Finalmente entraron a la casa los 18 integrantes del nuevo Gran Hermano. El hecho provocó una atención especial de la teleaudiencia rioplatense, y en Argentina fue debidamente certificado por los medidores de audiencia: la cuarta edición del reality lideró su franja horaria.
Claro que se hizo rogar. Con el desajuste de horarios en la pantalla argentina, el programa se inició bastante tarde, por lo que ciertas "revelaciones" fueron observadas sólo por trasnochadores. Entre las novedades se encuentra un teléfono blanco que mete miedo: si suena diez veces y no es atendido, todo el grupo queda nominado. También quedará nominado quien lo atienda por primera vez para la gala del próximo lunes.
Las emisiones están pactadas para las 23 horas.