La última fiesta del año para una cofradía "des-generada"

Strudl Von Disphonic. Singular recital en el Prado, mañana

 20091207 600x350

SEBASTIÁN AUYANET

Cinco músicos que viajaron a los saltos entre estaciones durante agosto, despiden el año en un espacio atípico -una vieja mansión del Prado- con un viaje dos siglos hacia atrás. Se trata de un casamiento atípico con canciones "des-generadas".

Multigenérica, políglota y sin lugar en el catálogo. Así se podría empezar a definir a la Strudl Von Disphonic Orchestra, un grupo de cinco músicos que cruzan instrumentos, voces y registros.

Entre el Prado, las playas de Rocha y el circuito pequeño de conciertos se han sucedido los encuentros fugaces, poco difundidos y espaciados de este grupo de música transpirante que puede irse al reggae o pasar a los saltos balcánicos -la Non Smoking Orchestra y sobre todo Goran Bregovic son influencias claras- y terminar con temas sorteados sus conciertos/celebraciones temáticas.

Este año tuvo algo más de movimiento para la pequeña orquesta cuyos componentes militan (o militaron) en otras bandas emergentes como Nicolás Rodríguez (Pepperback) y Flavio Galmarini (Closet, Vieja Historia).

Sobre el mes de agosto presentaron "Las cuatro estaciones de la Strudl Von Disphonic Orchestra", una serie de cuatro conciertos temáticos preparados especialmente para el escenario de BJ con capacidad casi colmada. ¿La idea? Traspasar los límites del mero concierto y llevarlo a lo teatral.

El colectivo viene moviéndose desde hace varios años con una propuesta artística muy centrada en la experimentación con varias dimensiones del arte, con el objetivo de armarse una estética global.

Así, en la Strudl entra la poesía, la danza, los elementos teatrales, la plástica y, por supuesto, la música. Y concierto a concierto, lo único que es complicado de imaginar es a esta banda teniendo que armar un disco de canciones que siempre se repetirán igual ya que las canciones se alteran y se modifican según el clima y la temática de cada encuentro.

En tren de adaptar y adptarse al espacio en el que tocan, la Strudl decide jugar de local para su último encuentro del año y esperar en el prado.

Entonces, el encuentro sucederá en Burgues y Luisa Luisi, lugar en el que viajarán hasta 1813 para conmemorar junto a los presentes el casamiento del conde Otto Von Vandelhof y la duquesa Opepka, fiesta de la que se sabe apenas eso y poca cosa más. El pase a la función-viaje es enteramente libre y el comienzo está fijado para las 21 horas de mañana.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar