FERNANDO MANFREDI
Con un recital dedicado al barroco francés y alemán se presentan hoy el flautista Alain Daboncourt y la clavecinista Nives Dearmas. Será en el Auditorio Nelly Gotiño del Sodre.
En el espectáculo del Mozarteum, que dará comienzo a las 20, se escucharán obras de Blavet, Couperin, Jean-Marie Leclair, Carl Philipp, Emanuel Bach y Johann Sebastian Bach.
El flautista Alain Daboncourt, que llega con los auspicios de la Alianza Francesa, es uno de los más ejecutantes de mayor actividad internacional de su país. A sus giras por el mundo entero, le suma la participación en numerosos festivales, tanto en su país como en el extranjero. Es habitual que se presente formando parte de diversos agrupamientos, o integrado a conjuntos y orquestas de cámara.
De Bach a Penderecki y Toru Takemitsu, posee un repertorio de gran variación y variedad, no sólo en obras originales, sino también en transcripciones. Más de 24 grandes conciertos figuran en su repertorio, pero su gran pasión es la música de cámara.
Nives Dearmas es una destacada clavecinista uruguaya formada en su instrumento en Zaragoza (España). Alumna de José Luis González Oriol, se perfeccionó luego con Jack Oggs y Pierre Hatai, entre otros. Desde 2002 integra el conjunto barroco Ricercare, habiendo actuado como solista en nuestro país, España y Estados Unidos. También ha formado junto a su hermana Laura, el "Dúo de claves Dearmas".
La música barroca es el estilo musical relacionado con una época cultural europea, que abarca desde el nacimiento de la ópera en el siglo XVII (aproximadamente en 1600) hasta la mitad del siglo XVIII (aproximadamente hasta la muerte de Johann Sebastian Bach, en 1750).
Es una de las épocas musicales más largas, fecundas, revolucionarias e importantes de la música occidental, y la más influyente, probablemente su característica más notoria sea el uso del bajo continuo y el monumental desarrollo de la armonía, que la diferencia de los anteriores estilos.
El término barroco viene del portugués (perla de forma irregular) y se tomó de la arquitectura (donde significa "recargado"). En el siglo XVIII se usó para describir un estilo "tosco, extraño, áspero y anticuado".