BUENOS AIRES | La actriz y vedette argentina fue despedida ayer por medios y colegas, tras su fallecimiento a los 74 años, como consecuencia de una compleja enfermedad que soportaba desde 2008. Rojo fue una actriz y vedette muy popular en Argentina en la década del 60 y 70 y comienzos de los 80, cuando era habitual su presencia en los espectáculos de variedades de la ciudad de Buenos Aires. Para algunos fue el equivalente argentino a Brigitte Bardot.
En aquellos tiempos, Ethel Rojo también realizó giras por América Latina y durante un tiempo estuvo radicada en España. En 1960 consiguió un gran éxito con Doña Mariquita de mi corazón, de José Muñoz Román, que se mantuvo durante un año en la cartelera teatral madrileña.
Un tiempo después viajó a Hollywood, donde intervino en dos capítulos de la serie televisiva Boris Karloff show y en 1962 fue contratada por Raúl Astor para presentarse en la televisión de México y participar en los filmes Baila mi amor y Así es mi México.
Participó en total en unas treinta películas y en la televisión argentina actuó en teleteatros y en programas de humor junto al recordado actor argentino Alberto Olmedo. Compartió además con su hermana Gogó las marquesinas de los teatros de variedades de Buenos Aires, compitiendo en público y popularidad con Moria Casán y Susana Giménez.
Por aquellos años las hermanas Rojo causaron sensación al aparecer desnudas y pintadas de dorado. La diferencia con las otras estrellas, es que las hermanas Rojo tuvieron escasa participación en la televisión abierta a partir de su declinación como vedettes. La proyección artística de Ethel Rojo en la década del 70 contó además con el apoyo de quien era por entonces su pareja, el empresario de medios Ricardo García.