La muerte de Michael Jackson tiene daños colaterales entre sus más allegados. El martes, la actriz Elizabeth Taylor debió ser internada en un hospital de Los Angeles donde continuaba hasta últimas horas de ayer. Según informó Contact Music, la Taylor se sentía débil y presa de una profunda tristeza por la muerte de su amigo.
A su vez, la columnista del New York Post, Cindy Adams, muy cercana a la actriz, explicó que la misma se encontraba anímicamente muy mal. "Está sufriendo debilidad, cansancio, está exhausta y emocionalmente vacía. No ha parado de llorar. Ella y Michael eran fervientes amigos", escribió Adams.
Taylor había planeado viajar a Londres para acompañar a Jackson en su regreso a los escenarios. Según sus allegados, cuando fue enterada del fallecimiento del músico, se puso a gritar en forma descontrolada hasta caer en una gran depresión. Aunque su representante ha dicho que el nuevo ingreso al hospital no tiene nada que ver con lo anímico, los medios han insistido en ese dato. Y no son pocos los que recuerdan que la misma actriz explicó en Twitter que no concurriría al homenaje del Staples Center a Jackson porque no podía garantizar que diría algo coherente. La nueva internación se suma a las varias que padeció la actriz en poco tiempo.