El mayor papel de su carrera

Favorito. Las apuestas corren a su favor de cara al Oscar a mejor intérprete masculino

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GUILLERMO ZAPIOLA

Ya era hora. Jeff Bridges ha pasado muchos años casi desapercibido para la crítica y hasta para el gran público, que suele apreciar sus películas pero debe hacer un esfuerzo para ubicarlo personalmente. Es posible que esta vez se lleve el Oscar.

Bridges ya ganó el Globo de Oro, el premio del Sindicato de Actores y el de la Asociación de Críticos de Los Ángeles y el festival de Palm Springs a mejor actor por Crazy heart, y está nominado en el mismo rubro (y por el mismo film) para los Independent Spirit Awards, los Bafta y el Oscar. Es cierto que tiene competidores temibles (en el caso del Oscar, el Morgan Freeman de Invictus, y probablemente el profesor `gay` de Colin Firth en A single man), pero todo indica que si en el rubro actuación femenina éste es "el año Sandra Bullock" (por Un sueño posible), en el de actuación masculina es casi seguramente "el año Jeff Bridges".

Ópera prima del director Scott Cooper, Crazy heart cuenta la historia, adaptada por el propio realizador a partir de una novela de Thomas Cobb, de un cantante de música `country` en decadencia que se enamora de una joven periodista (Maggie Gyllenhaal), al tiempo que le proponen escribir una canción para otro cantante más joven y en ascenso. Podría ser su segunda (o última) oportunidad, tanto a nivel personal como profesional, pero las cosas no serán fáciles.

Para quien claramente ha resultado una oportunidad es para el propio Bridges, él mismo estimable compositor de canciones y ejecutante de guitarra. Ya ha sido nominado cuatro veces al premio de la Academia (tres como actor secundario, una como protagonista), cuatro a los Globo de Oro (una secundaria, tres protagónicas), cuatro a los Independent Spirit (ganó una, por American heart, 1992), cuatro de la Academia de Cine de Ciencia Ficción, Fantasía y horror (ganó una, por Starman, 1984), cuatro a los Satellite Awards y varias distinciones menores. En 2000, el Festival de Boston le otorgó un "premio a la excelencia". Pero lo habitual en su carrera es que gane otro.

Bridges es el típico "actor invisible", un profesional riguroso y con talento que suele elegir sus papeles con cuidado, no trata de llamar la atención sobre sí mismo, y cuya presencia en pantalla está siempre al servicio de la historia que se cuenta. Un intérprete "natural", vigoroso y carente de divismo de cuyas películas el espectador no sale diciendo "qué bien que está Fulano" sino, más bien, "buena película". No hay nada más difícil (ni más difícil de apreciar) que la naturalidad en el cine, y Bridges resulta por ello ejemplar. Los Daniel Day-Lewis y los Al Pacino sin control (cuando lo controlan, Pacino es un buen actor) suelen tener mejor prensa.

Nacido en California el 4 de diciembre de 1949, Bridges lleva por supuesto la actuación en la sangre. Hijo del famoso (sobre todo en la televisión) Lloyd Bridges, hermano del menos notorio Beau (que actuó con él, haciendo de su hermano, en Los fabulosos Baker Boys, 1989), trabajó alguna vez junto a su padre, siendo un niño, en la serie Caza submarina (1958).

Su verdadera carrera comenzó después, e incluye trabajos para Peter Bogdanovich (La última película, 1971; Texasville, 1990), John Carpenter (Starman, 1984), Sidney Lumet (La mañana siguiente, 1986), Francis Coppola (Tucker, el hombre y su sueño, 1988), Terry Gilliam (Pescador de ilusiones, 1991), los Coen (El gran Lebowski, 1998) y muchos otros.

Bridges reconoce que cuando el director Cooper le presentó el guión de Crazy heart, tuvo sus serias dudas. De hecho, en principio rechazó el papel. Y hay que reconocer que tenía sus motivos. El proyecto no estaba demasiado avanzado aún, y le faltaba un elemento esencial. "No tenía música", explica Bridges, "y si uno no tiene buena música para esto, no importa cuán buena sea la historia, no iba a ser nada bueno. Así que lo dejé pasar``.

