Santiago Plata ya lleva 30 meses recorriendo América Latina en bicicleta. Y calcula que le quedan 22 meses más. "Sí, Brasil es un país muy grande y lleva su tiempo recorrerlo en bicicleta", dice este artista y recolector de arte rupestre —petroglifos precolombinos, para ser exactos— que hoy inaugura una muestra de los diseños que ha recolectado en su travesía. Plata expondrá desde hoy los grabados de petroglifos que ha acumulado en la Sala Vaz Ferreira, en una muestra que irá hasta el 2 de abril.
Desde que comenzó su viaje sobre dos ruedas, Plata ha recorrido Colombia, Ecuador, Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Uruguay y aún le queda Brasil, Guyana y Venezuela, antes de regresar a Colombia y cerrar el círculo. "Mi idea es difundir la memoria e identidad de los pueblos originarios de América del Sur", afirma Plata. Pero el artista y recolectar también tiene otros propósitos: "Sí. Esta travesía también tiene como finalidad la preservación de estos diseños en la piedra. Muchos de estos petroglifos se están perdiendo, ya sea porque se erosionan o porque hay gente que lucra con ellos. Van, cortan la roca y le sacan el diseño, para venderlo en el mercado de arte. Otras veces, por ignorancia, se cree que bajo estos dibujos hay oro. Entonces los dinamitan y los destruyen para siempre".
La labor de Plata consiste en grabar los diseños en tela mediante una técnica denominada ‘frottage’, en la que se frota con carbonilla la tela que se extiende sobre el petroglifo. Luego, Plata expone las telas en cada país que visita. "Ahora vengo de Salto, donde también encontré petroglifos para grabar", dice y agrega que a lo largo del viaje, las telas que ha acumulado le han agregado unos cuantos kilos a su equipaje: "En este momento, viajo con cien quilos sobre mi bicicleta: Las telas, la carpa, el saco de dormir, mi ropa...", enumera.
A veces, el peso del equipaje, pero sobre todo la monotonía del paisaje, lo hicieron desistir de seguir pedaleando: "Cuando atravesé el desierto de Atacama en Chile, acepté la oferta de un camionero, que me llevó por 600 kms. porque la monotonía del paisaje, esos miles y miles de kilómetros nada más que de arena, me agotaron mentalmente. También crucé en barco hacia Tierra del Fuego, pero el resto fue hecho a fuerza de pedalear", relata.
La exposición se denomina Suramérica Rupestre y está auspiciada por la Embajada de Colombia y el Ministerio de Educación y Cultura uruguayo. El horario de visita es de 15 a 20 horas.