THE NEW YORK TIMES | SUSAN ABRAM
Aún hoy, las fotografías de una belleza de cabello corto y dientes separados, recargada contra un Lockheed Vega pulido, estremecen a Les Copeland. En ellas, él puede percibir el amor que ella tenía por la aventura.
También puede recordar la historia persistente de cómo las alas hechas por el hombre dieron a la joven la libertad para ser ella misma y el valor para volar cada vez más lejos, hasta que un día Amelia Earhart desapareció.
"Si Amelia hubiera sobrevivido, me pregunto qué habría logrado``, dijo Copeland, como soñando, una mañana reciente, mientras miraba unas fotografías de Earhart que guarda dentro de un santuario dedicado a la aviación.
"Apuesto a que habría sido parte del programa espacial``, agregó Copeland, quien es presidente del Museo de la Aviación de Burbank. "Apuesto a que habría ido a la Luna``.
Más de 80 años después de que "La reina del aire" desapareciera cuando intentaba un vuelo alrededor del mundo, Earhart sigue siendo un querido personaje local, un ícono que aún deja una impresión profunda en las mentes de aquéllos a los que influyó o que la conocieron. Y uno que dejó huellas profundas en todo el Valle de San Fernando.
Earhart y su esposo, el editor George Putnam, se mudaron al Lago Toluca en 1930 y vivieron en una casa estilo colonial español en el número 10515 de la calle Valley Spring. Despegó de la Terminal Aérea Central en Glendale y, claro, de Burbank.
Cuando vivió en el Valle, Earhart jugó golf en el campo de golf Lakeside e investigó en la biblioteca North Hollywood, que algún día llevaría su nombre. Se cree que compró el último par de zapatos en la tienda departamental Rathbun, ubicada en ese entonces en el Bulevar Lankershim.
GANADORA. "Básicamente, estableció todos los récords cuando vivía en el Valle``, dijo Guy Weddington McCreary, quien se desempeñó como presidente del Amelia Earhart Bronzing Committee. "Podemos decir que es nuestra``, dijo McCreary.
Se espera que el interés en la leyenda de Earhart crezca con el estreno, el viernes pasado en Estados Unidos, de la película Amelia, protagonizada por Hilary Swank y Richard Gere. Los admiradores de Earhart esperan que una nueva generación se inspire en su vida y logros, y que no se centre en su desaparición sobre el océano Pacífico.
La película está basada en East to the dawn: the life of Amelia Earhart (Al este del amanecer. La vida de Amelia Earhart) de la escritora Susan Butler, quien pasó 10 años trabajando en la biografía. Entrevistó a las personas más cercanas a Earhart para documentar su vida, porque ya se había escrito demasiado sobre su misteriosa desaparición.
"La amaron y fue tan solidaria``, dijo Butler. "Tuvo una carrera grandiosa, un gran esposo y un gran amante``. Butler dijo que Earhart "trató de cambiar las percepciones de los hombres sobre las mujeres pilotos``, incluida la de que no podían volar mientras menstruaban.
permanencia. El interés en Earhart persiste porque traspasó los límites de lo que podían hacer las mujeres, dijeron Butler y otros. Recientemente, se vendieron en una subasta los goggles que usó durante su vuelo transatlántico en solitario en 1932, en 141.600 dólares más que la guitarra Martin D-28 que tocó Elvis Presley en su presentación final en Las Vegas. Las relaciones locales de Earhart estaban en el Valle, desde North Hollywood hasta el sitio que ocupó la Lockheed Co. en Burbank, la cual fabricó sus aviones Vega de madera y el bimotor Electra.
"Fue una gran parte de Burbank``, dijo Copeland. Él y su grupo cuidan el Portal del Santuario a la Aviación de las Alas Dobladas en el parque Pierce Bros., en North Hollywood. Hace 15 años, miembros del museo se unieron para salvar el hangar que usaron Earhart y Howard Hughes en el Aeropuerto Bob Hope en Burbank.
El hangar estaba ubicado en la calle Hollywood Way y la avenida Winona, y fue calificado de punto de interés histórico en California. Sin embargo, se dañó en el terremoto de Northridge en 1994 y los comisionados aeroportuarios dijeron que estaba demasiado cerca de la pista este-oeste. Decidieron demolerlo.
En 2003, el Amelia Earhart Bronzing Committee de Mc-Creary, junto con la cámara de comercio local, Jaycees, Noventa y Nueves del Valle de San Fernando y Zonta Internacional, develaron una estatua de bronce de ocho pies de altura de Earhart sosteniendo la hélice de un avión en el Parque de North Hollywood, junto a la biblioteca Amelia Earhart Branch Library. La biblioteca está planeando la celebración de su 80 aniversario el 14 de noviembre, y aún presenta algunas pertenencias de Earhart.
