Una proyección de arte digital de creadores uruguayos en el Museo Nacional de Artes Visuales se sumará esta tarde, a partir de las 19 horas, a los festejos por los 90 años de El País.
Las obras que serán exhibidas pertenecen a los artistas Alejandro Alberti, Fabián Barros, Silvia Cacciatori, Brian Mackern, Teresa Puppo, Ariel Severino y Santiago Tavella.
El organizador de esta inusual propuesta es, precisamente, el Museo Virtual de Artes que el propio diario ha inaugurado en 1997 y expandido hace poco más de un año. Pero si la manifestación artística de esta tarde es infrecuente en el medio uruguayo, parece bastante más llamativa la forma en que museos que trabajan sobre realidades tan disímiles encontraran una zona en común donde colaborar. El Museo Nacional desde el Parque Rodó se ha constituido en el buque emblemático de las artes en Uruguay, condición que el MUVA ostenta desde el mundo virtual, tomando para sí una tarea de difusión masiva de arte digital y de obras pertenecientes a los grandes hacedores del arte uruguayo.
El patrimonio del MUVA contiene piezas maestras de Figari, Cúneo, Espínola Gómez, Alpuy, De Simone y Gurvich, entre otros, y el visitante que lo quiera apreciar ahora en este link se encontrará con exposiciones de Lacy Duarte, Francisco Matto y Arotxa.
Por eso las dimensiones paralelas sobre las que trabajan los dos museos tienen otros puntos de convergencia. La exhibición de hoy lo que hace es concretar un accionar común, y para realizarlo fue necesario un trabajo en equipo con los artistas, tal como ocurre con las exposiciones habituales de una galería o de un museo. En el encuentro que se propone tomarán parte los propios creadores, dispuestos a entablar un diálogo con los asistentes.
Los vínculos entre arte y tecnología han crecido notoriamente en los últimos años. Los artistas uruguayos no han quedado al margen de este acontecimiento, utilizando medios inventados, nuevos soportes y gramáticas que son cada vez más accesibles y frecuentes en su cotidianidad. Quienes hoy mostrarán sus obras se enmarcan en la tendencia "nuevos medios", según definiera Mark Tribe hace doce años. Los creadores dejan de lado lo material y táctil para volcarse a un mundo virtual, independizados de los problemas de espacio y mercados.
El desarrollo del arte digital no ha quedado en las esferas de lo virtual. Sus expresiones hoy tienen una fuerte proyección sobre el resto del arte y otras manifestaciones culturales y humanas. Como parte de un mundo cibernético han transformado la percepción, las formas de vida, el sistema de relacionamientos. La pieza estática, inamovible, definitiva y eterna, tiene que convivir con expresiones efímeras, creadas, expuestas y recibidas en soportes diferentes.