El conceptualismo de Camnitzer en gran despliegue pirotécnico

Valiosa. La muestra comprende cerca de sesenta obras de distintos períodos

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La exposición "Luis Camnitzer", que se puede ver en el Museo de Artes Visuales hasta el 10 de febrero de 2013, llega a Montevideo como parte de una muestra itinerante que será exhibida en varias ciudades de América Latina.

Son contadas las veces en que el Museo de Artes Visuales dedica las dos mayores salas del piso superior a la exhibición de la obra de un único artista. Aunque ahora es el caso con un amplio panorama de la producción de Luis Camnitzer, que durante varias décadas a combinado su desempeño como artista visual con actividades como pedagogo, teórico y crítico. Las obras forman parte del acervo de la Daros Latinamerica Collection, que tiene su sede en Zürich, Suiza.

Camnitzer nació en Lübeck, Alemania, en 1937. Un año más tarde su familia emigró a Uruguay, donde el futuro artista estudió en la Escuela de Bellas Artes y la Facultad de Arquitectura. En 1964 se radicó en Estados Unidos, donde fundó, junto a la argentina Liliana Porter y el venezolano José Guillermo Castillo, el New York Graphic Work-shop, un taller de gráfica experimental. En 1969 ingresó como profesor en la State University of New York, donde enseñó durante treinta años. En 2007 fue curador pedagógico de la Bienal del Mercosur en Porto Alegre, y en 2008 publicó Didáctica de la liberación. Arte conceptualista latinoamericano.

En ese libro Camnitzer argumentó que era necesario hacer una radical diferencia entre el arte conceptual practicado en los países del centro (Estados Unidos y Europa) y lo que el autor define como el "conceptualismo latinoamericano", del que rastrea las raíces en el período colonial, y que ve como herramienta para la liberación cultural de los latinoamericanos. La obra visual de Camnitzer, creada en su mayor parte fuera de Uruguay, se inscribe en la última categoría.

La presente exposición, con curaduría de Katrin Steffen y Hans-Michael Herzog, comprende unas sesenta obras de distintas épocas, aunque la mayor parte son de los años 70.

Un recorrido por las salas revela un conjunto de imágenes que combinan ideas y lenguaje, basadas en un juego de conceptos que requiere del espectador una reflexión sobre la condición de lo visual. En palabras de Herzog: "Los espectadores están invitados a una exhibición pirotécnica de inteligencia: un corpus de trabajo inusitado por su coherencia y el rigor de sus principios, que despliega, al mismo tiempo y en igual medida, guiños seductores y madurez poética".

Al ingresar en la sala principal, el visitante enfrenta la obra Ventanas (2001-2002 / 2012), una pared blanca con dos aberturas cuadradas que han sido tapiadas con libros unidos con cemento, como si fueran ladrillos. Las contradicciones son evidentes: aberturas que no funcionan como tales, y un apilamiento de conocimientos a los que no se puede acceder.

Una obra como La fotografía (1981) consistente en la fotografía de tres elementos de papel debajo de los que el artista escribió las palabras "dibujo", "pintura" y "escultura", es un cuestionamiento de las categorías artísticas tradicionales, y a su vez un guiño hacia la obra del artista conceptual Joseph Kosuth. Junto a esta obra se puede ver Retrato del artista (1991/2012), que consiste en un lápiz colgado con un hilo de la pared, con un trozo de papel que funciona como "vela". El aire proveniente de un ventilador provoca un movimiento pendular del lápiz, que va marcando trazos sobre la pared. Un retrato "conceptualista", negación del concepto realista de imitación de la realidad que generalmente se relaciona al género del retrato.

Se suceden obras como Esto es un espejo. Usted es una frase escrita (1966/1973), y la instalación Living room (1968/2012), un gran cubo dentro del que los elementos de una sala de estar han sido sustituidos por palabras fotocopiadas que reemplazan los objetos reales. El público va encontrando "favoritos", personalmente La forma generando el contenido (1973/1977), en la que un marco de madera deformado parece haber roto, debido a la fuerza de la presión, el vidrio que contenía. Durante el recorrido el visitante se enfrenta a obras que provocan sorpresa, sonrisas y, sobre todo, inquietud.

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