Los gatos merodean el puerto de Punta

Turistas, gaviotas y lobos del mar se hacen un festín cada día. Foto: R. Figueredo

Comer en un restaurante un buen plato de pescado, con bebida y postre, cuesta unos $ 1.000.

Pescado y frutos de mar han sido siempre la base de la gastronomía costera, en balnearios y ciudades. Esto ha permitido el desarrollo de una cocina internacional que forma parte de la dieta saludable y que en Punta del Este es arte y tradición desde hace décadas.

Sentarse a comer un buen plato de pescado en las cercanías del puerto esteño, acompañado de una bebida y un postre, cuesta unos $ 1.000 por persona. Habrá que adicionarle algo más si los platos se acompañan con vino.

Llegando al puerto, en la zona de las palmeras, hay buen espacio para estacionar porque la rambla es amplia y tiene un área de parking en el centro. Los decks que está sobre el agua son los más elegidos en los días de calor. Tienen amplias sombrillas y los mozos y mozas usan sombreros Panamá para protegerse del Sol.

El restaurante El Secreto tiene platos que van más allá de los productos de mar: brótola fresca, risotto de rúcula y parmesano, matambrito, picaña, master beef, t-bone, rabas, chipirones, langostinos y camarones son de los más elegidos.

En El Secreto, una brótola con camarones en plancha de hierro vale $ 620, una merluza negra $ 730 y un abadejo $ 660. A esto hay que adicionarle un cubierto por persona de $ 75. Una gaseosa de 285 centímetros cúbicos cuesta $ 80.

En la misma zona también está El Tonel del Puerto, en la esquina de Los Meros, con su propuesta de pescados, mariscos, pastas caseras y carnes, tanto en el local principal como en su deck sobre la rambla.

Guappa, que está sobre la rambla y también tiene su zona de mesas sobre el agua, ofrece un plato de brótola sobre base crocante en salsa de puerros y camarones a $ 890. La "Brótola Guappa" es un roll de pescado con queso y salmón ahumado, espárragos y salsa de vieiras y mejillones que cuesta $ 890. En el mismo local, una fondue de camarones en calabaza gratinada vale $ 990.

Otra de las especialidades de la casa es la merluza negra preparada a la manteca de hierbas y aceto, con guarnición de tomates cherry asados y papines

Zona bolichera.

En el área bolichera del puerto, cerca de la Jefatura de Policía y en el lugar donde hay locales nocturnos muy concurridos como Rodríguez, Moby Dick, Soho y Napoléon, también es posible comer productos de mar en distintas preparaciones.

En Soho, un lenguado a la plancha para dos personas, con arroz y ensalada, vale $ 730. La parrilla de pescados y mariscos, también para dos personas, cuesta $ 980, con copas de vino de invitación y un 18% de descuento con tarjetas extranjeras.

Dentro de las especialidades del chef de Soho en el puerto de Punta del Este está la saltimbocca de lenguado y salmón, y el atún rojo tataki.

Bocas de venta.

La mayoría de los puntos de venta de pescado de Punta del Este coinciden en que la venta de productos viene siendo levemente mejor que el año pasado. La etapa donde más crecieron las ventas en lo que va de la temporada de verano fue desde el 30 de diciembre. Lo que más se consume, dicen, es la brótola (el kilogramo está a $ 400).

Julio, que trabaja en el kiosco 7, observa "mucho uruguayo". Y, en mayor medida, del interior del país. "Tiene más plata el del interior. Se ve que les ha ido bien con el ganado", estima. Los langostinos crudos también son muy preferidos por el turista puntaesteño. Los precios van de los $ 900 a los $ 1.000.

El argentino acude a los puestos para pedir pescado fresco. "Es algo que no se consigue allá", comenta Pablo, otro vendedor de un puesto que abre todo el año. En tanto, Claudia Gestido dice que ve un mayor volumen de clientes argentinos y que "el año pasado eran más brasileños".

Para que el pescado llegue a la mesa de los hogares de los turistas, o bien a los restaurantes, se realiza una ardua tarea. Los pescadores empiezan a trabajar a las 10 de la noche. En la madrugada salen al mar y llegan entre las 8 y las 10 de la mañana al puerto. Allí se baja el pescado, se filetea y, luego, una parte va para los restaurantes y otro para los comercios.

La zona de venta de productos del mar del puerto de Punta del Este no solo es un lugar de comercialización. También es un formidable sitio de paseo. - (Producción: Andrés López Reilly y Juan Pablo de Marco)

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Turistas, gaviotas y lobos del mar se hacen un festín cada día. Foto: R. Figueredo

Carta de pescados y frutos de mar

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