CARLOS REYES
"El lobo", espectáculo argentino de danza teatro se presenta este fin de semana en el Auditorio Goitiño. Su creador, el bailarín, coreógrafo, músico y guionista Pablo Rotemberg, contó a El País detalles de esta producción y de su carrera.
El artista comenzó a trabajar esta obra a partir de una imagen. Era la de un personaje solitario encerrado en una cabaña, como en la Patagonia. Imaginaba que allí había un piano y afuera lobos. "Yo viajaba mucho al Sur cuando era chico", afirma el bailarín, quien cuenta que una vez terminada la obra, sus amigos le hicieron notar cierta relación con El lobo estepario, de Herman Hesse, que era una de sus lecturas de adolescente y que él tenía "sepultado en la memoria".
"Cuando empecé a ensayar yo me imaginaba la escenografía medio complicada, con una pieza y un baño. Luego todo se transformó en un solo lugar, el baño, donde en lugar de la bañadera metí el piano. Los lobos eran una especie de amenaza, pero en los ensayos me di cuenta que era muy obvio y entonces apareció la idea de trabajar como el lobo que uno lleva dentro. De todos modos, el espectáculo pasa por bastantes lugares y es abierto como para que cada uno interprete lo que le parezca".
En cuanto al tono de la obra, Rotemberg remarca que hace uso del contraste entre lo alto y lo bajo, lo grotesco y lo sublime. "Eso se refleja en el público: algunos se angustian un poco y otros se ríen. Creo que más bien es patético, y de lo patético alguna gente se ríe y otra se angustia".
Ese choque de tonos se proyecta también en la música de El lobo, que juega un rol clave. Nombres tan dispares como Federico Mompou, Franz Liszt, Gustav Mahler, Tchaikovsky, Chris Durán y Nina Hagen prestan sus partituras a la obra, que tiene música grabada y también en vivo. "El piano está en escena para ser tocado", aclara este músico, que además realizó arreglos para las obras que ejecuta.
"La relación del personaje con el piano es muy importante. Después de hecha la obra pensé que el baño era como un mundo en sí: el inodoro, el bidé y el lavabo son como seres hostiles al personaje, y en cambio el piano, y el repertorio musical que es como del romanticismo, es un lugar de cierta paz".
Sobre la escenografía, Rotemberg marca que la falta de medios lo obligó a simplificar, hecho que finalmente resultó positivo: "Esa especie de baño sin paredes, donde el personaje queda expuesto en su intimidad, resultó a la vez funcional y atractiva visualmente. La iluminación también tiene un rol importante, marcando con los cambios de luces los pequeños capítulos o escenas".
El artista señala que en líneas generales en este momento en Buenos Aires hay una corriente de danza experimental más vinculada con lo conceptual y otra más próxima a la danza teatro. El componente teatral de El lobo la acerca a esta última. También señala que como obra primeriza (porque se trata de su primer trabajo como coreógrafo director), el trabajo fue hecho con libertad e ingenuidad. "Tiene mucha virginidad: fue bastante raro ensayar en solitario".
Porteño, de 35 años, Rotemberg es egresado del ex Conservatorio Nacional de Música y de la Fundación Universidad del Cine, y de hecho, tanto el cine como la música inciden en esta creación, que según él tiene como cierto ritmo musical y cinematográfico. "El tempo musical lo tengo totalmente internalizado, y creo que pasa a esta obra de danza".
Rotemberg reconoce que en Buenos Aires puede vivir de la danza, aunque para eso tiene que dar clases, que le dan como un piso económico. "Muchos compañeros tienen una situación parecida: acá nos arreglamos, es difícil, y a diferencia de Europa, aquí tenés que ensayar, dar clases y entrenarte, y eso hace que muchas veces no puedas dedicarte de lleno a una sola de esas actividades. Por eso, y por la falta de apoyo oficial, es que la danza es un poco como la hermana tonta del teatro, y tiene tan poco prestigio".
El lobo participó en el VI Festival Internacional de Buenos Aires, y en el XXVI Festival Internacional de Danza Contemporánea realizado en México, en 2006, entre otros. Ahora se presenta en el Auditorio Goitiño (18 de Julio 903, tel. 9012850) por dos funciones, hoy y mañana a las 21 horas.
Ciclo de Argentina
"El lobo" es el primero de tres espectáculos argentinos que se presentarán en febrero en el Auditorio Nelly Goitiño, invitados por el Sodre. El segundo el Montecarlo, con dirección de Carlos Casella, que irá el domingo 15 y el lunes 16 a las 21 h. Cierra el ciclo Ilusión, de Leticia Mazur, que se verá el viernes 20 y el sábado 21. Las entradas valen $ 200 (platea) y $150 (tertulia) y se puede comprar en la sala y en Red UTS.