La gran heredera de los Barrymore

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NEW YORK TIMES | CINDY PEARLMAN

"No creo que se pueda vivir o trabajar desde una posición de miedo", asegura Drew Barrymore. "Tampoco creo que debamos vivir o trabajar desde la posición que los demás esperan de nosotros", agrega.

La actriz se permite añadir: "Si vivimos la vida tratando de complacer a los demás y sus expectativas, entonces creo que tendremos una vida miserable. Pero es sólo mi opinión."

Si eso parece una perspectiva muy amplia para una chica de 31 años, bueno, es que Barrymore se ha ganado su sabiduría. Hija de la familia de actores más famosa de Estados Unidos y estrella desde que hizo E.T., el extraterrestre (1982), a los siete años de edad, ha pasado por el divorcio, el consumo de drogas, reveses profesionales y tantas otras malas experiencias como para mujeres del doble de su edad. Incluso publicó su autobiografía a los catorce años.

"Yo sólo trato de hacer lo que en mi corazón siento que está bien", dice la actriz. "Trato de ser prolífica en todos mis logros. Si me descuartizan los animales salvajes del campo porque metí la pata hasta el fondo majestuosamente, entonces trataré de lidiar con las repercusiones cuando lleguen."

La argentina risa de la actriz llena la suite del hotel de Manhattan donde se reunió con la prensa para promover su nueva película, Letra y música, que se estrena el próximo viernes. Se separó recientemente de su novio, la estrella del rock Fabrizio Moretti, de los Strokes, pero está tan entusiasta como siempre, animada, optimista e impulsora de su propia vida.

POSITIVA. "Pienso que todo es una experiencia de aprendizaje", dice Barrymore, "y cada momento que tengamos en el que nos sintamos bien de corazón es una absoluta bendición y un don. Sólo quisiera que hubiera más gente que pudiera detenerse y disfrutar el momento. Disfrutar al ver un cuadro hermoso o escuchar una canción bonita. Comprarse algunas flores. Cortar algunas flores. Besar a tu novio en la oscuridad del cine. Abrazar a tu hijo. Festejar lo que es bello en la vida de cada uno".

"Mi otro lema es que uno no puede quedarse sentado en la sala, frente al televisor, esperando que le sucedan cosas buenas en la vida", agrega. "Hay que salir y hacer que las cosas sucedan."

Entre las cosas que Barrymore hace que sucedan está Letra y música, con producción ejecutiva de su propia empresa, Flower Films. Esa comedia romántica la presenta como Sophie Fisher, una poco convencional escritora de canciones que se asocia con un cantante pop de los años 80 más que acabado (Hugh Grant), a fin de crear una canción exitosa para la estrella adolescente del momento.

El proyecto fue muy natural para Barrymore, quien reconoce que la música de los 80 ocupa un lugar muy especial en su corazón.

"Me encantan Madonna y los Sex Pistols. Me encanta Duran Duran... de hecho, yo quería casarme con cada uno de los miembros de esa banda", dice riendo. "Tengo mucho cariño por los años 80. Fue una gran época en la vida. Todo parecía muy libre, ya sabe, y lleno de optimismo, despreocupación y buenos ratos."

PROFESIONAL. Grant y Barrymore son dos puntales de la comedia romántica contemporánea, así que es un poco sorprendente el hecho de que ésta sea su primera película juntos.

"Parece que he trabajado con todos en comedias románticas", dice Barrymore, "pero es cierto que no había trabajado con Hugh. Todo fue bueno, nada malo. Yo siempre quise trabajar con él pues me encantan sus películas."

"Contrariamente a lo que a Hugh le gusta decir de ser un actor intenso", continúa, "yo disfruto de ese rasgo en él. Para mí, el chiste es hacerlo tan bien como se pueda. Mucha gente que yo admiro es así en su trabajo."

"Hugh es un profesional increíblemente puntual y juicioso", agrega Barrymore. "Es cierto que en ocasiones yo soy más desorientada y mareada que él, pero trabajamos muy bien juntos, y eso fue un auténtico sueño hecho realidad."

En cuanto al futuro, dentro y fuera de la pantalla, la actriz, como siempre, se muestra optimista.

"Pienso que el optimismo es lo mejor y que la vida es demasiado corta para sentirse miserable", afirma Barrymore. "Yo lo veo así: cada día es una oportunidad de ser feliz, de amar, dar, compartir, esperemos que dé muchas risas también, de no tomarnos demasiado en serio, de saber que las cosas que son difíciles sólo nos vuelven más fuertes y que tenemos que pasar por ellas."

Doblaje y proyectos futuros

Al promover Letra y música, Hugh Grant se ha burlado de su dotes, o más bien de su falta de dotes de cantante, y asegura que su interpretación en la película fue realzada por medio de computadoras. Drew Barrymore se burla de todo eso.

Fue la única intérprete cuya voz debió ser doblada en el musical de Woody Allen Todos dicen te quiero (1996), y asegura que todo lo que Grant dice de sí mismo se aplica también a ella.

Reconoce no tener talento musical, pero le divierte hacer cosas como Letra y música. Y aunque reconoce que necesita unas vacaciones, parece dispuesta a seguir trabajando. Por el momento ha completado un nuevo film, Lucky You, cuyo estreno norteamericano se anuncia para el 4 de mayo y cuyo cuya historia tiene que ver con un jugador de póker en la mala que trata de superar sus problemas. Actúan también Eric Bana, Robert Duvall y Debra Messing (de Will & Grace).

También tiene en carpeta Grey Gardens, un drama basado en la vida de la excéntrica artista Edith Bouvier, tía de quien fue luego Jacqueline Kennedy y la esposa de Ari Onassis.

Pareja: Hugh Grant no canta pero según Drew no debe preocuparse;ella tampoco lo hace.

La niña prodigio que supo volver a levantarse después de la caída

E. T. el extraterrestre

Ya había hecho algunos papeles menores, pero a los siete años hizo en 1972 esta película que la lanzó a la fama. Una fábula muy característica del costado infantil de Steven Spielberg, con la inocencia infantil enfrentada a autoritarismos adultos, y la ayuda de un alienígena.

Jamás besada

Tras un período de crisis (alcohol, droga y bodrios), Drew emprendió su trabajosa recuperación. Esta comedia de 1999 no es memorable, pero tiene algunas buenas ideas, empezando por poner en entredicho la difundida falacia de que la escuela secundaria es un período maravilloso de la vida.

Los Ángeles de Charlie

A estas alturas (año 2000) Drew era su propia productora ejecutiva, y la traslación a la pantalla grande del viejo éxito televisivo volvió a ponerla en el candelero. La película en sí es tan tonta como la serie de televisión original o un poco más, pero a nadie pareció importarle.

Confesiones de una mente peligrosa

Un giro inesperado (y de calidad) en la carrera de Drew Barrymore. En el 2002 actuó en esta inteligente y extraña película dirigida por George Clooney sobre un conductor de radio que vivió una doble y peligrosa vida como agente de los servicios de inteligencia norteamericanos. Una proyecto arriesgado.

Duplex

El encuentro de Drew con Ben Stiller (2003) dio lugar a una comedia negra de buen nivel, ayudada por la saludable misantropía del director Danny De Vito, un individuo enemigo de las discriminaciones: odia parejo a todo el mundo. Drew y Ben contra una "encantadora ancianita".

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