O GLOBO | MARILIA MARTINS
A los 71 años, Jane Fonda estaba en su casa escribiendo un libro sobre envejecimiento, cuando recibió una pieza teatral y una invitación para que fuera su protagonista.
Algunos días después, había decidido volver a Broadway, luego de 46 años de ausencia. La pieza 33 variations, escrita y dirigida por Moisés Kauf-man, cuenta la historia de una mujer que investiga el proceso creativo del compositor Ludwig van Beethoven, haciendo foco en su última producción musical. El lunes de la semana pasada comenzaron los ensayos abiertos del montaje, en el Teatro Eugene O`Neil, en Nueva York, en una sesión repleta de amigos. En el elenco están también Colin Hanks, hijo del actor Tom Hanks, y Samantha Mathis, actriz de la serie Grey`s anatomy. Los ensayos abiertos continúan hasta el estreno oficial marcado para el próximo 9 de marzo.
"Yo estaba escribiendo sobre cómo mirar Beethoven o Matisse o Cézanne o tantos otros artistas que hicieron sus mejores trabajos en los últimos años de sus vidas, cuando ya enfrentaban problemas físicos. Y la pieza llegó, resolví leerla y percibí que había allí algo diferente, algo que estaba llamándome. Creo que es una aventura pensar, a mi edad, en hacer ocho funciones por semana, durante cuatro meses", comenta Jane en su blog.
En el diario por Internet, la actriz habla de su nerviosismo con los ensayos abiertos, aún reconociendo que andaba con una cierta "ansiedad de estar delante de una platea". Jane comenta los ensayos técnicos, la reacción de los asistentes de producción invitados a ver los últimos ensayos, habla del camarín, del cambio de afiches en el frente del teatro. Vuelta y media hace un comentario emocionado, como el del nerviosismo ante la llegada de su hija, Vanessa, para ver los últimos aciertos antes de que las puertas se abran.
"¡Estoy nerviosa! Parte de la pieza trata sobre el relacionamiento entre madre e hija, y quedo preocupada con lo que mi hija va a pensar. Tengo miedo de que no le guste la pieza. Con ella, yo nunca sé...", dice Jane.
Hasta en los intervalos de los ensayos, cuando lleva a Tulea, su mascota, a pasear, Jane tiene un tono sentimental ante su retorno a Broadway y a Nueva York, su ciudad natal. Recuerda al padre, Henry Fonda, y a uno de sus más famosos montajes en el teatro neoyorquino, Mr. Roberts. "Siento mucha falta de mi padre. Me acuerdo de Mr. Roberts, pieza que hizo durante cuatro años, cuando no era común que los artistas cambiaran Hollywood por Broadway. El teatro era la gran pasión de mi padre. Yo y mi hermano aprendimos a respetar eso. Él amaba la reacción inmediata del público y era muy meticuloso: hacía exactamente los mismos movimientos e inflexiones de voz todas las noches, y eso durante los cuatro años que duró la temporada. Ahora lo que más quisiera es ver a mi padre en la platea", dice.
Por lo visto, este nuevo libro autobiográfico sobre el envejecimiento, que tiene el título provisorio Entering the prime time, va a quedar olvidado en el cajón, entre tanto su autora encara la aventura de, a los 71 años, con una forma física excepcional que ella atribuye al yoga y al Pilates, escenificar una pieza sobre difíciles relaciones familiares y modos de recuperar la creatividad artística.
Un autor venezolano
La obra que terminó por vencer la negativa de Jane Fonda para volver al teatro fue escrita por el venezolano Moisés Kauf-man. Es el autor de las dos obras contemporáneas más representadas en los Estados Unidos: The three trials of Oscar Wilde y The Laramie project fue adaptada para la televisión por el canal HBO.