La puja por el derecho a hablar

MATÍAS CASTRO

Si hay un tema que sacudió el ambiente del espectáculo a lo largo de esta última semana, fue la peculiar guerra entre figuras de la farándula argentina y la clase política. Y la polémica, como no, ha girado en torno al tema de la inseguridad. La cuestión ya viene desde hace varios meses, desde el asesinato del florista de Susana Giménez, pero esta semana ha llegado a hervir y desbordar la olla. Marcelo Tinelli, Georgina Barbarrosa, Susana Giménez, Mirtha Legrand y unos cuantos más han hecho polémicos reclamos sobre el clima de conflicto y caos permanente que perciben en su país. Como eje de todo esto aparecen el programa Intrusos en el espectáculo y el portal Primicias Ya, que comparten algunos nombres, como el de Jorge Rial. En estos dos medios, el televisivo e Internet, es que se ha reproducido en buena medida toda la polémica.

El gran tema de fondo en debate fue si las celebridades tienen derecho a quejarse o no, por el hecho de tener vidas más privilegiadas que el común de la gente. El primero en quebrar una lanza fue Jorge Rial, diciendo que, según algunos políticos, los famosos no son ciudadanos. Luego apareció una figura más respetada, entrevistada (para variar), en Intrusos en el espectáculo: Jorge Lanata. "Todo el mundo puede opinar y eso es saludable. La televisión es una parte de la realidad y está bien que se hablen estas cosas", dijo el mediático periodista, y agregó que los famosos "son gente que tiene mucha relación con el público y hay que escucharlos, no censurarlos".

Lo que al comienzo podía parecer una discusión superficial, producto de broncas personales y de poder acceder a cámaras, se ha convertido en un tema más complejo. Es posible que esta situación se vuelva un caso de estudio en el futuro. Que las quejas mediáticas tengan un efecto real, es otra historia y está por verse.

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