El disco debut de Lucas Sugo, Sentimientos encontrados, fue el más vendido de 2014 en Uruguay. Superó la cantidad de copias equivalentes a la distinción de Doble Platino (8 mil) y lo ubicó entre las preferencias del público.
Su sencillo Cinco Minutos se viralizó en YouTube donde ya suma más de dos millones y medio de reproducciones. Prácticamente de la noche a la mañana, el cantante oriundo de Tacuarembó afincado en Rivera desde que era un niño, se convirtió en un fenómeno viral que se escucha en todas partes. Tanto así que ya tiene ofertas de Chile, Paraguay y Argentina para exportar su música. Por el momento se autogestiona y trabaja con mucha organización: en su agenda todos los sábados de 2015 ya están ocupados con actuaciones.
Tiene dos hijos en Paysandú y vive en pareja a varios kilómetros de la ciudad de Rivera, de donde no piensa mudarse a pesar de las exigencias de su profesión. Prefiere, en cambio, hacer mucha ruta para cumplir con sus compromisos y asegura que durante 2014 prácticamente no paró.
Es un caso bastante insólito dentro de la música nacional. Un solista del género tropical del interior del país que logre captar la atención a este nivel no es moneda corriente y él es consciente de esto y lo celebra.
En noviembre ofreció dos funciones en el Teatro de Verano con entradas agotadas, después de haber realizado cuatro conciertos consecutivos en el Teatro Metro. Actualmente prepara un nuevo álbum para publicar en el primer semestre del año, y con buen sentido de la oportunidad estrenó una canción ideal para el verano en curso: Justo yo. "Lo único que te quita esta carrera es tiempo para estar con los seres que amás, el resto es todo positivo", comenta.
—¿Cómo vive este momento de gran popularidad?
—Me siento en una especie de burbuja, todavía no sé bien la dimensión de todo esto. Tal vez porque estoy inmerso en esta locura que me tocó vivir en los últimos tiempos. Si saliera de mí podría verlo claramente. Lo disfruto mucho y tengo los pies en la tierra. También disfruto de las mochilas de responsabilidades que tengo, porque hay más gente que está pendiente de lo que hago.
—2014 fue su gran año. ¿Cuántos conciertos realizó en promedio?
—Más de 200. Recorrimos todos los departamentos, tocamos en boliches, en bailes, en todos lados, incluso en Argentina. No fue un año cualquiera para mí, ¡fue el año!, profesionalmente hablando. En Argentina acaba de salir el disco y ya tengo varias giras pautadas.
—¿Qué fue lo que marcó un antes y un después?
—Cuando me lancé como solista en enero de 2013, hace dos años, se dio todo muy rápido pero sólo en el interior del país. Venía de una banda que trabajaba mucho y mi voz era muy conocida pero mi nombre no. Rápidamente la gente del interior se dio cuenta, pero en la capital fue más difícil. A principios del 2014 salió Cinco Minutos y sin dudas esa fue la puerta de entrada a los medios y al mercado capitalino. Gracias a esa canción además hay interés por lo que hago en otros países, como Chile y Paraguay.
—¿Cómo Cinco Minutos alcanzó tanta exposición?
—Tiene dos millones y medio de reproducciones en YouTube, pero fueron varios factores. La gente del interior que trabaja o estudia en la capital se lleva consigo sus costumbres, su manera de ser, las cosas que lo identifican y también su música. Yo sé que mi disco iba en esa valija. Así se fue filtrando y tomando fuerza como una bola de nieve. Cuando ofrecí cuatro funciones en el Teatro Metro a mediados de año, la gente de los medios comenzó a mirarme con otros ojos. Otro episodio puntual y clave fue que el Cebolla Rodríguez en uno de los festejos del Atlético de Madrid, en el campeonato español, salió con la canción Cinco minutos de cortina. Luego mi aparición en los programas de televisión rompió el hielo.
—¿Qué sintió cuando el futbolista le hizo tal homenaje?
—Fue un embotellamiento machazo de mariposas en el estómago, una sensación inexplicable de alegría, emoción y ganas de llorar. Yo pensaba que esas cosas les pasaban a personas en otros países, en otros lugares. Me crié mirando la tele, escuchando radio y leyendo los diarios y veía que eso nunca le pasaba a ningún cristiano del interior de mi país, por eso entiendo que es un momento muy positivo para mí y para mi gente porque de algún modo le doy esperanza a los demás.
—¿No se mudaría a Montevideo?
