FABIAN MURO
No todos los artistas firman un nuevo contrato discográfico a los 70 años de edad. Pero Mercedes Sosa nunca fue una artista común y corriente. La extraordinaria intérprete argentina vuelve al disco en estos días con Corazón libre, un álbum editado por el prestigioso sello alemán Deutsche Grammophon, con una lujosa presentación gráfica que incluye dibujos de la cantante estadounidense Joan Baez. El sello especializado en música clásica no dudó en fichar a la intérprete folclórica y el resultado significa el primer disco de Mercedes Sosa luego de un complicado período en su vida.
En una entrevista exclusiva para un medio de prensa uruguayo, Sosa —una intérprete que aún sigue estudiando canto—habló sobre su regreso y lo que significa Corazón libre. "Si bien puede llamar la atención que mi nuevo disco llegue a esta parte del mundo desde Alemania, lo cierto es que voy desde hace muchos años a cantar en ese país y siempre fui muy bien recibida. A mí también me llamó un poco la atención, no voy a negarlo. El productor ejecutivo, Michael Lang, me contaba que antes de estar en el sello y viviendo en Nueva York, iba a una gran disquería, pedía por mis discos y no había, no los encontraba. Cuando asumió como director artístico de Deutsche Grammophon, se propuso subsanar eso y me llamó. Por supuesto que es un gran honor para mí, porque es un sello muy prestigioso y exigente", cuenta la intérprete.
El nuevo disco presenta un repertorio en el que predominan los autores comparativamente jóvenes y/o contemporáneos. "Algunas son canciones ya consagradas, como la Tonada del viejo amor, de Falú-Dávalos. Pero la mayoría son de autores menos probados, cosas que voy eligiendo a medida que voy escuchando canciones por ahí. Lo único que me dijeron en el sello fue que querían una Mercedes Sosa clásica. Más allá de eso, elegí el repertorio y junto a Chango (Farías Gómez, productor artístico) elaboramos los arreglos con total libertad"
CHARLY. Hace algunos años, cuando Sosa incursionó en otros géneros como el rock —en 1997 grabó un disco enteramente dedicado al repertorio de Charly García, Alta fidelidad— la cantante recibió algunas críticas por "abandonar" el folclore. "Dije que tal vez no encontraba autores de canciones como para mí en esos días. Por suerte, eso ya no es así. Ahora tenemos una radio, la Nacional, que pasa mucho folclore y eso ha impulsado que surjan nuevos autores. Además esa radio me comunica con los jóvenes, ellos me escuchan a mí y yo a ellos. A veces descubro algún tema de algún compositor joven, que puedo llegar a grabar. Respecto al disco que hice con Charly, sé que no fue un trabajo que anduvo bien, por desgracia. Pero a mí me encanta ese disco, aunque me costó grabarlo, ¿no? Porque yo no soy una cantante de rock. Me acuerdo especialmente de lo mucho que me costó grabar Parte de la revolución y en total estuve un año grabando Alta fidelidad. Charly me dio unas canciones bellísimas para interpretar, pero al terminar la grabación, me enfermé y no pude apoyarlo como quería, estuve muy deprimida, no comía nada. Eso pudo haber influido en la poca recepción que tuvo el disco, pero no importa. Sigo estando orgullosa de haber grabado junto a Charly".
Sosa sostiene que no le resultó nada difícil elegir las canciones para interpretar, pero que la grabación de Corazón libre fue bastante más complicada: "Me llevó mucho tiempo, estuve muy enferma. Tuve que parar, porque tuve varios quebrantos de salud... me caí en el baño, tres veces... Fue complicado. Por suerte, Chango y los músicos siguieron sin mí, grabando las pistas de acompañamiento. Cuando me recuperé, volví al estudio y lo concluí. Algunas canciones me plantearon serios desafíos, como la Zamba de Argamonte (Leguizamón-Castilla), que es un tema muy difícil de interpretar. Pero entre todos sacamos este disco, que termina con la canción que grabé primero de todas, Y la milonga lo sabe, en la que Zitarrosa está presente".
Por razones de salud, Sosa no puede salir de gira como antes: "No puedo subirme a un avión, pero a Uruguay puedo y quiero ir, cómo no", dice entre risas. "Estoy volviendo de a poco. Ya terminé un nuevo disco y me invitaron a la Casa Rosada, a donde fui y canté. Fue impresionante volver a sentir el aplauso del público (se le quiebra la voz). A veces se piensa que es por vanidad, pero no es así, el aplauso es muy importante para el artista y sentirlo fue algo maravilloso. Extrañaba mucho cantar, la verdad. Pero acá estoy de vuelta, preparada para seguir cantando".