SEBASTIÁN AUYANET
Antes de que el Peyote se proyectara a toda Latinoamérica con Terraja, existió un disco grabado en 1995 con el premio de un concurso, que en aquel momento fue argumento suficiente para que muchos se dieran cuenta de que había una banda que jugaba a otra cosa.
A los saltos, así cayó el Peyote, que en este primer disco homónimo que acaba de reeditar el sello Bizarro. "Es un disco que suena medio mal y que ahora suena medio mal pero más fuerte", dijo Juan Campodónico de este trabajo que de todas formas muestra varias cosas que el grupo llevaría a otro nivel en Terraja.
Aparece el funk corrosivo y los riffs metaleros de Juan Campodónico, la poética tan frontal (Chupando la cuchara), como básica (La concha) y mexicanizada de Casacuberta y Santullo, junto con esa base rítmica de raíz hiphopera que montan Benia (bajo) y Canedo (batería).
Son once canciones entre las que se cuela el original "cover" de Satisfaction y que además trae una versión radial de Wanker y Penicilina. Todo eso compone este rescate fundamental para iniciados que trae las primeras descargas de la leyenda del personaje de cómic mexicano, revivido hace apenas unas semanas en el Pilsen Rock.