CARLOS REYES
La actriz Haydée Padilla, famosa por su personaje "La Chona", estará el fin de semana en Montevideo con "Acaloradas". El País aprovechó su visita a Uruguay para conversar sobre una carrera cargada de sorpresas.
Es descendiente de andaluces y gallegos, aunque ella se identifica más con Andalucía, donde "todo lo teatralizan", según sus propias palabras. Por eso Padilla siente que la base de su carrera, y de su éxito, está en su infancia, que transcurre en una casa llena de alegría.
"Éramos cuatro hermanos, y todo lo hacíamos actuado, y todo era muy festejado. Éramos chicos muy libres, que leíamos mucho, bailábamos mucho, y así fue como llegué al teatro. Vivíamos en Florida y Viamonte, y un día unos chicos pusieron un cartel de teatro, y mi madre nos dijo: `vayan también ustedes`. Y era el Teatro Payró".
Allí tomó contacto con grandes maestros. Pero también estaba la Facultad de Filosofía cerquita, y el Teatro Colón, también próximo. Y además de las referencias cultas, la actriz tenía muchos parientes en Lanús: "Por suerte tenía las dos miradas: la cosa más intelectual y el barrio, donde aprendí que si un muchacho te hacía el cabeceo, tenías que salir a bailar".
De ese ambiente barrial recuerda que aprendió a hacer las cosas por ella misma: "En los carnavales nos disfrazábamos, y yo sacaba todo de mi fantasía, porque los disfraces se hacían en casa: y yo inventaba disfraces y personajes, aunque el barrio también me enseñó la solidaridad: esa cosa de compartir, porque no había mucho".
Así nació en ella La Chona, como un entretenimiento para divertir a los parientes. Improvisando, trabajando en él sin darse cuenta, fue armando un personaje que años después se convertiría en un ídolo popular. Adaptando situaciones del barrio, llegó un día en que alguien descubrió que el papel funcionaría fuera del ámbito familiar.
Entró así La Chona a la radio, al cine, al teatro y a la televisión, donde llegó en 1966 para quedarse por años.
CHISPAS. Padilla define a La Chona como una mujer verdadera, sensible, muy comunicativa y enamoradiza, y sobre todo vital, intensa. "Tiene una mezcla de muchas mujeres, pero ella siempre percibe dónde está el dolor, dónde está lo verdadero, y la alegría. A ella le divierte todo, desde ver crecer una planta. Es la alegría del vivir, la felicidad de despertarse de mañana. Así era mi madre".
Claro que la artista nota que hay algo de Catita en su personaje: una misma limpieza, igual honestidad, aunque señala que "nunca hubo imitación", y que tanto el personaje de Niní Marshall como La Chona son mujeres muy observadoras. "Es la hija del trabajador que va progresando, y que tiene un origen humilde pero siempre quiere aprender, saber más. Una mujer feliz, que no se complica. Un poco como lo que ahora hace Iliana Calabró".
Padilla recuerda que en los días de gloria de La Chona, era tal la demanda del personaje que con su marido, el dramaturgo Sergio De Cecco tenían una forma inusual de trabajo. Ellos iban a ver una película, o lo que fuera. Y a la salida se iban a un café, ella contaba sus impresiones y él escribía. Luego, cuando llegaban a casa, armaban el programa.
Surgieron así clásicos como Almorfando con La Chona, que era festejado por prestigiosos intelectuales, y que, según Padilla, "A Mirtha Legrand jamás le molestó." También de la mano de De Cecco protagonizó Padilla el mayor de sus éxitos de teatro, El gran deschave, un drama sobre la violencia que se convirtió en un espectáculo de referencia de la dictadura y la apertura política.
"Fue el personaje más violento que hice, y como eran tiempos de mucha violencia, la obra se convirtió como en un símbolo. La Chona y ella eran como dos personas dentro de mí. Susana, mi personaje en El gran deschave, era el odio, la frustración. Y La Chona, la felicidad. ¿Y sabés una cosa? Es muy loco, pero para mí La Chona es un yo auxiliar, que me acompaña. Hace poco estuve en España, y cuando iba a un museo veía un cuadro como lo veo yo, y después lo veía como La Chona. Porque siempre me acuerdo que una vez un gran psicoanalista me dijo: `Cuando te sientas mal, pensá como La Chona`."
Comedia con problemas y alegrías muy actuales
"Acaloradas" se puede definir como un catálogo humorístico del comportamiento femenino, puesto que las cuatro protagonistas son totalmente distintas. "Son todas mujeres actuales -afirma Haydée Padilla-, con problemas y alegrías actuales. Mi personaje es una futura suegra, muy alegre y manejadora, que se tiene que enfrentar a su futura nuera, que es la chiquita que hace Lorena Paola. Y después está el papel de Stella Maris Lanzani, que ha sido abandonada por su marido a los 50 años (ella dice, ¿por qué no me habrá dejado a los 35 años), y el de Cristina Del Valle, que hace el personaje de la que vive negociando con su cuerpo".
Consultada sobre si su papel actual tiene algo de La Chona, Padilla contesta: "Ahora está la comediante y no La Chona. Este personaje de ahora no tiene nada de La Chona salvo la alegría y esa cosa de saber resolver: siempre trato que mis personajes sean creíbles".
Acaloradas estará en el Metro (San José y Zelmar Michelini, tel. 9010772) el viernes 10 y sábado 11 (21 hs.) y domingo 12 (18.30 hs.). Localidades: $ 300 a $ 400.