GUSTAVO LABORDE
El film sobre la murga La Matinée se va de gira mundial. Desde los primeros días de setiembre hasta fines de noviembre se exhibirá en 15 ciudades de Europa, Oceanía y Norteamérica una versión provisoria de este documental dirigido por Sebastián Bednarik que cuenta la historia del conjunto integrado por veteranos murguistas bajo la dirección de Edú Lombardo y Marcel Keoroglián. La exhibición del material se realizará exclusivamente para la colonia uruguaya que reside en el exterior y tiene el propósito de reunir los 40.000 dólares necesarios para trasladar el film al formato cinematográfico de 35 milímetros.
Ya se han vendido miles de entradas anticipadas para las 30 funciones previstas en las ciudades de Toronto (Canadá), Miami, Palm Beach, Nueva York, Nueva Jersey (Estados Unidos), Estocolmo, Vxjö, Malmö (Suecia), París (Francia), Melbourne, Sidney (Australia), Barcelona y Madrid (España). Cada proyección se realizará para entre 1000 y 500 espectadores y las entradas oscilan, según el país, entre 10 y 17 dólares. El público que asista a las funciones será exclusivamente uruguayo y verá una versión que no es la definitiva del film y en calidad DVD.
Al trasladar a 35 milímetros el ahora llamado Proyecto murga, le permite a los realizadores no sólo exhibir el film en salas de cine, sino también —y esto es un objetivo importante— poder presentarlo en diversos festivales cinematográficos como los de San Sebastián y Miami. "Nos parece que este trabajo es no sólo valioso desde el punto de vista de documental, porque esto es el registro de una forma de hacer murga que ya no existe más, sino también porque es una gran película", dice el productor Andrés Varela.
El audiovisual está en la base misma de la formación de esta murga. La Matinée nació de este proyecto documental en el que se procura un rescate musicológico de formas ya desaparecidas de encarar la murga. Por curioso que parezca, en el país de la murga casi no existen registros fonográficos de este género. El objetivo que movió al inquieto Edú Lombardo fue precisamente rescatar y preservar para las futuras generaciones formas antiguas de cantar y de tocar esta música de raíz callejera. Con ese fin, Pitufo Lombardo y Marcel Keorogelián iniciaron una verdadera pesquisa para dar con veteranos murguistas, muchos de los cuales hacía varios años que no salían en Carnaval. Pero como suele suceder en los documentales, la realidad fue cambiando el guión de la película: cuando los veteranos empezaron a ensayar se entusiasmaron con participar del concurso oficial, para lo cual, esta gente que hizo la historia misma del Carnaval, debió dar una histórica prueba de admisión.
Andrés Varela, el productor del film, confía no sólo en el valor documental de este film que ha sido comparado con Buena Vista Social Club, sino en la fuerza de los personajes que integran este proyecto, ya que muchos de ellos tienen vidas muy ricas en experiencias que funcionan como hilos narrativos dentro de la gran historia de La Matinée Así se podrá conocer la historia de uno de los integrantes que durante la dictadura huyó hacia Venezuela y quien años después emprendió un curioso retorno al país, por tierra, viajando durante cuatro meses por selva, montaña y estepa con una combi cargada con todas sus bienes muebles, incluido su singular equipo de audio en el que todavía escucha la música recolectada durante su exilio. También está la historia de Cuita, el talentoso platillero, dueño de una técnica extinguida de tocar los platillos de murga. El que lo vea arriba del escenario con su traje luminoso y colorido, tal vez le cueste imaginarlo en su vida diaria, como reciclador de cartones en su casa de Punta de Rieles. "Creo que tenemos un buen film que no sólo va a ser interesante para el público uruguayo. Me parece todas las cosas que se cuentan son atractivas para diversos públicos del mundo", agrega Varela.