GUSTAVO LABORDE
Hasta el próximo viernes se puede ver en el Atrio Municipal una muestra pictórica titulada "Curiosidades diversas" del argentino Semilla Bucciarelli, absolutamente desconocido como artista plástico pero casi famoso como músico por ser el bajista de Los Redonditos de Ricota.
Esta muestra, que también fue presentada hace un tiempo en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, es la primera que realiza Bucciarelli en su faceta de artista plástico. De formación autodidacta en el sentido más radical del término, el artista confiesa que pinta y dibuja compulsivamente, sin tener bocetos ni ideas previas. "Siempre dibujé, incluso antes de dedicarme a la música, pero a pintar empecé después, hará unos 20 años", cuenta. "Nunca tuve formación en pintura, nunca quise ir a un profesor. Siempre pensé que los profesores como que te cortan un poco la imaginación. Y yo cuando pinto soy muy libre, hago lo que quiero. Por eso tuve ese miedo de aprender, pero me parece que si encontrás tu maestro, viene bien estudiar. Por ejemplo yo ahora iría con un maestro para cosas específicas, por ejemplo, necesito que me enseñe color", admite.
Esta afirmación no es para nada inocente. En sus obras estalladas en colores, éstos son trabajados en estado puro: si se mezclan será sobre la tela, pero nunca en la paleta del pintor. "Uso los colores tal como salen del pomo, no hago mezclas. No sé porqué lo hago, aunque supongo que si no mezclo será porque no sé nada. Es como que descubrí una forma de pintar, y uso esa", dice con sinceridad.
De caótica composición, exaltado cromatismo y diversidad de técnicas que van desde el collage al aerógrafo y el acrílico, pasando por el óleo sobre tela o el cartón, la obra de Bucciarelli está dominada por la figuración caótica, la influencia del cómic, el video clip, el arte popular y, según él mismo explica, cada vez más por el arte digital.
ESCULTOR. Aunque la muestra montevideana consiste en obras pictóricas, Bucciarelli también se interesa por la escultura y aún en sus cuadros también tiene esa pretensión de salirse del plano para saltar hacia otras formas expresivas. "Me interesa mucho trabajar con texturas", dice. "Ahora estoy haciendo un tipo de pintura que yo le llamo acolchado y que es como que se sale del cuadro, es pintura con volumen, que la hago con goma espuma. No la traje porque es muy pesada para transportar, pero es muy piola. Ahora también estoy haciendo esculturas en pepel maché, sobre una base de papel de diario, que me gusta mucho porque se pone amarillo. Pero son muy delicadas, se rompieron todas. Entonce la idea ahora es dar un final con resina para hacerlas más resistentes y que no se arruinien. Hace tiempo le pinté la batería a Walter, el baterista de Los Redondos, y le puse laca, que con el tiempo se fue poniendo amarilla y me gustó mucho como quedó", comenta con una franqueza que quizá le esté impedida a los artistas plásticos de formación ortodoxa.
Volcado hacia el arte digital, Semilla se propone unir sus dos pasiones: la música y la plástica. "Creo que voy en camino hacia algo multimedia. Algo así como música, performance y arte digital. Algo de eso ya empecé a hacer. Por ejemplo, estoy dibujando en tiempo real en conciertos de música. Uso una tableta digital, que usan mucho los diseñadores, y eso va conectado a una computadora, y de una computadora a un proyector. Entonces lo que hago es proyectar sobre músicos que están improvisando. Eso, por ejemplo, lo hice con Divididos en el Gran Rex, donde proyectaba sobre la pantalla del cine. La verdad que queda muy bien. Es como mágico, porque el dibujito va apareciendo junto con la música. Cuelga mucho", asegura Bucciarelli, quien también dice que ser músico no le facilita la creación de imágenes. "La verdad que la música me genera sentimientos, pero no me sugiere imágenes. Incluso yo no trabajo con imágenes en los cuadros, los empiezo como manchando, porque no tengo una idea previa de lo que voy a hacer. Lo único que puedo tener claro es el material que voy a usar. El dibujo o la pintura va apareciendo después, esa es mi forma de trabajo", comenta.
¿Vuelven Los Redondos?
Tras a la disolución de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Semilla Buccarelli tiene nuevos proyectos musicales. Actualmente está ensayando con una banda que está en plena formación. Pero a la vez, como es natural, la sombra de Los Redonditos de Ricota todavía se cierne sobre sus ex integrantes. "Sí, la gente nos pide todo el tiempo que volvamos. Y en realidad yo no sé, porque creo que ya se cumplió un ciclo. Seguro que en algún momento se va a volver a tocar. Pero este aire vino muy bien, porque cada uno hizo lo suyo. Pero yo, sinceramente, ni siquiera hablo con los chicos", cuenta.
Pero esa misma sombra, en ocasiones, puede ser una ventaja, como por ejemplo, para dar a conocer su vertiente plástica. "Para ese caso me viene bien ser el bajista de Los Redondos, porque viene gente que de otra manera ni va una muestra", dice.