PARIS n El Palacio Garnier de París estrenó antes de ayer la última ópera de Jean-Philippe Rameau, Les Boréades, 239 años después de que se suspendiese su primera representación en ese mismo escenario por causas aún no del todo aclaradas.
Todas las entradas para las diez representaciones de esta obra están vendidas desde noviembre pasado, informó a EFE una portavoz de la Opera de París.
Compuesta por encargo de la Academia Real de la Música, Les Boréades, que debía estrenarse en 1764 en el Palacio Garnier, no vio la luz hasta julio de 1982 en el Festival de Arte Lírico de la ciudad francesa de Aix-en-Provence.
Existen dos posibles explicaciones sobre la cancelación de sus primeras representaciones: la muerte en septiembre de 1764 del músico y la censura por el carácter subversivo del libreto escrito por Louis de Cahusac, que se inspira en los amores difíciles de Bóreas, el dios de los vientos del norte, y la hija del rey de Atenas, Orintia.
Cahusac, que era masón, denunciaba en su libreto los abusos del poder contra la libertad individual y exhibía una moral progresista que se resume en la proclama de una ninfa en el acto segundo: "¡El bien supremo es la libertad!".
Tanto en el lenguaje musical como en la forma, Rameau se alejó con esta obra de los cánones de la música barroca, según los expertos.
El montaje que se estrena hoy de esta tragedia musical en cinco actos, que protagonizan los cantantes líricos Bárbara Bonney y Laurent Naouri, está dirigido por William Chistie y la puesta en escena corre a cargo de Robert Carsen, que dio un aire actual y urbano a la obra.
Tchaikovsky. Tres días despues del histórico estreno de Les Boréades, la Opera de la Bastilla se vestirá de largo también para el estreno de una de las obras más importantes del romanticismo ruso: Eugene Onéguine, de Piotr Ilich Tchaikovsky.
Conocido más por sus famosos ballets (El lago de los cisnes, La bella durmiente, Cascanueces) y sus sinfonías, Tchaikovsky compuso también diez óperas, de las cuales las más conocidas son La dama de picas y Eugene Onéguine.
Entre mayo de 1877 y enero de 1878, el músico escribió esta última en la soledad del campo ruso y durante un viaje a Suiza e Italia, tras una interrupción debida a la crisis de su matrimonio con Antonina Milukova y el intento o simulacro de suicidio de ésta.
La obra está basada en un poema de su compatriota Alexander Pushkin y adopta la forma de una crónica íntima orientada hacia la vida interior de los personajes.
Los papeles principales en este montaje de la más famosa ópera de Tchaikovsky, que dirigirá Vladimir Jurovski y pondrá en escena Willy Decker, corresponderán a Olga Guryakova y Vladimir Chernov. EFE