La mar estaba agitada

| Desde su estreno mundial, hace más de un mes, el film no abandonó la lista de los más vistos

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GUILLERMO ZAPIOLA

Una pandilla de peces mafiosos y un tiburón con hábitos vegetarianos son apenas algunas de las excentricidades que propone El espantatiburones, producción animada de la empresa DreamWorks que se estrena el próximo viernes en Montevideo.

Dos veteranos de la DreamWorks (Vicky Jenson, de Shrek; Bibo Bergeron, de El camino hacia El Dorado) y un debutante (Rob Letterman) asoman como realizadores de esta nueva propuesta que, al igual que Buscando a Nemo de sus rivales de la empresa Pixar se ubica en un fantástico mundo submarino.

Lo que ocurre en ese mundo se desarrolla empero, con toda deliberación, de acuerdo a los estereotipos del cine de gangsters. Hay un pez fanático de las carreras de caballos (de mar, claro) que pierde el dinero que le ha dejado su compañera, y unos pandilleros con branquias que se disponen a matarlo. Sin embargo, aparecen unos tiburones, uno de ellos muere accidentalmente, y todos creen que el mérito ha sido del protagonista. Pronto se iniciará una persecución a cargo de la Mafia del fondo marino, y ocurrirán toda clase de peripecias, accidentes y cataclismos diversos.

CINEFILIA. Con un criterio que fue también el de la serie Shrek, el film está poblado de chistes y bromas a costa del propio cine. El padrino y (obviamente) Tiburón pueden ser las referencias más visibles, pero no las únicas: la guarida de los tiburones, que son los delincuentes locales, se encuentra en los restos del Titanic. ¿Quién dijo que un tiburón no podía ser el Rey del Mundo? En todo caso, el puesto hay que pelearlo, y estos peces tienen los problemas de cualquier personaje humano de cine de gángsters: deudas de juego, romances indecisos, lucha por el poder. La vida no es fácil, ni encima ni debajo del agua.

De hecho, la historia no se parece demasiado a la de El padrino, aunque los personajes son en varios casos obvias parodias de los agonistas del film de Coppola, De la aventura marina de Spielberg queda, además de algunas citas explícitas, el famoso tema musical que se ha convertido en el Himno de los Tiburones. Una diversión suplementaria puede provenir de la serie de actores famosos a los que se ha encargado el doblaje de las voces de los personajes. El protagonista Oscar habla con la voz de Will Smith, un individuo con entrenamiento previo para la picaresca callejera y las maneras de sobrevivir en un mundo hostil; el jefe mafioso Don Lino es Robert De Niro, imitando con toda deliberación la voz de Marlon Brando; Lenny, el tiburón joven que carga con la fdfdvergüenza de ser vegetariano y para peor ha fundado la rama local de la ONG Predadores para el Tratamiento Etico de los Animales ha sido doblado por Jack Black, el protagonista de Escuela de rock; otras presencias son las de Renee Zellweger (como heroína ingenua), Angelina Jolie (como "femme fatale" de los océanos), Martin Scorsese y Peter Falk.

Tener a esa gente famosa hablando en la banda sonora es por supuesto una tentación demasiado grande, y los realizadores no han podido resistirse al impulso de dotar a sus personajes con algunos de los rasgos físicos de quienes los doblan: son muy reconocibles los labios de Jolie en la pececita Lola, o las cejas de Scorsese en su personaje Sykes, y varias de las expresiones faciales de De Niro se descubren sin mucho esfuerzo en la cara de su padrino de los tiburones. Esa zona del film puede proporcionar al estricto cinéfilo un suplemento de diversión, prolongado en el deliberado paralelismo de la pareja Oscar y Lenny con los Richard Pryor y Gene Wilder de varias comedias de los años ochenta, y en otros guiños a films como Flashdance, Cuestión de honor, Perros de la calle y Jerry Maguire, o la la inevitable serie de televisión Los Soprano.

PARALELISMOS. Alguien ha observado ya la curiosa competencia y el casi paralelismo establecido en los últimos años entre las empresas Disney-Pixar y Dreamworks en materia de cine de animación. En 1998, Pixar hizo Bichos para la Disney, y PDI (Pacific Data Images) realizó para DreamWorks Hormiguitaz: como se sabe, ambas películas tenían que ver con hormigas. Más cerca se pudo efectuar comparaciones entre los monstruos de Monsters Inc. (Pixar) y los de Shrek (PDI para DreamWorks). Y muchos recuerdan que cuando Disney decidió hacer un film animado sobre la América precolombina (Las locuras del emperador) compitió con El camino de El Dorado de DreamWorks, que manejaba un tema similar. Las coincidencias no son mera coincidencia.

No lo es tampoco, probablemente, un estilo visual en el que se han señalado similitudes con el de Homiguitaz: este mundo de los peces recuerda por momentos, en su arquitectura y su escenografía, al de las hormigas de aquella película anterior. Y hay también un espíritu cercano a Shrek en su mezcla de aventura, romance, y varios niveles de lectura: los niños van a divertirse seguramente con las idas y venidas de estos peces tan ‘sui generis’, aunque no capten algunas de las referencias que los cinéfilos de ley sabrán disfrutar.

De Niro y las acusaciones de racismo

La descripción de los tiburones de El espantatiburones como una obvia caricatura de mafiosos italianos ha provocado algunos escozores en la comunidad italiana de los Estados Unidos. Y no solamente en ella. Tras el lanzamiento del film en la plaza San Marcos de Venecia, algunos grupos lo acusaron de racista, algo que irritó a De Niro quien calificó de "estúpidos" a semejantes críticos.

A mediados de octubre, el alcalde de Milán, Gabriele Albertini, acusó a Robert De Niro de "maleducado" por haber rechazado el premio L’Ambrogino D’Oro, un destacado reconocimiento de la ciudad, poco antes de la ceremonia de entrega. Estaba previsto que De Niro recibiera el premio milanés en reconocimiento a su carrera, pero el actor se negó a recogerlo poco antes de la ceremonia sin dar ninguna explicación. Además llegó más de media hora tarde al cine donde se le iba a entregar el reconocimiento, con lo que hizo esperar al alcalde lombardo y aumentar, aún más, su enfado, por lo que Albertini decidió marcharse.

La prensa italiana aseguró que el rechazo del actor fue consecuencia de la polémica suscitada entre De Niro y los grupos de ítalo-americanos de Estados Unidos, que se niegan a que reciba la nacionalidad honorífica italiana debido a la "mala imagen" que ha transmitido en sus personajes sobre esta comunidad, al interpretar a "mafiosos" en varias de sus películas, incluyendo El espantatiburones. El L’Ambrogino de Oro es el galardón más importante que concede la ciudad de Milán a todos aquellos ciudadanos milaneses (naturales o adoptivos) que se han destacado en el ámbito cultural, industrial o social.

"Spielberg es un hipócrita"

También Steven Spielberg fue calificado de "hipócrita" por una organización italiana de Estados Unidos, al creer que El espantatiburones aporta una imagen "dañina" sobre esa comunidad. Frank Guarini, responsable de una de las mayores organizaciones de italianos en Estados Unidos dijo: "Spielberg es muy sensible a este tipo de cuestiones cuando se trata de su origen (judío), pero no parece tan sensible cuando se trata de la etnia ajena. En este caso se comportó de manera hipócrita. Los estereotipos del film golpean en particular a aquellos niños que nosotros tratamos de educar y de inculcarles el orgullo de sus tradiciones italianas".

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