Los números acompañaron el estreno de la segunda temporada de la serie Juego de tronos, una historia de fantasía heroica que se enfoca en una pintura bastante realista de luchas por el poder y tramas palaciegas. El estreno fue visto en Estados Unidos por 3.9 millones de espectadores, lo que implica un incremento con respecto al último capítulo del año pasado.
Pero el impacto en cifras no se dio solamente en el mundo de las emisiones legales, sino también en las llamadas "piratas". Dentro del portal Isohunt, por ejemplo, se podía ver un ejemplo de cuánta demanda tuvo. Habitualmente allí el capítulo de estreno de cualquier serie no tiene más de 800 o 1.000 fuentes (computadoras privadas desde las que se puede descargar). En este caso, el capítulo emitido el domingo tuvo en ese portal más de 20 mil fuentes. Eso quiere decir que la cantidad de usuarios de sistemas para compartir archivos que tenían el capítulo grabado en alta definición fue récord.
El periodista de El País de Madrid, Fernando Navarro, no escatimó elogios al criticar el capítulo: "Ahora, en cambio, la segunda temporada arranca sin medias tintas, directa a la fibra. Solo basta esa primera escena de espadas para meterse de lleno en lo que llega después y seguro que se desarrollará con más ímpetu y acción en futuras entregas".
Y no fue el único.
"Desde el momento en que los créditos aparecen... esta temporada demuestra de una vez por todas que no hay nada infantil en la cultura de la fantasía. Ser un nerd de la fantasía requiere el enfoque obsesivo de un miniaturista y el intelecto artístico de un mediavalista", decía una reseña del Hollywood Reporter.
"La serie crea un festival visual tan rico (repleto de desnudos gratuitos y derramamientos de sangre) que casi puede oscurecer sus placeres narrativos. Estos parecen más propios de un drama sobre mafiosos que cualquier otra cosa… Si se mide así, este podría ser el mayor heredero espiritual de Los Soprano", comentaba el crítico de Variety.
Juego de tronos es la adaptación de las novelas Canción de hielo y fuego, del veterano George R. R. Martin. Los libros (calificados como adictivos por sus incontables seguidores) han sido recientemente reeditados y se pueden encontrar en Uruguay con portadas que usan el arte de la serie de televisión. Se trata de tramas complejas con muchos personajes y de una apuesta que, según la crítica, demostró que la fantasía heroica puede ir más allá de los dragones y las espadas para hablar de la realidad.