En una entrevista con el Daily News en 1991, Albert Bresnik, el fotógrafo personal de Earhart, dijo que la famosa aviadora quería formar su propia familia en el Valle de San Fernando una vez que regresara de lo que habría de convertirse en su infortunado vuelo. "Le encantaba North Hollywood``, dijo Bresnik. "Fueron muy felices allí. Cuando construyeron esa casa, encontraron un hogar y planeaban quedarse allí``.
Aún cuando persisten varias teorías, se cree ampliamente que Earhart y el navegador Paul Noonan desaparecieron cerca de la Isla Howland en el océano Pacífico en 1937, cuando intentaban dar la vuelta al mundo por el Ecuador. Ella tenía 39 años. Si bien estableció marcas en sus hazañas de aviación, sus logros fueron más allá de ese campo.
Earhart fue la primera mujer en cruzar el Atlántico volando en solitario, pero también fue auxiliar de enfermería en la atención de los heridos en la Primera Guerra Mundial. Fue la primera en volar sola de Hawai a California, pero también diseñó ropa y maletas. Fue la primera mujer en recibir la Cruz al Vuelo Distinguido, pero también escribió poesía y publicó una columna sobre aviación en la revista Cosmopolitan.
Admiraciones. "Sigue siendo alguien a quien admiramos``, dijo Bertie Duffy, ex presidente de la Organización Internacional Noventa y Nueves del Valle de San Fernando de Mujeres Pilotos, que Earhart cofundó y presidió. "Realmente impulsó a la aviación y permitió que la gente supiera que las mujeres también podían hacerlo``.
Midge Sherwood era estudiante de la universidad de Columbia en Montana, cuando entrevistó a Earhart justo antes de embarcarse en su último viaje. Sherwood, escritora y residente de San Marino, quien llegó a ser la primera portavoz de una importante línea aérea, era la única mujer en una sala llena de hombres y después de la rueda de prensa, Earhart la buscó. "Sólo me quedé parada ahí y escuché, y me señaló con el dedo y dijo: `Usted. Quiero verla`. Qué suerte que su solemnidad, su respeto y su preocupación por otros destacaran tanto``, añadió Sherwood. "Fue una mujer notable e hizo mucho para que las mujeres avanzaran``.
Kelsey Lomen, una piloto de 16 años de Eagle Rock e integrante de la Noventa y Nueves, dijo que la influencia de Earhart no se ha perdido entre los jóvenes, y que le gustaría ser piloto de vuelos charter. Earhart "fue una pionera y creo que la influencia que tuvo en el mundo se volverá a introducir con la película``, añadió.
Ceci Stratford, también integrante de la Noventa y Nueves, dijo que el espíritu de Earhart la motivó a obtener su licencia de piloto en 1975, después enseñar a volar y ser mentora de jóvenes en el Aeropuerto Whiteman en Pacoima.
"No sólo fue una piloto``, dijo Stratford. "Tuvo un campo más amplio en la vida y quizás esa es la razón por la que aún hoy influye en las personas".
Una mujer piloto que supo hacer historia
Una figura femenina fuerte como la Earhart tuvo inevitablemente que atraer a la directora anglo-india Mira Nair, quien hace tiempo y a lo lejos hizo un pequeño clásico como Salaam Bombay y luego a oscilado entre Oriente y Occidente con films que suelen aludir al choque de dos mundos (Kama Sutra, Cuando salí de Cuba, Vanidad, El buen nombre).
Earhart era la clase de personaje femenino que podía interesar a la directora. Nacida en Atchinson, Kansas, en 1987, de chica escalaba árboles, se deslizaba en trineo y disparaba a ratas con un rifle. También tenía como pasatiempo reunir recortes de periódicos de mujeres famosas que sobresalían en actividades tradicionalmente protagonizadas por hombres. Luego se empeñó en convertirse en piloto y batió varios récords.
El 26 de abril de 1927, recibió una llamada que cambió su vida: el capitán H. H. Railey le preguntó si quería ser la primera mujer piloto en cruzar sola. Aceptó, pero como pasajera junto a dos hombres, mientras su compatriota Charles Lindbergh hizo en cambio su vuelo solitario que lo convertiría en leyenda.
Tres actrices para dar vida a amelia
Amelia Earhart
1976
Un primer telefilm sobre las andanzas de la célebre mujer piloto. Susan Clark encarna a Amelia bajo la dirección del prolífico director de televisión George Schaefer, narrando desde el romance de su heroína hasta su misteriosa desaparición.
A. Earhart: final flight
1994
Otro telefilm, cuyo título advierte que se centra, sobre todo, en el último tramo de la vida de Earhart antes de su desaparición. Un papel atípico para Diane Keaton, con interesantes compañeros de elenco (Rutger Hauer, Bruce Dern).
Noche en el museo 2
2009
Aquí no se trata de la verdadera Amelia. Amy Adams encarna a su efigie del museo Smithsoniano, que cobra vida en una de esas sobresaltadas noches en las que Ben Stiller debe hacer frente a diversas amenazas sobrenaturales.