E. R.
Con la recreación del famoso Réquiem escrito fragmentariamente por Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) el mismo año de su prematura muerte, se cumplirá esta noche y mañana a las 19.30 en la Sala Teatro MovieCenter el cierre del Festival que el Sodre organizó durante el transcurso de los cuatro últimos martes de marzo en honor a la música del célebre "genio de Salzburgo".
El cierre de este festival que ha servido como una especie de Temporada de Verano tendrá una segunda opción para aquellos que se quedaron sin entradas para hoy, ya que los organizadores decidieron agregar otra función para mañana a la misma hora, en virtud de la extraordinaria demanda por parte de la gente.
BROCHE. El carácter sinfónico-coral de la fecha final del Festival Mozart sumado a la presencia del director estable de la orquesta estatal —Roberto Montenegro— al frente de la misma hacen de estos conciertos tal vez el punto más alto del Festival, algo así como el "broche de oro" que el evento merecía, sobre todo a la luz de una asistencia de público que sorprendió hasta a los más optimistas.
En este punto vale reparar en las dudas previas que entre la gente del ambiente suscitaba el hecho experimental de trasladar los conciertos de la Ossodre fuera del Centro de la ciudad y del auditorio que ha sido su sede desde hace años. Pues bien, la realidad confirmó que el experimento fue un éxito rotundo y, seguramente, obligue a repensar las estrategias con vistas al futuro de la Temporada 2004.
Muchísimo fue el público nuevo que asistió a la flamante sala del Montevideo Shopping; es decir, gente que no va a la alicaída Sala Brunet ni al Centro pero que al parecer se vio motivada a escuchar un concierto de música clásica en un contexto más "seguro" y "agradable", pagando la módica suma de 100 pesos.
Como sea, tanto para la orquesta como para los organizadores y los numerosos solistas que actuaron a lo largo del Festival Mozart estos conciertos con entradas agotadas se vuelven un aliciente muy importante. No hay que olvidar que los cuatro conciertos tienen un sello netamente nacional, en virtud de que todos los actores son músicos uruguayos que desempeñan su actividad en el medio local. De otra forma: no había en esta propuesta llamadores del tipo grandes virtuosos europeos o tal director estrella.
Por otra parte, la experiencia habla bien del enfoque que se le ha dado desde el punto de vista artístico a este comienzo de temporada sinfónica, planificado para darle responsabilidad y protagonismo (que siempre genera autoestima) a varios buenos músicos uruguayos a los que no les resulta demasiado fácil acceder a ser solistas de una orquesta grande.
Además, como lo expresaba el actual director artístico del Sodre —maestro Carlos Weiske—, la música de Mozart, por sus características técnicas, es ideal para comenzar a entrenar la orquesta para desafíos más exigentes.
El concierto de esta noche comenzará con la ejecución del Concierto para clarinete y orquesta K 622, también una de las últimas piezas compuestas por Mozart. El solista será el ex-primer clarinetista de la Filarmónica de Montevideo, Edgardo D’ Andrea. El Réquiem K 626 para cuarteto solista coro y orquesta contará por su parte con la actuación de la soprano Isabel Barrios, la contralto Jacqueline Villarnovo, el tenor Charles dos Santos y el bajo Marcelo Otegui.