La batalla contra la pasta base

Con "Paco", que se estrena el viernes, el actor encara a uno de sus personajes más difíciles

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GUILLERMO ZAPIOLA

La verdadera protagonista es la droga, pero Tomás Fonzi encarna a su víctima humana más visible en "Paco", película argentina escrita y dirigida por Diego Rafecas que se estrena el próximo viernes.

El título juega con un deliberado doble sentido. Paco es por supuesto el sobrenombre del protagonista Fonzi, que se llama Francisco Blank en la película, pero también alude a la más letal de las drogas, la "pasta base", desecho de la cocción de cocaína en las cocinas urbanas, una sobredosis de la cual lo ha enviado a un centro de rehabilitación.

El hombre, que se desempeña como físico cuántico, está acusado de haber volado con explosivos una de esas cocinas, matando a los "narcos" responsables de su funcionamiento pero también a varios inocentes. Su madre, senadora de carrera ascendente, se las arregla para que el hijo sea internado en el centro en cuestión para salvarlo de la cárcel, y desde ese encierro el personaje comienza a rearmar el rompecabezas de acontecimientos que lo llevaron a su actual situación.

DESAFÍOS. Junto a Sofía Castiglione, Romina Ricci, Leonora Balcarce y Guillermo Pfening, Fonzi es uno de los adictos que llegan a esa comunidad terapéutica de métodos muy libres, manejada por un equipo terapéutico que integran Norma Aleandro, Luis Luque, Salo Pasik y Juan Palomino y otros. Fonzi, que integra el elenco de la popular Botineras, ha contado que el libretista y director Rafecas le confesó que fue el primero en quien pensó para encarnar al protagonista. Lo había visto en Doble venganza (un programa de Canal 9 que el actor define como "una cualquierada"), y le pareció que "daba el tipo".

El actor tuvo que hacer dieta y bajar de peso para interpretar a su personaje de Paco. El actor reconoce que fue todo "un desafío, un gran reto". Tenía que meterse en un tema del que en ese momento poco se hablaba, y del que él mismo no era demasiado consciente. Leyó el guión por primera vez en 2006, y el rodaje empezó dos años después. Tuvo que trabajar de manera muy intensa con el director, pero también hicieron mucha investigación de campo.

Fueron a Casa Flores, el primer centro de tratamiento ambulatorio para adictos a la pasta base en la Argentina, vieron a los chicos y se acercaron a sus madres, que aportaron mucho a la película. La investigación incluyó la recopilación de testimonios, videos y material de clases prácticas de cómo se arma una pipa, de qué está hecha la droga y cómo funciona el sistema de distribución en las villas.

Fonzi reconoce que aprendió mucho sobre el tema, pero tiene sus reticencias cuando se le pregunta por eventuales soluciones. "En lo concreto es muy difícil decir qué se tiene que hacer. Es una situación muy complicada en todo el mundo. No se trata sólo de pobreza, es mucho más que eso", dice. Tras pensarlo un poco agrega: "Lo fundamental sería no discriminar. Yo no me puedo sentir diferente del pibe que me pide una moneda en la esquina porque ese mismo chico, hoy podría ser Tomás Fonzi, tan sólo si hubiera tenido las posibilidades y las opciones que me tocaron. Somos todos iguales".

La idea de la "no discriminación" le parece esencial: "Muchas veces estamos convencidos de lo que nos han querido convencer. Por ejemplo esas frases como: `Si uno quiere, puede progresar`, `todo está en uno`, `el que roba es un desgraciado y no quiere laburar`. Es todo mentiroso y erróneo porque supuestamente la bazofia están en las villas pero en realidad hay bazofia en todas las clases sociales".

GIRO. Fonzi considera que su papel en Paco constituye "una bisagra en su carrera", y explica: "El personaje atraviesa un proceso muy marcado que cruza la película desde el principio al final y que dibuja como una curva emocional". Admite que no era fácil transitar esa curva, y se declara satisfecho por lo que significó el trabajo desde un punto de vista actoral.

Fonzi se proclama muy crítico de su trabajo: advierte cuando no resulta creíble. "Soy muy crítico como espectador en general, y cuando me toca ser espectador de mi propio laburo soy igual, aunque cueste un poco correr la subjetividad. Trato siempre de encarar todas las historias desde mí, no se me ocurre hacerlo de otra manera, si no, se nota que es mentira".

Le gusta empero la variedad, y está satisfecho de haber vuelto a la televisión (después de tres años de alejamiento) con Botineras. Y explica los motivos: la televisión estaba llena de cosas como Gran Hermano, o los programas de Tinelli, y quedaba poco espacio para la ficción. Cree que hoy hay más, y le parece una buena noticia.

Formado entre el cine y el budismo

Nacido en 1969, el director Diego Rafecas comenzó como actor de teatro y es, curiosamente, Monje Zen desde hace quince años. Las dos tareas, como director y como actor, las ha venido desarrollando en paralelo. Ahora mismos prepara Ley primera, su siguiente película. El año pasado, tras hacer Paco, dirigió, produjo y actuó en Rodney, un largometraje del que también es productor ejecutivo. Su costado "zen" no ha quedado fuera de su filmograría ya que justamente su primera película como director se tituló Un Buda. Con él logró hacer un fuerte recorrido internacional en estrenos y festivales. Su vinculación con el budismo comenzó hace quince años, tiempo después de haberse metido en el mundo de la actuación, cuando conoció al maestro Zen Kosen Thibaut. Al mismo tiempo en que se metía en el Zen, comenzó su formación en guión y dirección de cine con Eduardo Milewics, Eduardo Korovzky y María José Campoamor.

Las trayectoria de un joven con talento en cine y televisión

Tomás Gonzalo Fonzi nació en Adrogué, Buenos Aires, el 24 de agosto de 1981. Cursó estudios de actuación con Raúl Serrano de 1997 a 1999. La novela Verano del `98, de Telefé, le ganó una primera popularidad. Luego apareció en Ilusiones, hizo radio y se lanzó como cantante. Junto a Alfredo Alcón, formó parte en teatro del elenco de La tempestad en teatro. Saltó al cine con Una noche con Sabrina Love, de Alejandro Agresti, donde actuó junto a Cecilia Roth.

Fonzi ha obtenido el premio a mejor actor en el Festival Iberoamericano de Lérida y fue nominado al Premio Cóndor de Plata como Actor Revelación en Cine. Posteriormente estuvo en varias de las películas más taquilleras de Argentina, inició recientemente una carrera internacional con el film español Slam, y volvió a la televisión con Botineras.

Cuatro actrices muy distintas y sus aportes a la película

Esther Goris

culpas

"El paco es culpa del corralito de 2001", afirmó la veterana actriz en una entrevista a propósito de la película. "La culpa no es de este gobierno", afirmó en un acto oficial en homenaje al film.

Sofía Gala

otra cara

Además de haber logrado entrar al elenco de "Tetro", de Francis Ford Coppola, la hija de Moria Casán logró otro punto alto al ser convocada para esta película. Con ella logra mostrar una faceta dramática.

Paula Morales

Desde la tv

Dani, su personaje en esta película, le ha permitido a la hermosa actriz cambiar de roles con respecto a lo que hace en televisión. Es que en la serie juvenil "Niní" interpreta a la villana.

Norma Aleandro

El prestigio

La gran actriz del cine argentino le aporta a la película todo su prestigio. La critica ha señalado que su actuación (como ya es costumbre) junto a la de Esther Goris, se convierte en el centro de la película.

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