BUENOS AIRES | IGNACIO QUARTINO
Superados los nervios, quienes formaron parte del debut de la versión uruguaya de "El casting de la tele" se fueron del estudio de Ideas del Sur convencidos que pasaron la primera prueba con verde, color que califica a las performances entre un 8 y un 10.
Ninguno de los ocho números artísticos que se presentaron anoche en cámaras recibió rojo o amarillo (las colores que califican del 1 al 6), porque en el estreno se vieron los resultados de un criteriosa selección de concursantes por parte del equipo de producción de Teledoce que, como era de esperar, estuvo muy bien sostenida con la impresionante infraestructura que ofrece la productora de Marcelo Tinelli que incluye escenografía, vestuario, cámaras, bailarinas y un largo etcétera.
Esta fusión con Ideas del Sur, le permitió a Teledoce mostrar un producto propio, de calidad, que lo salvaguarda de improvisaciones que se pagan muy caro en la televisión actual, con el rating que día tras otro cobra más protagonismo. De hecho, esta primera experiencia de El casting uruguayo no tiene número determinado de emisiones y la duración del mismo dependerá de lo que indiquen las mediciones de audiencia.
La versión argentina de este formato conducida por Carla Conte y José María Listorti (que se vio en Teledoce durante la temporada 2008), va por su segunda temporada en la pantalla de canal 13 y es -pese a que las cifras no son nada del otro mundo- uno de los programas más vistos de los fines de semana en esa pantalla.
En Uruguay, este ciclo seguramente corra con igual o mejor suerte, ya que el horario (prime time del domingo de 21 a 22.30 horas) y la falta de oferta de este tipo de formatos propios, en el que se puede ver artistas cien por ciento criollos, despertará un interés diferente al que se ve al otro lado del charco donde son recurrentes los concursos en los que se evalúan talentos.
A la fecha, cerca de 800 artistas que fueron apreciados por productores de Teledoce asesorados por personal de Ideas, hicieron castings para el programa y ya en la primera demostración sobresalió el buen nivel de los participantes que, como sostuvo el jurado integrado por Lea Bensassón, Omar Varela y Álvaro Navia, demostraron que les encanta hacer lo que mostraron en el estudio.
Probablemente no surja una Susan Boyle uruguaya, pero si la propuesta mantiene el nivel de participantes, la audiencia se sorprenderá de la cantidad de personas que existen en Uruguay con ganas de sacar a relucir su veta artística. Anoche se vio de todo, y ese combo estuvo protagonizado por artistas de todas las edades. La oferta contó con cuatro cantantes, dos malabaristas, un grupo de baile, un bailarín clásico y otro de danzas gauchas a cargo de un niño.
Variedades. El toque bizarro -necesario para este tipo de shows- fue dado por un empresario español radicado en Uruguay, que se ganó la simpatía del jurado y de todos los presentes al cantar lookeado como Miguel de Molina. El toque de talento, en tanto, fue para una pareja de malabaristas que lograron puntaje perfecto (30 puntos) y se convirtieron en triunfadores de la primera gala por lo que se hicieron propietarios de un televisor LCD de 42 pulgadas. Como ellos, los ganadores de cada semana se harán acreedores de este importante premio y, además, se ganarán el derecho a participar por la gran final por un premio de 200 mil pesos uruguayos.
Todo esto fue anunciado en el transcurso del programa por Maximiliano De la Cruz y Eunice Castro, que disimularon muy bien los nervios y la adrenalina que les generaba debutar como pareja conductora de este ciclo.
Al respecto, Maxi confesó a El País que presenciar en vivo "la versión argentina de El casting le sirvió para conocer los tiempos de aire". De hecho, la idea del formato es que los conductores oficien de anfitriones para que los verdaderos protagonistas, los participantes, se sientan cómodos y superen los nervios de estar a prueba en televisión
Eunice, en tanto, reveló que su regreso a Ideas del Sur le generó tantos nervios como su debut en la pista del Bailando por un sueño 2008. "En este caso sentí nervios diferentes, que los que tuve antes de bailar. Por suerte me sentí bien acompañada por Maxi y me enfoqué sin problemas con lo que tenía que hacer", dijo la morocha.
El jurado se mostró respetuoso y benévolo
Omar Varela y Lea Bensassón, calificaron su primer día de jurados televisivos con un verde, o sea, entre los 8 y los 10 puntos. En ambos casos, realizaron devoluciones sobrias y medidas. Es que tanto el director teatral como la productora musical radicada hace cinco años en Buenos Aires, prefieren no caer en estereotipos de jurados estrellas de otros realities.
"Estos formatos se acomodan a la idiosincrasia de los países. Co-mo se trata de un programa uruguayo, creo que nos cae mejor ser benévolos y respetuosos con los artistas. No creo que sea bien visto en Uruguay que se interrumpa un número aunque no resulte artístico", indicó Bensassón comparando El casting con Talento argentino.
En ese discurso también se embanderó Varela que, en lo previo, asomaba como el jurado más exigente. "Me pone muy nervioso ver que la gente pueda tener un inconveniente mientras es-tá en escena", se excusó. "Pero el nivel fue bueno pese a que los concursantes sabían que tienen una exposición muy fuerte", concluyó.
Más allá de matices a la hora de rescatar impresiones sobre el estreno, ambos jurados no se arrepienten de haber aceptado la propuesta del 12, porque "su fin es levantar el nivel de la televisión local", sostuvo la productora de Rada.
Apurado porque tenía que viajar a Montevideo para hacer Celebra la risa en el teatro Metro, Álvaro Navia abandonó Ideas del Sur ni bien culminó el programa. De todos modos, no disimuló su alegría de sumarse a un proyecto televisivo hecho en Uruguay luego de su desembarco a Argentina en la década del 90, con ShowMatch. "Es la primera vez que recibo una propuesta de un canal uruguayo desde que llegué a Argentina y quiero aprovecharla para seguir conectado a mi país", sostuvo el popular Waldo, que logró buena interacción con los participantes y se adueñó de un par de términos para calificar: para él un verdecito es 8 y el verdazo es 10. Para ser el debut, el primer programa fue un verde.
Con afán de triunfo
Rítmico - Guillermo Grasso
En medio de una presencia mayoritaria de música, Grasso mostró sus cualidades haciendo "beat box", o sea, ritmos a pura garganta. El rubro tiene prédica entre los raperos.
Ganadores - Martínez y Seco
Son pareja en la vida real y también en el escenario. Mientras Nicolás Martínez muestra todas sus cualidades en malabarismo y acrobacia, Laura Seco lo acompaña.
Empresario - Hilario De La Fuente
Sirvió para darle un toque distinto a la noche inaugural. Vestido al estilo Miguel de Molina, desplegó su talento para el canto español, atributo que lo une a sus propios orígenes.