La telenovela en el Luna Park

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ANSA-LA NACIÓN

Es la telenovela de ficción dramática más vista en la televisión argentina. Montecristo, que hoy llega a su final, adapta el clásico de Alejandro Dumas a una situación que incluyó la apropiación de bebés y la desaparición de personas en la dictadura militar argentina (1976-1983).

Cuando se cumplieron 30 años del golpe militar, Montecristo ayudó a "instalar el tema de la identidad en los sectores más jóvenes", dijo Bernarda Llorente, la licenciada en ciencias políticas y subdirectora de contenidos del canal Telefé, que vendió el producto a más de 30 países, incluido Irak.

La tira de ficción fue distinguida a principios de este mes por el Senado de Argentina por su mensaje a favor de la vigencia plena de los derechos humanos y acaba de ser elegida finalista en el rubro drama del New York Festival 2007, mientras Colombia analiza adquirir los derechos para realizar su propia versión.

Esta noche se emitirá el último capítulo desde el Luna Park de Buenos Aires, con actores y público. La serie tuvo un promedio de 26 puntos de rating sólo en Buenos Aires y provincia, lo que significa que fue seguida por cerca de 3 millones de televidentes. En Montevideo, según la última medición de Ibope hecha en noviembre, la media es de 84.000 espectadores.

"La presencia de los que operaron durante la dictadura para hacer desaparecer gente está clara en Montecristo, surge dentro del ensamble de la letra y el tema de la identidad a través de las protagonistas que buscan la suya", decía Estela de Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo.

Esa institución asesoró a los guionistas y algunas escenas fueron filmadas en su sede en un capítulo en el cual apareció la foto de un bebé el mismo día que ese niño -hoy adulto y padre de familia- se convirtió en el nieto recuperado número 85, tras la comprobación genética de su identidad.

versión. El clásico El Conde de Montecristo escrito por Dumas en 1844 -basado en un hecho real- fue adaptado en una ficción diaria por Claudio Villarroel, director artístico de Telefé y sociólogo, y por Llorente. Santiago Díaz Herrera vuelve de su destierro para vengar la muerte de su padre, un juez que investigaba la apropiación de bebés en la dictadura, y recuperar a su amor, Laura, que lo cree muerto.

Laura es a su vez hija de desaparecidos y, aunque no lo sabe, una hermana la busca, mientras los Lombardo y el ex torturador Lisandro encarnan los personajes relacionados con la época más oscura de la historia reciente del país.

Alberto Lombardo, un médico que asistió partos en los centros clandestinos de detención de la dictadura, está en la mira de la justicia por la clínica clandestina donde manipulan genéticamente a mujeres embarazadas.

La búsqueda de Victoria de su hermana Laura triplicó la cantidad de llamadas por consultas de jóvenes a las Abuelas ante dudas sobre su origen. La telenovela logró "instalar el tema de la identidad y de los chicos apropiados en los sectores más jóvenes", dijo Llorente, quien destacó como mayor orgullo "la movilización a perder el miedo para investigar su pasado".

Llorente expresó que el "éxito superó por mucho el producto televisivo para convertirse en un fenómeno social y de reconocimiento masivo".

El formato de la ficción fue vendido a México, donde Santiago es interpretado por el argentino Diego Olivera y la trama elegida por Televisión Azteca es el tráfico de bebés, la corrupción política y el narcotráfico.

En el caso de Chile, que sufrió una dictadura similar a la Argentina, el Canal Megavisión lo adaptó al robo de niños. Santiago es interpretado por Gonzalo Valenzuela. En Portugal, la versión propia se estrenó esta semana con el contexto de la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar y las denuncias actuales por paidofilia que motivó la renuncia de varios funcionarios.

El producto terminado, la "lata" como se dice en la jerga televisiva, se vendió además a 25 países de Europa del este -un mercado tradicional de la telenovela nacional-, Francia y España, naciones de Medio Oriente, entre ellos Irak, y de Asia. La productora de contenidos de Telefé, entre las cuatro más importantes de habla hispana, negocia con una cadena latina de Estados Unidos y no se descarta que Rusia también compre los derechos.

Una manera de pensar en la televisión

Los libretistas de la serie aseguran que lo suyo fue una sabia síntesis de intuición y lectura de la realidad social. "Queríamos hacer una historia diferente, pero con la estructura del melodrama clásico. Por eso pensamos en Alejandro Dumas, que es un poco el inventor del folletín", dicen Claudio Villarruel y Bernarda Llorente.

La formación profesional de ambos, sociólogo él y licenciada en ciencias políticas ella, también jugó un papel relevante al momento de resolver el comienzo de esta historia. Para ellos el factor tiempo (treinta años de los hechos aludidos), permitían asumir aquellas circunstancias desde la ficción, aunque la confirmación de la aceptación social era todo un enigma.

Tenían miedo de perder a la audiencia más joven. Pero las mediciones realizadas terminaron por reafirmarlos en un camino de comunicación bastante más que exitoso. Sobre todo porque los temas centrales de Montecristo sólo habían tenido tratamiento tangencial en otras telenovelas.

Pero los antecedentes más inmediato que manejaron Villarruel y Llorente fueron dos documentales que hicieron en 2004. Uno sobre el Mundial de fútbol del 78 y otro sobre las Malvinas. Tuvieron un altísimo rating: "ahí detectamos algo que ocurría en la Argentina de la poscrisis. Esta sociedad buscaba verse, entender qué había pasado", dicen. "Como la televisión traduce lo que pasa en lo social, aparecieron muchos programas sobre la vida diaria urbana. Cuando se reacomodaron las cosas, pensamos que era importante ir un poquito más para atrás".

El show llegará por el 4 en directo

En Uruguay se compartirá en directo el capítulo final de Montecristo, ya que Canal 4 estará haciendo una transmisión simultánea con Telefé de Argentina.

La fórmula que se practicará ya fue empleada por los mismos autores de Montecristo en 2003 para ponerle fin a la serie Resistiré.

En la gala de esta noche estará todo el elenco. Además de Pablo Echarri y de Paola Krum, confirmaron asistencia Viviana Saccone, Joaquín Furriel, Roberto Carnaghi, Luis Machín, Mónica Scarpone y Rita Cortese.

Aparte de la emisión del capítulo en sí, encima del escenario del Luna Park se producirán varias sorpresas. Una de ellas es la actuación de David Bolzoni, quien hace unos días actuó en el hotel Conrad de Punta del Este y hoy interpretará el tema central de la telenovela.

Se especula con que la serie consiga hoy un rating muy alto, sobre todo cuando ya terminó la fuerte competencia de Bailando por un sueño en ShowMatch. Hasta agosto inclusive, Montecristo superaba el rating de Tinelli, pero después cedió posiciones ante el dueño de Ideas del Sur.

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