Desvelada por los sueños

Noelia Etcheverry es la conductora, junto a Pablo Robles, de Desvelados, el programa de juegos que cierra cada noche la programación de Canal 10.

Llegó a la televisión casi como en un cuento con final feliz. En Trinidad, su pueblo natal, solía cantar tangos hasta que alguien la escuchó, descubrió sus condiciones y le propuso co-conducir un programa en un canal local. "Fue hace cinco años pero lo recuerdo como si fuera ayer. Me tomó por sorpresa, porque hasta ese momento nunca había hecho televisión y no tenía ni idea de nada. Pero como me gustan los desafíos, pasé del canto a la conducción y comenzó a dar sus frutos aquella idea un poco alocada. Así me enamoré de esto y dije: `es lo que quiero hacer", señala Etcheverry.

Con ese entusiasmo a cuestas, un día se cruzó con la publicidad del concurso de talentos (Conta), organizado por Canal 10 a finales de 2005.

Su primera reacción fue presentarse, pero, a la vez, desconfiaba de su propia capacidad.

Cerca del plazo establecido, la insistencia de amigos, colegas y familiares la convencieron y la propia inscripción se transformó entonces en una carrera contrarreloj. "Demoré en inscribirme porque no tenia una foto para mandar. Desde Montevideo llamé a una amiga para que se contactara con otro amigo y entre ellos me ayudaron a poder anotarme. Terminé enloqueciendo a todo el mundo. Por un momento pensé que iba a quedar afuera simplemente por no tener una foto. Pero no fue así y por suerte todo salió más que bien", recuerda.

A pesar de los contratiempos, fue la ganadora del certamen. Confiesa que el día que se dieron a conocer los fallos "fue, es y será la mejor noche de su vida". "Imposible de olvidar. No puedo explicar todo lo que sentí en ese momento. Cuando dijeron mi nombre salí corriendo para recibir el premio. No lo podía creer. Además, lo soñé dos veces. Parece que los sueños se hacen realidad. Esa noche no pude dormir y no deje dormir a mis amigas y a mi hermano que estaban conmigo", señala la conductora.

Casi de inmediato le propusieron ser la movilera de La culpa es nuestra junto a Jorge Piñeyrúa y Gonzalo Cammarota, a quienes considera "dos grandes". El dos de enero de 2006 empezó a trabajar, cuando todavía ni siquiera había asimilado que había ganado el concurso.

Tuvo algunas clases con Hugo Blandamuro, con quien aprendió a prepararse para salir en cámara, incluyendo hasta el detalle de cómo sostener el micrófono. "En todo ese tiempo aprendí muchas cosas. Porque estábamos todo el día juntos, y en la noche, durante el programa, todos estábamos para darnos una mano, ayudarnos entre nosotros. Y ahí no sólo aprendes a desempeñar mejor tú trabajo sino que terminas asimilando hasta cómo funciona una cámara. La verdad es que mi balance es muy positivo", reflexiona.

Le gustaba el contacto con la gente cada vez que salía a hacer una nota, porque le resultaba "divertido y mágico" y porque le permitía vivir todos los días una experiencia diferente. Hace unas semanas le plantearon ser la nueva presentadora de Desvelados y, luego de unas pruebas, se puso al frente del programa de juegos.

La propia dinámica de la propuesta le permite soltar toda su frescura. Y ha logrado, en pocos programas, una buena química con su socio en la conducción, Pablo (un actor al que pudo verse en recordadas publicidades televisivas o en exitosos ciclos de teatro, como Barro Negro, entre otros).

Desvelados, con estas "jóvenes revelaciones" en la conducción, apuesta a la participación del televidente mediante adivinanzas y preguntas sencillas. Los concursantes juegan desde su casa enviando mensajes de texto vía celular, a la vez que pueden incluir saludos o piropos o intentar concretar una cita a ciegas con otros televidentes.

Este formato es de relativa novedad en Uruguay (hubo una experiencia similar en Canal 4 y hay un formato casi idéntico en VTV) pero ha resultado un explosivo éxito en varios países del mundo. Durante el programa, Etcheverry y Robles intercambian bromas, presenten improvisados "sketches" y dialogan con los televidentes en un clima de distensión y espontaneidad.

"En un futuro, me gustaría llegar ser una buena conductora", dice Etcheverry, confirmando con su presencia que los jóvenes cada día ganan más terreno en los medios. "El panorama de los jóvenes en los medios lo veo bien. Creo que se nos están dando posibilidades. Tengo amigos que la pelearon y están en los medios. En los programas en que estoy hay mucha gente joven y eso está bueno", concluye.

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