La autopsia de la actriz francesa Marie-France Pisier, cuyo cadáver fue encontrado el domingo de mañana por su marido en la residencia de la pareja, se realizará en Marsella.
"La autopsia tendrá lugar el martes en Marsella", declaró un juez, precisando que "no hay otros elementos en la investigación".
Marie-France Pisier, de 66 años, estaba pasando una temporada en su residencia de vacaciones cuando fue encontrada en la piscina del jardín de la casa por su marido, quien la buscó al no verla en la vivienda, según explicó a la policía.
La fiscalía de Toulon abrió el domingo una investigación para "determinar las causas de la muerte", aunque señaló que "no se trataba de una investigación criminal". La brigada de investigadores de la gendarmería está llevando a cabo las pesquisas del caso.
La actriz falleció en la localidad de Saint-Cyr-sur-Mer, sureste de Francia. Su cuerpo fue encontrado en la piscina de su casa por su marido "hacia las 04:00" (02:00 GMT), según la fiscalía de Toulon. Los primeros indicios no hacen sospechar que la actriz estuviera atravesando un período depresivo, ya que "tenía proyectos profesionales y había confirmado su presencia en el homenaje que se hará a Jean-Paul Belmondo en mayo en el Festival de Cannes", precisó una fuente próxima a la investigación.
Esta actriz de gran envergadura inició su carrera en 1961 gracias a Francois Truffaut, que la vio en una foto de familia en una calle de Niza. Por entonces actuaba en un grupo de teatro aficionado.
El director faro de la Nouvelle Vague, buscaba una adolescente para darle réplica a Jean-Pierre Léaud, alias Antoine Doinel, en Antoine y Colette, una de las historias de El amor a los veinte años. En 1979, interpretó el personaje de Colette en el El amor en fuga, la última aventura de Doisnel, coescrita por la actriz.
Después de varias películas de género con Robert Hossein, se convirtió en la musa de la Nouvelle Vague, apareciendo en el universo onírico de Robbe-Grillet, Luis Buñuel, Jacques Rivette y, sobre todo, del joven André Téchiné. Gracias a este último, obtuvo dos veces el César -el Oscar francés- a la mejor actriz secundaria por Recuerdos de Francia (Souvenirs d`en France) en 1976 y El engaño (Barocco) en 1977. Con el mismo realizador hizo otro de sus títulos recordados: Las hermanas Bronte, en 1979.
En 1976, el año de su consagración, los César también la recompensaron por su papel en Primo, prima (Cousin, cousine) de Jean-Charles Tacchella, crónica sentimental cuyo éxito en Estados Unidos le permitió tentar su suerte en Hollywood (Más allá de la medianoche, dirigida por Charles Jarrott).
Intelectual comprometida en las batallas de su época, Marie-France Pisier también participó en varios éxitos populares. Fue, sobre todo, la coprotagonista de Jean-Paul Belmondo en L`as des as en 1982 y una productora cínica en Le prix du danger.
Alejada de las cámaras en los años 90, sin embargo, interpretó uno de sus más bellos papeles, el de una burguesa deseosa de tener hijos, en Marion de Manuel Poirier en 1996. También interpretó a George Sand en La note bleue, y a la Señora Verdurin en Le temps retrouvé (El tiempo recobrado) de Raúl Ruiz.
En sus dos intentos tras la cámara, eligió su historia familiar: una infancia en Nueva Caledonia (Le bal du gouverneur, adaptación de una de sus novelas en 1990) y la muerte de sus padres (Comme un avion en 2002). En 2006, eligió actuar para jóvenes autores como Ferreira Barbosa y Christophe Honoré, y apareció en la película Dans Paris.
(Basado en agencias)