El actor estadounidense George Clooney, eterno seductor, conquistó el Festival de Cine de Roma y volvió adorable el personaje más antipático de su carrera en el filme en concurso "In the Air", de Jason Reitman.
Lo hizo en conferencia de prensa, que en ocasiones puede ser más divertida que la película que presenta.
"Si en el filme soy un pésimo bailarín, en la vida soy excelente. Fue Jason quien me obligó a bailar mal", declaró, en una serie de bromas junto al director, que duraría hasta el fin de la rueda de prensa.
En los momentos de seriedad que tuvo la cita, Clooney se refirió a la crisis económica mundial. Y declaró que el despido masivo es "una gran tragedia de nuestro tiempo".
"Yo también pasé por este problema antes de ser actor, cuando me ganaba la vida vendiendo seguros de vida de casa en casa o trabajando en negocios", dijo.
Un problema que no ha tenido Reitman, hijo del exitoso productor y director, Ivan: "Nunca fui despedido en mi vida, más bien yo despido gente", declaró. Y enseguida agregó: "Hablando en serio, considero a mi padre como mi héroe: es un fabuloso narrador y un exitoso hombre de espectáculo. Yo ni sueño con llegar a sus talones en materia de popularidad y me siento muy orgulloso de ser su hijo. Y para mí es muy remunerativo saber que él también está orgulloso de mí".
Sobre el origen del trabajo conjunto, Clooney dijo: "Cuando Jason vino a Como (norte de Italia) para proponerme el guión, esperé a que se fuera para empezar a leerlo y enseguida acepté".
Sobre su personaje, el actor de "Syriana" y "Good Night and Good Luck" declaró que "no tiene nada que ver conmigo".
"Yo vivo rodeado de amigos y me gusta vivir mi vida tranquilamente, puedo comprenderlo porque hay mucha gente que conozco que se pasa la vida en los aeropuertos y en el trabajo y perdiendo parte de su existencia sin ver a los seres queridos".
El filme no tiene un final feliz: "Es una decisión que tomé desde un principio -dijo Reitman- pero no creo que esto perjudique la carrera económica del filme; gran parte de la gente considerará que se trata de un final lógico y que el personaje seguirá solitario su vida de siempre".
Reitman ha dado voz en el filme a los despedidos: "De los 25 actores elegidos para representarlos en el filme, la mayoría son auténticos despedidos que revivieron esos dramáticos momentos y algunos de ellos han sabido sobrevivir y adaptarse a la nueva situación", declaró.
"También incluí una canción en los créditos finales escrita por un desocupado de 55 años, Kevin Renick. El tema no es nada especial, pero reflejaba perfectamente el punto de vista de una persona que ha perdido toda su seguridad".
Por su parte, Clooney se refirió al otorgamiento del premio Nobel por la Paz al presidente de su país, Barack Obama.
"Es una declaración de deseos. Yo que lo voté, me siento orgulloso de pertenecer a un país que ha elegido por primera vez a un presidente negro y creo firmemente que la única persona capaz en este momento de traer la paz al mundo es justamente Obama", dijo.
"A lo largo de nuestra historia -añadió- cada vez que precisamos un estadista de gran envergadura, tuvimos la suerte de tener a un Jefferson, un Roosevelt y un Kennedy".
La curiosidad de los italianos por saber qué piensan los extranjeros de la figura del premier, Silvio Berlusconi, encontró en Clooney la respuesta de siempre.
"No me ocupo de política italiana, me basta con ocuparme de la de mi país", afirmó.
"Además quiero vivir tranquilo en mi casa, en esta Italia que amo. Aunque, si fuese premier por un día, me encantaría crear una Guantánamo (la base estadounidense en Cuba con miles de presos sin proceso acusados de terrorismo, ndr) para los periodistas de chismes que me acosan con preguntas acerca de mi vida privada".
Son justamente éstas "las que a veces me disuaden de presentar películas en festivales. Lo hago en esta ocasión porque me interesa defender el filme de Jason y porque quería asistir personalmente a este Festival de Roma, que no me imaginaba tuviese esta amplitud popular".
Reitman agradeció al Festival por haberlo invitado por segunda vez, después del éxito de "Juno", que ganó el Marco Aurelio de oro en 2007.
"Fue el inicio de una extraordinaria carrera para la película y para mí es un honor estar aquí con mi tercer largometraje".
ANSA