Melómano se disculpa por interrumpir concierto

La filarmónica de Nueva York paró por celular

Nueva York | Un melómano neoyorquino dijo haber perdido el sueño después de que su teléfono móvil sonara en medio de un concierto de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, provocando que los músicos dejaran de tocar, y pidió disculpas por el incidente. La orquesta tocaba los últimos compases de la Sinfonía Nº 9 de Mahler el martes por la noche cuando el celular comenzó a sonar por primera vez.

El director de orquesta Alan Gilbert no dudó: le pidió a sus músicos que dejaran de tocar, sobre todo porque el tono de "marimba" del celular continuaba, informó el viernes The New York Times, que entrevistó al culpable. Los espectadores estaban furiosos con el incidente, que fue tema de varios blogs y fue denunciado en Twitter.

El público mostró su descontento con el sonido, pero el teléfono siguió sonando. Gilbert comenzó a hacer gestos pero se cansó y dio la orden de parar, cosa que no había pasado nunca en los 170 años de historia de la Filarmónica. Acto seguido el director, visiblemente irritado, pidió en voz alta al propietario que apagara el móvil que sonaba sin cesar.

Tras lo que pareció una eternidad, el propietario del teléfono finalmente apagó el aparato, y el concierto pudo continuar. "Se puede imaginar lo terrible que es tener esto en la conciencia. Es horrible, horrible", dijo el hombre a The New York Times a condición de no ser identificado.

El responsable del incidente, un empresario sexagenario amante de la música que está abonado a la Orquesta Filarmónica desde hace 20 años, dijo no haber dormido las dos noches siguientes. El miércoles recibió una llamada de un funcionario de la orquesta, que le pidió que no se repitiera lo ocurrido. El hombre, que la Filarmónica llamó "Cliente X", pidió para hablar con el director de la orquesta y se disculpó por teléfono.

Ayer este empresario, todavía traumatizado por lo sucedido, extendió sus disculpas a todos los presentes esa noche a través de sus declaraciones a The New York Times "Espero que los presentes en el concierto y los miembros de la orquesta puedan perdonarme. Les pido disculpas a todos ellos", dijo. Y finalmente explicó lo que había sucedido. Su empresa le había dado el teléfono un día antes y él creyó haberlo apagado antes del concierto. Pero la alarma despertador estaba activada y comenzó a sonar. Recién cuando el director de orquesta lo miró, se dio cuenta de que era su teléfono.

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