Parece sensato reflexionar sobre el auge que ha recuperado el tango en países ajenos al Río de la Plata. No se trata del extraño fenómeno del predicamento que tiene en Japón, no solamente desde el ángulo de los adictos sino también de los cultores. Japón cuenta con orquestas y cantantes que acreditan una simbiosis excepcional.
Más bien la reflexión apunta hacia el mercado ávido que acoge a intérpretes uruguayos. En esta misma columna hemos aludido a Ana Karina Rossi quien vive en París, actuando allí y en toda Francia, al igual que en Italia, España y otros países, con espectacular éxito.
Ahora sale de gira, en pocos días más, Miguel Ángel Maidana y Nelson Pino, dos aplaudidos cantores que sirven al tango con dedicación total.
Maidana viaja a Canadá por cuarta vez y allí actuará en Vancouver y Toronto, ciudad esta última que responde a la herencia británica, a diferencia de Montreal hija de Francia. Por lo visto, también los sajones se han sentido atraídos por el tango.
Por su parte Nelson Pino hará su décima gira por EE.UU. Desde el 14 de abril al 27 de mayo se presentará acompañado por Álvaro Hagopian (piano) y José Lagreca (bandoneón), en un espectáculo titulado A puro tango, en el teatro Gala de Washington. Luego está prevista una actuación en la Embajada de Uruguay en la capital de Estados Unidos.
Posteriormente volará a Los Angeles donde efectuará el 9 de mayor otra presentación. A su regreso está ya dispuesta la aparición de su nuevo CD, El tango… una emoción, que dará origen a una presentación formal. Mañana jueves 28, se despide del público uruguayo antes de partir, en El Tartamudo (8 de Octubre y Presidente Berro), donde cantará a partir de las 22:00 horas.
Felizmente también de fronteras adentro se anuncia una actuación de Federico Britos, el brillante y polifacético violinista que esta vez se lucirá en el repertorio del tango, conjuntamente con el cantor Alfredo Lérida, en la sala Adela Reta, el domingo 25 de marzo. Sería deseable que este impulso que lleva fuera de fronteras a los cultores de nuestra principal expresión sonora ciudadana, sirviera de estímulo para un crecimiento del tango como danza, música y poesía entre nosotros.