CARLOS REYES
Hoy a las 19.30 horas en el Museo Zorrilla se inaugura la muestra "Tratos y retratos", que reúne obras de la artista plástica Martha Escondeur. Se trata de retratos de gran porte con una mirada que busca la esencia de cada personaje.
La exposición está compuesta de una docena de pinturas grandes, de 1.60 metro por 1.30 metro, aproximadamente: las más chicas miden 1.20 metro de lado. En ellas se pueden ver a algunos personajes muy conocidos (Dani Umpi, Vera Sienra, Octavio Podestá), junto a otros mucho menos identificables. "La idea fue mezclar personajes conocidos con otros anónimos. Todos han pasado por mi taller, y los retrato sin el entorno de ellos, con el ambiente de mi taller, porque la intención es ir presentando un panorama de nuestra gente y nuestra historia", explicó Escondeur a El País.
Una primera bailarina del Sodre, un roquero, un par de niños, un músico joven, son algunos de los protagonistas de estos retratos que abarcan un amplio rango de edades y actitudes. "Pintar retratos es un desafío muy grande para un artista plástico, en especial por que tenés que darles vida. Lo más difícil, sin duda, son las manos y el rostro, aunque también hay que darle vida a los pliegues de la ropa, las sombras, los detalles. Pero lo más difícil es captar la esencia de cada personaje. Además, cuando son figuras conocidas, la gente naturalmente las van a comparar con el personaje retratado", comenta la pintora.
Las obras están realizadas en óleo sobre lienzo, con colores intensos, como violeta o rojo, buscando los tonos que pueden tener más que ver con cada retratado. También hay colores pasteles, pero trabajados con efectos, buscando siempre mucha luminosidad. Y mucha expresividad, en contraste con los fondos de las obras, que son bastante neutros.
Cada retrato llevó como un mes de trabajo: más de un año trabajó Escondeur en esta exposición, cuyas obras llevan muchas horas de taller. Primero, realizar los bocetos y dibujos. Luego, elegir los colores, y la pose, que es determinante.
"Luego de elegir la pose, lo primero que dibujo es la cara y el ojo izquierdo, no me preguntes por qué. En general voy haciendo todo junto, el fondo y la figura. Todo a pincel, salvo en algunos fondos, que a veces uso espátula, aunque sin buscar dar relieve. Pero también es importante conocer a la persona a retratar: a algunos, como Octavio Podestá, los conozco hace mucho tiempo, y a otros, como Dani Umpi, los conocí con este proyecto", aclara.
Ser observador, fijarse en los tonos de la piel, y en los detalles más chicos, es otras de las aptitudes que ayuda a hacer un buen retrato. En el caso de estos doce cuadros, se buscó que la indumentaria de los retratados fuera diaria, casual, nada preparada, para que reflejen el ámbito natural de los personajes.
Escondeur nació en Santa Lucía (Canelones) en 1957 y se define como autodidacta: desde hace más de tres décadas viene trabajando el arte del retrato, en una técnica con mucho de realismo. Todas las mañanas, ella lo primero que hace es preparar el mate y pasar su taller, que tiene unos 100 metros cuadrados. Allí pone música trabaja: entre los clásicos, su favorito es Bach, y de la música actual, prefiere Radiohead, aunque siempre va variando.
Además de pintar, la artista trabaja mucho en escultura, en casi todos los materiales, menos madera. Mármol, cerámica, yeso, plasticina: todos los materiales se resultan estimulantes, tanto para hacer obras figurativas como abstractas. "Creo que es más difícil pintar un retrato que hacerlo en una escultura. Porque en pintura tenés que jugar a crear el volumen, desde ese único plano", reflexiona la pintora.
Tratos y retratos cuenta con curaduría de Alfredo Torres. La exposición va en el Museo Zorrilla (José Luis Zorrilla de San Martín 96). El museo está abierto de martes a domingos de 14:00 a 18:30 horas. La muestra va hasta el 17 de julio.