Quién lo hubiera creído: uno de los miembros del programa Gran Hermano que no comparte "la casa" se ha convertido en la "revelación" del ciclo. Considerado en las anteriores versiones como el menos notorio del equipo, Mariano Peluffo, comandando los especiales, así como las entregas diarias en directo, ha logrado por fin meterse a la audiencia en el bolsillo. Y lo ha hecho con una actitud abierta, siendo él mismo y con la suficiente habilidad como para sacar el jugo tanto a los paneles de especialista e invitados como a las situaciones que se han ido dando en el transcurso de los días de convivencia de los participantes. Parece que los días en los que sólo era "el que iba a recibir a quienes salían" se han terminado gracias a su buen desempeño. Enhorabuena.