—No, porque soy muy arraigado a mi tierra. Sé que eso implica un desgaste mayor en lo físico, pero es una opción, hay cosas que van más allá de la practicidad. Me gusta después de las giras volver a mi casa, a mis colores, a mi mundo.
—Sentimientos encontrados es el disco uruguayo más vendido del año. ¿De qué modo cambió su vida a nivel económico?
—Cambió totalmente. El disco es Doble Platino, marca que no había alcanzado ningún solista tropical fuera de Montevideo. Hoy se hace más difícil la venta de discos y más aún en el interior donde no hay muchas disquerías, así que no sé explicar bien qué pasó para que llegara a este feliz destino. Mi vida cambió y especialmente los shows representan la mayor entrada de dinero, porque en lugar de cantar para 500 personas ahora lo hago también para 10 mil o 20 mil. Eso implicó un incremento en el caché importante.
—¿Tiene mánager?
—Tengo un equipo de trabajo pero sigo siendo yo mi representante en este país. En otros países no. En Uruguay ya tengo todos los sábados del 2015 vendidos, incluso el 31 de diciembre del 2015. Me faltan algunos viernes y domingos, pero quiero actuar menos porque no me gusta cantar poco tiempo e irme.
—¿Compone todo su repertorio?
—Soy mucho más intérprete que autor. Se dio que en este primer disco todas las canciones son mías y por supuesto también lo es Cinco minutos, el caballito de batalla. Pero lo mío es ser intérprete, a veces escucho canciones brasileñas y me dan ganas de hacer versiones.
—¿Por qué el título, Sentimientos encontrados?
—Porque es la concreción de un sueño de toda la vida, tengo 36 años y desde niño quería una carrera solista. En el disco no sólo hay cumbia, hay otros géneros, por eso el título, hay un reggae en vivo, una bachata y baladas, en lo musical trato de explorar.
—¿Su madre fue su gran influencia?
—Mi gustito por el arte viene de ella. A principios de los 80 el sueldo de los maestros era realmente complicado y se mudó para Rivera con una mochila a cuestas, que era yo. Iba deambulando de una escuela de campaña a otra buscando un nuevo horizonte. Mi infancia no fue holgada en lo material pero fue muy digna, mi mamá se puso la familia al hombro y todos los valores que tengo vienen de ahí. Con sacrificio logró criar este cuerpito, ancho y diminuto, (se ríe). Ella insistió en que estudiara y por eso terminé convirtiéndome en profesor (de canto, guitarra y piano). Vivir de la música en el interior es muy difícil.
—La noche es un ambiente complicado. ¿Cómo lidia con eso?
—En el interior somos muy tranquilos y hasta pacatos. Nunca estuve del lado de los excesos, trato de ser muy profesional y eso me permite estar en el mundo de la noche sin codearme con la droga o el alcohol. Así es posible trabajar en la noche y tener una vida sana. Hace que no tengas conflictos.
—¿Qué le dejó Sonido Profesional?
—Fueron diez años clave en mi profesión. Yo jugaba en la divisional del barrio y llegar a Sonido Profesional fue como entrar en primera.
—¿En Cinco Minutos de qué habla?
—Es la súplica de una madre a su hijo para que salga del mundo de las drogas y del mal vivir, por eso arranca con eso de "desarma las valijas, no cruces esa puerta". Son otras valijas, es otra puerta, es una gran metáfora. Pero lo más importante es que la canción tome su vuelo independiente.
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Una carrera solista ascendente desde el 2013 favorecido por las redes sociales
Desde el 17 de diciembre hasta mañana Lucas Sugo cumplirá todo un récord de actuaciones consecutivas. Su nombre completo es Lucas Alberto Sugo Rodríguez. Entró en Sonido Profesional en el 2002 como vocalista y guitarrista, cuando Mario Silva desertó del grupo.
Su madre es maestra y él decidió capacitarse en la Escuela de Música Eduardo Fabini, luego en el Conservatorio América y finalmente concurrió al Conservatorio Melody, donde se recibió de profesor de canto, guitarra y piano. Estrenó su carrera solista en 2013 con el videoclip de Lluvia, una canción que interpretaba en Sonido Profesional, filmado en Salto.
El lugar que ganó en los medios es indiscutible, al punto que días atrás fue noticia que le robaron el instrumento a su bandoneonista, después de quejarse en las redes sociales y pedir colaboración.
Utiliza muy bien su Facebook donde antes de presentar su nueva canción Justo yo, jugó a crear expectativa con buenos resultados.

LUCAS SUGOALEJANDRA VOLPI