Será, en realidad, el sexto disco de estudio de la carrera de más de catorce años que lleva esta banda. Es el noveno, si se incluye el DVD, el disco en vivo y el electroacústico, con lo cual forman todo un caso de constancia y permanencia, infrecuente en el peleado panorama del rock en Uruguay. Con mucho gancho y fidelidad al estilo musical del grupo, la canción Yo no lo entiendo venía sonando desde principios de mes, se podía escuchar en la página web de la banda y también estaba a la venta en formato digital.
Para los seguidores del grupo, que no son pocos, la oportunidad para escuchar en directo el disco se dará recién en octubre. Estarán el siete de ese mes como parte de la Semana de los Fogones de Minas y, más adelante, en Montevideo, como parte de la segunda fecha del Pilsen Rock. En este marco su presentación, de acuerdo a lo que se ha adelantado, promete volver a agitar multitudes. El 10 de octubre, además, estarán en Rivera, y al día siguiente se presentarán en Durazno junto a sus colegas de Trotsky Vengarán. Sus actividades se pueden seguir a través de su página web oficial.
El grupo comenzó su carrera hacia 1995 casi como un proyecto informal entre amigos. Los buenos resultados obtenidos en esos primeros tiempos los llevaron a dar una serie de recitales en las costas de Uruguay, cosa que luego los impulsó a hacer su primera gira por el Interior en 1996. Ese primer año de vida fue todo un gran empujón que se remató con la salida de su primer disco, bautizado apropiadamente como Cuatro estómagos.
De ahí en adelante siguieron trabajando activamente, hasta que en el 98 se encontraron con su primera chance de enfrentar a un público masivo, cuando fueron teloneros de Maná. Hoy esa combinación suena extraña, pero en su momento le ofreció al cuarteto la posibilidad de enfrentar su primera gran audiencia, cosa que luego dominarían en las ediciones del Pilsen Rock de las que participaron. Poco después comenzaron a participar de importantes festivales, que les dieron la oportunidad de construir su base de público con fuerza.
Tras haber publicado su segundo disco, El verdugo de tus sueños, continuaron con su camino de trabajo por el Interior del país. Al igual que Buitres y Trotsky (sus compañeros de ruta en los recitales de octubre), Hereford se ha caracterizado por prestar mucha atención a los restantes departamentos. Diez años de trabajo en este sentido les han generado un público grande, cosa que se vio reflejado cuando tocaban en el Pilsen, en Durazno.
Lo que se ha adelantado del disco Manual de otro promete que habrá rock de Hereford para rato.