Un tiempo después, Bridges recibió una llamada de su viejo amigo el productor musical T. Bone Burnett, quien ha estado vinculado a las bandas sonoras de ¿Dónde estás hermano? de los Coen y Johnny y June, pasión y locura de James Mangold, la biografía de Johnny Cash protagonizada por Joaquin Phoenix. El director Cooper lo había convencido de que creara la música del film, y con ello eliminó lo que Bridges consideraba "el obstáculo decisivo".

El músico Burnett lo cuenta de esta manera: "Este chico (Cooper), que nunca había hecho una película, se apareció y me convenció de que iba a hacerla. Debo ser un imbécil. ¿Cómo me convenció? Pero lo hizo``.

Bridges y Burnett estuvieron de acuerdo desde el principio en que la música tenía que ser irreprochablemente auténtica. De modo que Burnett creó una mesa de compositores que incluyó al director Cooper, el protagonista Bridges y un puñado de músicos y letristas cercanos a la materia del film, entre ellos Stephen Bruton, John Goodwin y Greg Brown. Comenzaron a trabajar sobre el guión que Cooper extrajera de la novela de Cobb, y fueron creando una historia personal y un estilo musical único para su personaje protagónico.

Director y guionista, actor y músicos construyeron una secuencia con datos acerca del protagonista: cuándo nació, cuándo fue a la escuela, cuál fue la primera canción que escribió, cuál fue su primer éxito, cuál fue la primera canción que grabó. Según Burnett "creamos la vida de este personaje en base a nuestras propias vidas``. Stephen Bruton, quien falleció el año pasado, estaba luchando entonces contra un cáncer, pero aceptó ayudar a su amigo Burnett.

"Una de las cosas que Bruton y Burnett me inculcaron fue el amplio rango de música que mi personaje oía``, explica Bridges. "Oía a Hank Williams y a todos los tipos de la música country, pero también a Ornette Coleman y a Lightning Hop- kins y mucho blues``.

Como resultado de esas sesiones y ensayos surgieron canciones autónomas que también ayudaron a impulsar la trama del film. Bruton no asumió solamente gran parte de la responsabilidad de la música, sino que también se ocupó de detectar los momentos que sonaban a falsos. Su cáncer estaba en remisión durante el rodaje (se agravó después) y él siempre estuvo al lado de Bridges.

El actor considera que el papel que interpreta tiene mucho de Kris Kristofferson, Willie Nelson, Billy Joe Shaver y Townes Van Zandt, pero que con el tiempo también absorbió rasgos de Stephen Bruton. "El principal modelo era Stephen que estaba justo ahí todos los días dándonos ideas``, insiste.

Hubo un problema que tardó en resolverse: la película no tenía una canción principal. Debía ser el centro emocional del film y tenía que ser una canción realmente provocativa, pero tardó en llegar. Sin embargo, en un momento el cantante Ryan Bingham apareció con algo. Con su banda, los Dead Horses, escribió The weary kind (que ganó un Globo de Oro), y luego aportó otros temas que juegan un papel decisivo en el film.

Los múltiples rostros de un intérprete muy versátil

La última película - 1971

Jóvenes de pueblo chico, en vísperas de partir para la guerra de Corea. Una melancólica visión de un mundo que se acaba, el film que hizo creer en el talento del director Peter Bogdanovich, y uno de los primeros papeles importantes de un muy joven Jeff Bridges.

Starman - 1984

Extraterrestre varado en nuestro planeta adopta el aspecto del marido muerto de una terrícola para obtener su ayuda. Romance y ciencia ficción, conducidos con firmeza por el especialista John Carpenter y defendidos por la enorme soltura de Bridges en el papel protagónico.

Fabulosos Baker Boys - 1984

Jeff Bridges actuó junto a su más insípido hermano Beau y a la excelente Michelle Pfeiffer en esta historia de un trío de músicos que se embarcaba también en un triángulo amoroso que generaba algunas tensiones. Jeff y Beau eran hermanos también en la ficción.

El gran Lebowski - 1998

Un personaje extravagante en una comedia apenas menos extravagante que su protagonista. Bridges aportó su humor y su energía a esta película de ribetes casi surrealistas de los hermanos Ethan y Joel Coen, con la complicidad de John Goodman, Steve Buscemi, Julianne Moore y varios más.

Iron Man - 2008

El dudoso socio de Tony Stark (Robert Downey Jr.), quien termina convirtiéndose en el malvado de la historia. Para el crítico norteamericano Roger Ebert, el Obadiah Stane de Bridges es "el más perfecto villano de una película de superhéroes que se conozca".

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