un periodista le hacía una pregunta que la molestaba simplemente no le contestaba y se dirigía a otro representante de la prensa. En cambio, Woody se deshizo en elogios acerca de la actriz es-pañola, y también de Bardem: "Si uno rueda una película en España y necesita una actriz tempestuosa y bella y un actor `sexy`, complejo y con profundidad, ¿a quién va a llamar?"
El periódico norteamericano The New Yorker parece estarle dando la razón: no solamente ha descrito a la película como "uno de los mejores trabajos de Allen", sino que también la define como "un flujo de vitalidad natural", y también insinúa que puede figurar entre las candidaturas al Oscar, en especial Cruz en el rubro de mejor actriz. No dejaría de resultar una sorpresa, porque pese a algún acercamiento reciente hay una vieja puja entre Allen y la Academia de Hollywood, que una vez se fijó en él (en los tiempos de Dos extraños amantes) y luego lo olvidó por completo o casi.
Bardem desea poder trabajar en castellano
Javier Bardem tampoco habló de su romance con Penélope Cruz, pero fue más accesible que su novia a los requerimientos de los periodistas durante la presentación californiana de Vicky Cristina Barcelona. El ganador del Oscar por Sin lugar para los débiles afirmó que la película de Allen "es interesante porque tiene cosas de humor y a mucha gente le gusta esto, así que habrá que esperar qué pasa con ella y no nos podemos predisponer. Sólo es el momento de disfrutar lo que estamos haciendo".
El actor se declaró feliz por actuar junto a Penélope Cruz luego de 17 años (la vez anterior había sido Jamón, jamón, de Bigas Luna), y aseguró que trabajar en el film de Allen resultó particularmente fácil porque filmar en Barcelona fue para él "como estar en casa".
Además dijo que necesita y quiere actuar "en su propio idioma", pero que eso es algo que no depende únicamente de él. El actor agregó que ha pasado mucho tiempo desde que le ofrecieran un papel que realmente le interesara en España, y por eso no ha trabajado en español (excepto, irónicamente, en algunas escenas de Vicky Cristina Barcelona) desde que rodó Mar adentro de Alejandro Amenábar. En efecto, actuó en inglés en la adaptación garciamarquiana de El amor en los tiempos del cólera y en su oscarizada encarnación de un asesino psicópata en Sin lugar para los débiles. Fue necesario encontrarse en Barcelona con un guionista y director judeo-neoyorkino para poder volver a pronunciar en la pantalla algunas palabras en castellano.
Bardem sostiene que su problema es que "no tiene talento para escribir o dirigir". Cuando se le pregunta si estaría dispuesto a pasar al otro lado de la cámara, lo descarta por completo: "No, no, no. No puedo, no quiero siquiera intentarlo". Sencillamente, la idea no le entra en la cabeza.
Cuando se le pregunta si preferiría dividir su carrera entre España y los Estados Unidos, no duda: "Es lo que quisiera hacer, pero al final no depende de ti, depende del buen material que te llegue de los dos lados".
El director contrasta los estilos de vida de dos mujeres muy distintas
Woody Allen sostiene que Vicky Cristina Barcelona es una película indisolublemente vinculada al lugar en que fue rodada y lo deja claro desde el propio título que mezcla nombres. "Quise honrar a Barcelona, porque amo mucho a la ciudad, como amo a España en general", aseguró el libretista y director en una entrevista.
Cuando los dos personajes titulares del film, Vicky (Rebecca Hall) y Cristina (Scarlett Johansson) llegan a Barcelona, se encuentran en dos etapas muy diferenciadas de su desarrollo vital. Según lo ha explicado la propia Hall, Vicky "lo tiene todo organizado". Quiere casarse, mudarse y tener hijos, y está convencida de que las cosas están saliendo realmente de acuerdo a sus planes.
En cambio, como lo describe Johansson, "Cristina es un tiro al aire". Ha roto con su novio y ha abandonado sin terminarlo un cortometraje en el que trabajó seis meses y que ahora detesta. Johansson la define como "Un alma perdida, que no sabe a dónde va ni lo que quiere. Está explorando su juventud sin responsabilidades, y decidiendo qué camino quiere tomar".
A Allen le interesó contrastar los estilos de vida y elecciones dispares de sus personajes. "Se supone que una persona más convencional como Vicky tiene lo que la mayoría de la gente considera una vida más feliz. Es más equilibrada, más estable, funciona mejor. En cambio Cristina tiene menos posibilidades de satisfacerse porque siempre se está buscando a sí misma, y lo único que sabe realmente es lo que no quiere. Pero al mismo tiempo tiene un menú más variado".
Johansson: "No soy la
musa de nadie, sino la
joven afortunada en el
medio de la historia".