Novelesca historia de un checo en manos de un gran realizador

Estreno. "Yo serví al rey de Inglaterra" del prestigioso director Jirí Menzel

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MATÍAS CASTRO

Prolífico actor, guionista y director, el checo Jirí Menzel vuelve a los cines uruguayos sorpresivamente con "Y serví al rey de Inglaterra". Precedida de un premio de la Federación Internacional de la Crítica en Berlín, se estrena mañana.

El protagonista es Jan Dite, un joven provinciano con más ambición que ideas, cuya meta final es convertirse en millonario. El guión del director Menzel sigue dos historias paralelas. Por un lado están los intentos de Dite para escalar, guiado por la estupidez antes que el oportunismo. La otra historia, relacionada con aquélla, toca solamente un período breve de su vida, luego de acceder a un lugar destacado en la sociedad. Tras quince años de prisión bajo el régimen comunista, Dite logra encontrar la paz y la soledad en una villa alemana cuyos habitantes fueron expulsados luego de la guerra. En esta etapa se encuentra con una mujer trabajadora que le hará revivir viejas historias del pasado.

Esas dos partes de la trama causaron que el personaje fuera interpretado por dos actores. El joven Jan Dite es encarnado por Ivan Barnev, un actor búlgaro que se convirtió rápidamente en uno de los más reconocidos del teatro joven de su país. Hoy, con 35 años, tiene una interesante filmografía en cine. En esta película tiene el desafío de un papel que exige dotes de comedia, ya que Jan, de joven, es en realidad un hombre chico de tamaño y por eso es confundido con un muchacho.

Oldrich Kaiser es el actor que encarna al viejo Jan Dite. Con 53 años, tiene detrás una sólida formación y trayectoria en el mundo del teatro de Praga, donde desde 1993 es miembro del Teatro Nacional. En los años ochenta se especializó en papeles románticos en el cine, y también exploró una veta cómica en películas de diversos directores. Muchos consideran que, como lo demuestra en cada película, su talento está subestimado y debería figurar en muchas más producciones.

La historia que atraviesa Jan es novelesca. Casamiento con una alemana que hace fortuna con una colección de sellos raros. Se vuelve millonario, termina preso, y luego tiene una oportunidad para recomponerse y repasar los hechos que marcaron su vida. Precisamente, la película es una adaptación de una novela de Bohumil Hrabal, uno de los mayores escritores europeos contemporáneos. Según el director Jirí Menzel, la forma en que Hrabal miró al mundo a mediados de los años sesenta fascinó a toda una generación.

Como muestra de esta influencia siete realizadores jóvenes decidieron aliarse para filmar la película Pearls on the bottom, basada en varias de sus historias cortas. Menzel era uno de esos jóvenes.

De ese proyecto surgió el primer largometraje que hizo, Trenes rigurosamente vigilados, con el que ganó un Oscar a mejor film extranjero en 1968.

Tal logro intentó ser repetido este año cuando Polonia propuso Yo serví al rey de Inglaterra como posible candidata al Oscar, aunque no logró quedar en competencia. De todos modos logró una nominación al prestigioso Oso de Oro del Festival de Cine de Berlín y también ganó el premio de la Federación Internacional de la Crítica en ese festival.

"De todas las criaturas del mundo, el hombre es la más graciosa. (Karel) Capek y Hrabal vieron esto. Cada persona es graciosa a su manera. Y así, a través de la risa, es posible intentar ver esto. Vancura dijo que reír significaba conocer mejor. Por supuesto que este no es el humor que se produce cuando alguien golpea a otro en las costillas o dice algo rudo. Es el humor que te lleva en alguna dirección. Esa risa calórica es la forma más natural, placentera y también la vía más simple para conocer el mundo", dijo el director con respecto a su uso de la risa, cosa que lo ha hecho inmensamente popular.

Un autor y un director referentes

La colaboración entre el escritor Bohumil Hrabal y el director Jirí Menzel tiene casi cuarenta años. Esta película, adaptación de una novela de Hrabal, es solo una etapa más en un camino que comenzó con Trenes rigurosamente vigilados. "Bohumil Hrabal es, sin dudas, uno de los mayores escritores europeos contemporáneos, pero para mí su trabajo tiene mucho que ver con las mejores tradiciones de la literatura checa... Mientras hacía esa película (Trenes rigurosamente vigilados), Hrabal y yo nos hicimos amigos muy cercanos, cosa que dio pie a futuras colaboraciones en otras adaptaciones de sus historias para la pantalla", comentó con respecto al escritor. Pero la relación entre autor y director es solo una muestra, ya que la influencia de Hrabal sobre el cine checoslovaco ha sido muy grande a lo largo de los últimos 43 años.

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