Cuando Romeo y Julieta vivieron en los Balcanes

| En su nueva película, el autor de "Tiempo de gitanos" vuelve a los conflictos que han agitado a su tierra en el siglo veinte

PAREJA. Dos enamorados en medio de los sinsabores de la guerra 200x140
PAREJA. Dos enamorados en medio de los sinsabores de la guerra

El dilatado, aparentemente interminable conflicto de los Balcanes constituye el telón de fondo de La vida es un milagro, el más reciente trabajo del cineasta Emir Kusturica, que se estrena el próximo viernes en Montevideo.

Se ha dicho que era Romeo y Julieta en versión moderna y yugoslava, con la vocación por la desmesura y el realismo mágico característica del autor de Papá salió en viaje de negocios, Tiempo de gitanos, Underground o Gato negro, gato blanco. La acción arranca en Bosnia en 1992. La guerra está a punto de estallar, pero según observa un cronista español "a nadie parece importarle: los neurasténicos habitantes de las montañas se dedican a chifladuras varias, bajo el sol o encima de la nieve". La historia se centra en un ingeniero de Belgrado, su esposa y cantante de ópera y el hijo de ambos. Absorto en su trabajo (construir el ferrocarril que presuntamente habrá de convertir un remoto paraje en un paraíso turístico) el hombre desoye los crecientes rumores de guerra, hasta que la situación estalla y su vida se ve totalmente trastornada. Su mujer escapa con otro hombre, su hijo es llamado a filas y cae prisionero en el frente, y el propio protagonista es designado tutor de una joven musulmana que ha sido tomada como rehén. Es casi inevitable que se enamore de la chica, pero pronto se producirá una disyuntiva de hierro: la mujer será elegida para ser intercambiada por otro prisionero. Por supuesto: el hijo del protagonista.

DIRECTOR. La preocupación por el destino histórico de la antigua Yugoslavia ha sido un rasgo permanente en la carrera de Kusturica, quien nació en Sarajevo, estudió en la famosa escuela de cine de Praga y ganó en 1981 el León de Oro de Venecia con su primer largometraje (rodado luego de varios telefilms): ¿Te acuerdas de Dolly Bell? Su fama internacional comenzó propiamente con Papá está en viaje de negocios (1984), un cuadro crítico de la Yugoslavia de los tempranos cincuenta y los enfrentamientos entre stalinistas y titoístas. El fim fue candidato al Oscar y ganó una Palma de Oro en Cannes.

La mezcla de realismo, fantasía y despliegue imaginativo insinuada en esos films iniciales se afirmaría en Tiempo de los gitanos (1989), premio de dirección en Cannes y película que le abrió el camino hacia Estados Unidos: allí hizo la mucho menos satisfactoria Sueños de Arizona (1992). Siguieron Underground (1995), una epopeya con ribetes míticos sobre Yugoslavia desde la II Guerra Mundial hasta su desmembramiento, y el retorno al universo gitano de Gato negro, gato blanco (1997). Su nostalgia por la perdida unidad de Yugoslavia le ha granjeado enemistades perdurables: que un intelectual presuntamente prestigioso como Bernard-Henri Levy interprete Underground como una justificación encubierta de las masacres serbias, y la emprenda contra el jurado de Cannes que lo premió afirmando que su actitud era comparable a la de un jurado literario que en 1938 hubiera premiado, digamos, a Céline demuestra que el "soi-disant" filósofo no solamente no entendió nada del film de Kusturica (hay quienes sostienen que ni siquiera lo vio), sino que tiene además un curioso concepto de los valores estéticos. ¿Está tan seguro Levy de que una novela como Viaje al fin de la noche de Céline no es digna de algún premio, aunque uno pueda detestar las posturas políticas de su autor? Sea como sea, esa imagen conflictiva obligó a Kusturica a quedarse a vivir en Francia: allí ha sido también actor (por ejemplo de Pasión de amor de Patrice Leconte).

PROPOSITOS. No hay nota sobre Kusturica que no defina su estilo como "realismo mágico", y que establezca la correspondiente relación con la literatura latinoamericana. Hay que entender empero que lo que hay son correspondencias pero no necesariamente derivación: en los Balcanes ya practicaban el realismo mágico antes que García Márquez y otros presuntamente lo inventaran. De todos modos se sabe que cuando presentó La vida es un milagro en La Habana, el cineasta yugoslavo discutió con García Márquez la posibilidad de llevar al cine la novela del colombiano El otoño de patriarca.

Kusturica ha afirmado que su intención en La vida es un milagro fue "contar la guerra desde otro punto de vista, sin hablar de ideologías, sino a través de un argumento con una fuerza shakespeariana, sin señalar culpables". En todo caso, se ha observado que las referencias a Shakespeare y en particular a Sueño de una noche de verano pueblan el film: una burra enferma de amor que intenta suicidarse en las líneas del tren como reiterado "leit motif", animales con cualidades humanas, un paisaje encantado y lúdico, personajes enfrentados a insólitas condiciones de amor y desamor. También hay alguna cita explícita de Como gustéis: en determinado momento, la esposa del protagonista recuerda que "el mundo es un escenario y todos los hombres y mujeres somos meros actores".

Se ha señalado igualmente que la presencia en la banda sonora de la Non-Smoking Orchestra, de la que Kusturica es un famoso integrante, proporciona al cineasta una herramienta expresiva de primer orden. Como se sabe, los miembros del grupo se autoproclaman como los abanderados de un nuevo estilo musical, el Unza Unza. Fue en 1980 cuando el Dr. Nelle Karajilic fundó la banda: Zabranjeno Pusenje es su nombre en serbocroata. La No Smoking Orchestra sufrió la persecución política y artística del régimen del "socialismo real". Pero, al mismo tiempo, su actitud le sirvió para ser considerada como la vanguardia de un movimiento inconformista, "el nuevo primitivismo". Kusturica se convirtió en miembro del grupo en 1986, aunque ya contaba con cierta experiencia en el mundo de la música.

Esa experiencia puebla al parecer la banda sonora de este nuevo film del cineasta bosnio. Las canciones pasan del serbio al inglés, del canto vocal al rock y a los bronces y las cuerdas hí- perrítmicas, y las letras de las canciones comentan la historia y los personajes, abriendo nuevas claves de lectura.

Los géneros y el fervor por Maradona

El propio realizador reconoce que en La vida es un milagro se entremezclan géneros tan disímiles como el bélico, el romántico y el político. Sin embargo, en una entrevista concedida al diario argentino La Nación, el cineasta sostuvo que el segundo elemento es el que a su juicio predomina: "Para mí, La vida es un milagro es la película más romántica de toda mi carrera, una suerte de Romeo y Julieta moderno, en medio de la tragedia propia de una guerra fratricida. Es una película shakespeariana, pero también una en la línea de Frank Capra, que es uno de mis referentes. Yo diría que el 80 por ciento del mundo vive buscando un milagro, y podría decirse que en muchos sentidos sobrevive también casi por un milagro".

En el mismo reportaje, Kusturica se declara un devoto admirador de Maradona, sobre quien ha resuelto filmar un documental: "Siempre me interesó el fútbol, y como fanático que soy Maradona fue un ídolo. Para mí, en el fútbol se condensan y resignifican todos los órdenes de la vida, y de hecho en La vida es un milagro hago una analogía con la guerra. Pero volviendo a Maradona, él ha sido un artista, un genio a la altura de un Van Gogh, un Marlon Brando o un Fellini. Estoy seguro que nunca nadie podrá volver a jugar como él. El documental está dividido en tres partes: su infancia, su carrera, su vida en Cuba".

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