La actriz uruguaya Graciela Cánepa falleció en la noche del pasado sábado en la ciudad de Asunción, víctima de un ataque cardíaco que la sorprendió en su vivienda, sin que pudiera recibir asistencia médica. La intérprete, que había trabajado en el teatro uruguayo al inicio de su carrera, destacó después en la escena paraguaya, sobresaliendo también por sus trabajos para la televisión.
En Uruguay había realizado, entre otras actividades, obras de teatro infantil en el Teatro Victoria, experiencia que fue la base para su carrera en Paraguay, donde hizo carrera en cine, teatro y televisión. En teatro, participó en numerosos espectáculos de la compañía Arlequín, en la que fue dirigida por varios artistas uruguayos, entre ellos Carlos Aguilera, quien le asignó el rol de La Criada, en el drama lorquiano Bodas de sangre. El director, que también la incorporó al elenco de La Piaf, la recordó para El País como "una actriz muy cómica, que también se manejaba muy bien en el drama, bastante completa, parecida a Imilce Viñas: gordita, voluminosa, ágil y graciosa. Si bien no fue una primera figura, sí fue una actriz destacada".
Fallecida a los 58 años e inhumada el domingo último, la labor teatral de Cánepa (que comprende unos 40 títulos, entre ellos El diario de Ana Frank y El burgués gentilhombre) fue complementada por numerosas comedias de televisión, la última de las cuales fue La Chuchi. También sobresalió como conductora de programas de variedades, y en películas como Miss Ameriguá y Toque del oboe.